viernes, 22 de agosto de 2014

¿Quién le paga a Massiel Pacheco tanto dolor?


Radar de los Barrios

Como si fuera una gracia digna de aplauso, el régimen anuncia que Massiel Pacheco está ya en libertad plena, esto es, no solo podrá regresar a ver a su hijito de un año y meses sino que contra ella no pesa ningún proceso judicial.

Pero... ¿Y quién carajos le paga a Massiel Pacheco haber tenido que destetar a su hijito aun lactante en el momento en que fue arbitrariamente detenida por capricho del gobierno?

¿Quién indemniza a Massiel por haber sido expuesta al escarnio público, al haber sido señalada nada más y nada menos que como TERRORISTA en la televisión estatal por un alto funcionario del gobierno?

¿Quién "compensa" a Massiel las penurias cuando estuvo detenido en el comando de la GNB en Maca, Petare, o los peligros que corrió el tiempo en que estuvo en la Cárcel de Mujeres de Los Teques? ¿Quién responde, en fin, por tanto atropello, por tanto dolor?

Massiel Pacheco es una humilde dama venezolana, de apenas 21 años, militante del PSUV como toda su familia y como buena parte de sus vecinos, habitante del barrio Villa Zoila en la muy popular zona de la Cota 905, Caracas, que vendía arepas en la puerta del Parque del Este y que por entregar a la GNB unos artefactos metálicos que encontró cerca de su sitio de trabajo fue acusada y detenida por "terrorista". Como en el caso de los más de 3000 dirigentes sindicales, comunitarios, ambientalistas e indigenistas detenidos y judicializados por el gobierno hasta el año 2013; Como en el caso de los casi 3000 jóvenes y estudiantes detenidos y procesados judicialmente en el primer semestre de 2014, RECUPERAR LA LIBERTAD NO ES AÚN LOGRAR JUSTICIA, porque los autores de estos atropellos deben responder por sus actos. Y, no olviden:  Las violaciones de derechos humanos son crímenes que NO PRESCRIBEN. ¡Ahí nos vemos!

[Ver toda la información previa sobre este caso en http://periodicoellibertario.blogspot.com/search/label/Massiel%20Pacheco.]































Anti-Psiquiatría: Sobre David Graham Cooper


Octavi Piulats

Vale la pena ahora contar la historia de David Cooper (1931-1986), uno de los pioneros del movimiento de la anti-psiquiatría, y anterior a la reforma italiana de Basaglia de los años ochenta que soltó a muchos enfermos psiquiátricos de los manicomios.

Cooper convirtió en paraíso los centros psiquiátricos, en vez de sacar a los enfermos a la calle, les dio autogestión y su memoria ha sido borrada totalmente de la ciencia oficial hasta que Oisin Wall un historiador de la ciencia que trabaja para la revista Historia de la Psiquiatría ha publicado en Londres recientemente una largo artículo sobre este tema, recogido por Spiegel en su edición de Agosto nº 33. (artículo disponible en inglés, https://docs.google.com/file/d/0B5cLaT3gdm9NX3VCekExeTN2WUE/edit).

El experimento tuvo lugar en el Shenley Hospital en la localidad inglesa de Hertfordschire en los años sesenta. En este centro psiquiátrico apareció en esta época un hombre con una increíble voluntad llamado Dr.David Cooper, que consiguió convencer a los médicos del lugar que no eran los pacientes que estaban enfermos sino el sistema hospitalario. Cooper que era sudafricano no se sabe de que forma llegó a ser el director del pabellón del centro destinado a enfermos nerviosos graves, así empezó uno de los experimentos más sorprendentes que nunca jamás han existido en el campo de las enfermedades mentales.

