Prodavinci
Caracas
debería tener agua corriente siempre. Hay fuentes suficientes y dos
alternativas para el suministro: el bombeo, cuando el agua sube hasta la
ciudad; o por gravedad, que no requiere electricidad, para contingencias como fallas
eléctricas y terremotos. Cuando ocurrieron los apagones de marzo de 2019, todos
los embalses que envían agua por gravedad estaban vacíos, dicen los expertos.
La falta de agua es un problema de gestión, mantenimiento e inversión, no de
diseño hidráulico.
Los
apagones masivos empeoraron la escasez de agua que han vivido los caraqueños
desde 2014, cuando Hidrocapital publicó los primeros planes de racionamiento.
Los habitantes de Caracas recibieron en promedio 50 horas de agua corriente a
la semana en 2016 y 2017, según el análisis que hizo Prodavinci a los planes en
el especial Vivir sin agua [Ver http://factor.prodavinci.com/vivirsinagua/index.html].


















