Rubén Hernández
Se acerca el inicio de otra Feria del Sol en la ciudad de Mérida, en el marco del Carnaval, y aunque parezca increíble, dada la situación crítica en Venezuela, autoridades estadales y municipales pretenden celebrar por todo lo alto el evento en cuestión. Ahora bien, un aspecto de lo grave del caso no es lsolo a celebración como tal, sino el hecho de que han sido destinados importantes fondos públicos para la realización de espectáculos perjudiciales para la salud física y mental de los asistentes, fondos que pudieron haber sido destinados para cubrir necesidades colectivas urgentes, como el suministro de alimentos a numerosos ciudadanos de escasos recursos, algunos de los cuales ya compiten con los perros callejeros por los restos desechados en la basura. Para colmo esta “inversión” no dejará ganancias al pueblo merideño, sino a unos pocos empresarios (como los taurinos), y a ciertas autoridades estadales y municipales.