Héctor Lucena
Uno de los fenómenos que ha
venido ocurriendo en los
últimos años es el del llamado paralelismo
sindical. Se trata de la coexistencia y funcionamiento de más de un sindicato
en un determinado centro de
trabajo o producción. Si bien no es una manifestación nueva, lo crítico del asunto es su agudización, ylo más grave con consecuencias inéditas en
la historia laboral venezolana,
como es el que este fenómeno ha servido de cultivo para la violencia, que viene
desbordando a las instituciones
que atienden el problema.
Ya desde los orígenes de la
conformación de la estructura
sindical venezolana se facilitó el germen
para que a posteriori la fragmentación sindical se multiplicara. Cuando se
construyó el esquema de
organización sindical en la Ley del Trabajo de 1936, se diseñó una estructura
que facilitaba la organización de sindicatos por
municipios, distrito, por empresa, por profesión. Se circunscribía el ámbito de estas
organizaciones a verdaderos micro-espacios,
a diversos seccionamientos, y
además colocadas en una marcada subordinación al gobiernopara autorizar su creación y funcionamiento.



















