Rafael Cid
El último y rizomático libro de Tomás Ibáñez, Contra la dominación, en su reciente y aumentada edición (la primera fechada en 2005 y en 2019 esta segunda), proporciona motivos adicionales para compulsar la vitalidad del ideal anarquista en la comparativa relativista que la obra analiza. De entrada, la propia cadencia espacio-temporal entre ambas entregas permite corroborar de la tesis expuesta cuestionando el carácter universalista de las <> Catorce años de diferencia en los que el mundo ha cambiado y con él también nosotros. Por ceñirnos solo a lo más obvio, en ese intervalo el neoliberalismo hegemónico ha sobrevivido a su primera gran crisis existencial. Catarsis que asimismo afectó a la percepción del espectador, obligando al reposicionamiento de una cosmovisión que parecía infalible históricamente. Ya aventuró Paul Waltzlawich: <>.
El último y rizomático libro de Tomás Ibáñez, Contra la dominación, en su reciente y aumentada edición (la primera fechada en 2005 y en 2019 esta segunda), proporciona motivos adicionales para compulsar la vitalidad del ideal anarquista en la comparativa relativista que la obra analiza. De entrada, la propia cadencia espacio-temporal entre ambas entregas permite corroborar de la tesis expuesta cuestionando el carácter universalista de las <



