Terminó de un plumazo con los electroshocks y la medicación tradicional, eliminó las camisas de fuerza y las ligaduras y las celdas de reclusión. Solamente se evitaron las masturbaciones de los pacientes y el ir desnudos, por lo demás a los pacientes se les trasmitió una cierta libertad y la auto-gestión. De hecho ya no se les llamó pacientes, sino "visitantes" y "huéspedes", a los cuidadores se les quitó sus batas blancas y correajes para no asustar a los pacientes. El tratamiento que debían seguir se obtenía por consenso con el paciente, los medicamentos empezaron a dejarse de utilizar, los pacientes se levantaban a la hora que deseaban y dentro del pabellón y jardines podían ejercer sus hobbys o deseos. El mismo Cooper supervisaba sus progresos y en el despacho de dirección solía recibirlos a ellos y sus familiares con una larga barba y en pantalones de lino, nunca utilizaba su bata blanca y sus atributos autoritarios Ciertamente hubo momentos difíciles, algunos pacientes complicados rompieron el mobiliario y otros amenazaban a los cuidadores, pero fuera de estos episodios Cooper anotó todos los progresos en unas famosas actas del hospital.

Al cabo de unos años el mundo académico inglés no pudo aguantar más, despidió a Cooper y nombró a otro director que intentó terminar con el experimento. No fue eso tampoco fácil, los pacientes se rebelaron durante semanas, al final a través de fuerza y medicamentos todo volvió a la "normalidad". Es decir los pacientes ligados en sus camas, se levantaban todos a una hora convenida y tomaban todos sumisos los medicamentos. La industria farmacéutica inglesa respiró tranquila tras el despido de Cooper.

Según el historiador Oisin Wall, hoy es casi imposible reconstruir que significó aquel valioso experimento, la asociación de psiquiatría y el mismo hospital destruyó todos los protocolos y progresos de Cooper. Esto llegó a tal extremo que su nombre fue borrado como director del pabellon 21 donde el ejercía sus actividades. Hoy en día, incluso el nombre del pabellón ha cambiado se denomina 20a.

El destino de Cooper fue incierto tras sufrir un infarto todavía joven, fue además uno de los primeros en probar LSD y más tarde fundó una praxis en Inglaterra falleciendo hace algunos años. Algunos afirmaban que su fuerza de voluntad y su ingenio eran inigualables, con una larga barba y pelo alborotado se parecía ciertamente a Karl Marx.

Vale la pena recordarlo ahora que Robin Williams que nos ofreció en algunas de sus peliculas pinceladas a lo Cooper, nos ha dejado.

Información relacionada:

El nacimiento y muerte de Villa 21, de Oisin Wall. (inglés):
https://docs.google.com/file/d/0B5cLaT3gdm9NX3VCekExeTN2WUE/edit
Libro de D. Cooper: Psiquiatría y Anti-psiquiatría, descargable en castellano, y con los escritos sobre la villa 21, en el capítulo V:
http://es.scribd.com/doc/61998926/Psiquiatria-y-antipsiquiatria-David-Cooper-1967

Buen artículo sobre Cooper:
http://gerardoprovenzano.wordpress.com/2013/07/11/antipsiquiatria-david-cooper/

Artículo biográfico sobre Cooper, más libros en castellano, descargables:
http://www.rebeldemule.org/foro/biblioteca/tema9780.html

Sobre el historiador Oisin Wall:
http://kcl.academia.edu/Ois%C3%ADnWall

Documental - Psiquiatría, industria de la muerte; en youtube. Impactante e imprescindible documental para conocer la historia y prácticas destructivas y criminales de esta "especialidad médica".




jueves, 21 de agosto de 2014

Opinión: Ruina y destrucción de un país


J.R. López Padrino

El régimen del ungido de Miraflores continua endeudándose en forma irresponsable con el imperio Chino, a pesar del "boom petrolero" que llena de petrodólares la chequera del Estado. La deuda tanto interna como externa de la República no ha dejado de crecer desde su llegada al palacio de Misia Jacinta. Este insensato e injustificado endeudamiento forma parte de la agenda económica neoliberal iniciada por el gobierno de Carlos Andrés Pérez (II) y continuada por este régimen bonapartista en su afán por complacer las directrices del capital financiero transnacional y sus agentes locales.

Este endeudamiento ocurre a pesar de que el precio de la cesta petrolera ($94 el barril) ha superado ampliamente lo estipulado en el presupuesto nacional ($55 el barril), de que la recaudación del SENIAT se cumple a cabalidad, y que los ingresos al fisco por concepto de impuestos regresivos (IVA) se siguen percibiendo en forma continua.

