Giovanna Pellicani
“El alma máter se está quedando sin personal calificada. Los salarios de hambre que reciben los profesores de la Universidad de Oriente, Núcleo Anzoátegui, los han obligado a alternar la labor con la economía informal para poder sobrevivir”, denunció el defensor de los Derechos Humanos y representante del Foro Penal en el estado, José Santoyo.
El defensor tuvo la oportunidad de conversar con algunos profesores de la casa de estudios más alta en la entidad y pudo constatar que la deserción de profesionales pone en riesgo la formación de calidad que vienen recibiendo los bachilleres en dicha institución.
“El alma máter se está quedando sin personal calificada. Los salarios de hambre que reciben los profesores de la Universidad de Oriente, Núcleo Anzoátegui, los han obligado a alternar la labor con la economía informal para poder sobrevivir”, denunció el defensor de los Derechos Humanos y representante del Foro Penal en el estado, José Santoyo.
El defensor tuvo la oportunidad de conversar con algunos profesores de la casa de estudios más alta en la entidad y pudo constatar que la deserción de profesionales pone en riesgo la formación de calidad que vienen recibiendo los bachilleres en dicha institución.















