
Carmela Dumange y Larién Allúe
México es uno de los países con mayor número de población indígenas. En la actualidad, existen 62 pueblos con más de cien lenguas vivas, hay 6,7 millones de indígenas que representan cerca de 6.5 por ciento de la población total y cada uno de ellos con su historia, sus connotaciones, su cosmovisión, sus idiomas y sus otras características. Según los datos del censo oficial agropecuario, los pueblos indígenas de México son poseedores de 22.624.000 hectáreas, hay 1.115 municipios con población indígena, de los 971 núcleos agrarios con selvas en el país, 526 están en comunidades indígenas; y en este territorio, se encuentran el 35,1% de los bosques del país y una parte importante de los recursos nacionales.
Es muy importante no perder de vista estos datos, ya que en la actualidad, al igual que hace 500 años, muchos de estos pueblos siguen en una lucha constante por la defensa de la tierra, el territorio y los recursos naturales ante los intereses del capital y los diferentes gobiernos nacionales y extranjeros en turno. Es en estos territorios donde se concentra la mayor parte de recursos y donde, en la mayoría de ocasiones, más fuerte es la presión y violencia que sufren para intentar combatir el despojo.
En la actualidad, el país está considerado entre los primeros países más violentos y peligrosos del planeta. Hasta el 2012 las cifras oficiales que se manejaban institucionalmente de esta guerra contra el narcotráfico rondaba los 60.000 muertos, aunque el propio Secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, afirmó que "150 mil personas han fallecido" por la violencia entre los cárteles en México, contradiciendo las cifras oficiales. A esta cifra, habría que sumar las personas encarceladas, desplazadas y desaparecidas, aunque sería prácticamente imposible determinar ni tan siquiera una cifra aproximada. Profesiones como la de periodista, o defensor de Derechos Humanos son de alto riesgo en Territorio Mexicano, superando ampliamente las cifras de personas muertas en cualquier país en conflicto directo.
Defenderse del narco
El narco actúa prácticamente en todos los estados de la República, pero algunos son los que han sufrido más duramente su influencia, viendo totalmente transformada su vida y cotidianidad. Son muchísimos los ataques a la población civil teniendo que convivir en ocasiones en zonas de influencia del narco, en la que se han implantado posicionamientos militares y en la que también actúan grupos paramilitares (normalmente en connivencia con algún grupo político). Significativos son los casos de los Estados de Guerrero, Michoacan, Veracruz o Tamaulipas que han tenido que enfrentar la embestida y el embate de la criminalidad de todos ellos.