Además, el régimen ha puesto en marcha una sistemática desnacionalización y desmantelamiento operativo de PDVSA. Este perverso plan neoliberal, contempla la entrega de áreas de explotación en bloques (franja bituminosa del Orinoco, Plataforma Deltana y Falconiana) para complacer los apetitos de las más importantes empresas petroleras transnacionales (Hess, Chevron-Texaco, Repsol, Statoil, Totalfinaelf, Koch, entre otras). Estas medidas en su conjunto conducen a la sustitución de la PDVSA del pasado (con sus graves deficiencias y limitaciones) por una empresa hasta más pequeña que la desaparecida Corporación Venezolana del Petróleo (CVP).

Pero a pesar de esta bonaza petrolera y del endeudamiento insensato, los índices de pobreza y desnutrición se han agravado en la población venezolana. El 9% de la población infantil esta por debajo de los percentiles de normalidad ponduro-estatural, el 18% de la población esta desnutrida, la pobreza arropa al 52% de los venezolanos, el desempleo real (no el maquillado con las misiones) ronda en el 16% y la economía informal (buhonerismo) alcanza la espantosa cifra del 58%.

Esta fabulosa masa de dinero ha sido lamentablemente malbaratada en la compra de lealtades de gobiernos extranjeros, en el financiamiento de eventos faraónicos a favor la bastarda revolución bolivariana (III Congreso del PSUV) y de la imagen del fallecido eterno (dentro y fuera del país), dilapidada en un gasto militar demencial destinado a la compra de aviones, helicópteros, fragatas, misiles, fusiles, etc., pero además ha ido a engrosar las cuentas personales de una nueva boliburguesía cívico-militar la cual ha surgido ante la mirada celestina de las instituciones del Estado.

Más allá de su retórica anti-neoliberal el régimen ha profundizado e institucionalizado las perversiones económicas neoliberales del pasado mediante la imposición de políticas macroeconómicas que han erosionado las conquistas socio-económicas de los trabajadores (flexibilización y prevaricación laboral), ha destruido la pequeña y mediana industria generando más desempleo y ha cedido la propiedad de los sectores estratégicos energéticos y mineros de la nación al capital transnacional. El nacional-socialismo bolivariano del siglo XXI representa: i) la imposición de un capitalismo de Estado salvaje, ii) la militarización de la sociedad, iii) una corrupción galopante estimulada desde los cenáculos del poder, iv) el desarrollo de políticas sociales clientelares, v) un endeudamiento interno-externo irresponsable, vi) la promoción de la miseria y la pobreza como instrumentos de control político de los venezolanos.

Paraguay: Centro Social Okupado y Autogestionado "El Guano" en Asunción
















CSOA El Guano

Somos un grupo de jóvenes, trabajadores, artistas, estudiantes y activistas sociales, que ha decidido okupar, recuperar y restaurar un edificio en situación de abandono, propiedad de los trabajadores estafados por el BNT, para extraerlo de la burbuja inmobiliaria en la que se encuentra y transformarlo en un centro sociocultural ofrecido a toda la comunidad.

Actualmente, Asunción y sus alrededores sufren el acoso de la especulación inmobiliaria, resultado de la histórica desigualdad en la distribución de nuestros territorios, que obliga al éxodo del campo a la ciudad a comunidades enteras debido al modelo de producción capitalista, extractivista, ecosida y neoliberal. Este modelo ahora fija su objetivo sobre nuestras ciudades, fomentando el saqueo y degradación de patrimonios históricos importantes para la memoria colectiva, al igual que la criminalización y el avasallamiento de los derechos de los habitantes asentados en comunidades de los alrededores de la capital, como el Bañado Sur y Norte al igual que los barrios de San Gerónimo, Ricardo Brugada, San Pirópolo, Tablada y otros.

