Rafael Uzcátegui
[Nota previa de disculpa de la Redacción de El Libertario: Este texto debió aparecer en este blog al menos dos semanas atras, pero por involuntario descuido se nos había pasado publicarlo. Por ello nuestras disculpas al autor y quienes nos siguen, aunque de todos modes entendemos que sigue teniendo plena vigencia e interés.]
2017 es, según muchos indicadores, el peor año vivido desde que el modelo de dominación bolivariano llegó al poder. El gobierno ha aceitado la cadena de montaje de su fábrica de pobreza y exclusión, el mayor índice de inflación desde que se llevan estadísticas en el país, la privatización del derecho a la salud por la vía de los hechos y la reducción de la cantidad de alimentos consumidos, en un escenario en que el hombre, la mujer y los niños, se están convirtiendo en lobos para el hombre.
[Nota previa de disculpa de la Redacción de El Libertario: Este texto debió aparecer en este blog al menos dos semanas atras, pero por involuntario descuido se nos había pasado publicarlo. Por ello nuestras disculpas al autor y quienes nos siguen, aunque de todos modes entendemos que sigue teniendo plena vigencia e interés.]
2017 es, según muchos indicadores, el peor año vivido desde que el modelo de dominación bolivariano llegó al poder. El gobierno ha aceitado la cadena de montaje de su fábrica de pobreza y exclusión, el mayor índice de inflación desde que se llevan estadísticas en el país, la privatización del derecho a la salud por la vía de los hechos y la reducción de la cantidad de alimentos consumidos, en un escenario en que el hombre, la mujer y los niños, se están convirtiendo en lobos para el hombre.



