Conocemos del fracaso de las instituciones y sus mecanismos para garantizar tierra, trabajo, vivienda, salud y educación digna a la población, por eso decidimos okupar como colectivo, no solo para vivir y buscar una salida personal, sino también para crear un Centro Social Autogestionado donde las asociaciones, colectivos, elencos, grupos y organizaciones sociales, así como iniciativas individuales, puedan crear debates políticos en los que se visibilicen la desigualdad y se generen propuestas desde nuestras diferencias.

No nos reconocemos en los valores dominantes ya que creemos en la solidaridad, la justicia social, la igualdad, la libertad, el apoyo mutuo, la autogestión, la autonomía, la auto-organización y la fuerza de la personas.

Desde el Centro Social Okupado y Autogestionado “El Guano” no consideramos la ocupación como un fin en sí mismo sino un medio, un medio desde el cual crear y recrear espacios públicos cuestionadores de la sociedad capitalista, la sociedad del espectáculo, la sociedad patriarcal.

Asimismo, como un medio desde el cual crear un nuevo tipo de relaciones de vida y de relaciones colectivas en torno a la autogestión del trabajo y de la vida cotidiana, intentando romper las normas que nos imponen desde el estado o desde lo privado, provenientes de quienes no necesitamos nos gestionen nuestra forma de ser, de crear, de pensar, nuestro ocio y nuestra forma de vivir.

Invitamos a las organizaciones de la sociedad civil y a la ciudadanía en general a envolver y solidarizarse con este proyecto de emancipación, de subversión de la vida cotidiana, de la sociedad en la que vivimos y que busca sumarse a los innumerables esfuerzos del tiempo y del espacio, a las resistencias globales y locales, en la creación y defensa de espacios públicos.

Contacto en http://ferialibertarialamecha.blogspot.com/ y en csoaelguano773@gmail.com

Opinión: La baja calidad gubernamental: las consecuencias cuando la antipolítica se apropia de la política

(A falta de sitios webs independientes y no polarizados, seguimos ofreciendo a nuestros lectores una tribuna digital para la discusión sobre la situación venezolana. Envía tus textos a periodicoellibertario@gmail.com)

Por Wladimir Pérez Parra. 
Doctor en Gobierno y Administración Pública y Profesor Titular del Departamento de Políticas Públicas de la Universidad de Los Andes (Mérida-Venezuela).
         
Hay nuevos retos que debe encarar el servicio público encuadrándose en las realidades de una sociedad cada día más complicada, diversa y plural, por lo tanto se necesitan adquirir conocimientos  para encarar los problemas de la gobernabilidad y como establecer una gobernanza en sociedades cada vez más democráticas pero complejas. Es por ello ineludible conocer el contexto constitucional y organizacional del gobierno y la administración pública, las complicadas redes intersectoriales e intergubernamentales son necesarias para un mejor logro y calidad democrática. Una buena práctica gubernamental, está llena de decisiones certera y discursos administrativos de manera coordenada entre los analistas de políticas públicas y gobernantes que se expresan en términos técnicos o formales. Nunca las decisiones gubernamentales son neutras, son medidas enmarcadas dentro del fenómeno del poder, las cuales muchas veces son solapadas. Para que las políticas públicas sean exitosas y sostenibles  en el tiempo, se deben calibrar la relación costo-beneficio, sin pasar por alto las consecuencias sociales o culturales dado que siempre hay una relación directa entre beneficiarios y marginados de los bienes y servicios que presta la administración pública.

En los juegos de poder hay que reforzar las posiciones de la administración pública, sin dejar de lado los principios de una buena administración, es necesario escuchar políticamente las diversas posiciones de los ciudadanos y con una buena forma en el manejo de las comunicaciones, se debe cuidar de no alterar los equilibrios de poder. Las decisiones políticas deben estar relacionadas con la administración, un gobernante serio y responsable debe cuidar que las políticas no se desvirtúen en el momento de la acción. La toma de decisiones no solo se deben garantizar la cuestión práctica de instrumentar la ayuda a los ciudadanos, muchas veces se deben tomar medidas racionales en los fines buscados, que no siempre se corresponden con los intereses o chocan con quienes ejecutan dichas políticas. Es falso pensar que en las administraciones públicas se toman decisiones objetivas, la aplicación de toda política tiene un fin, y dicho fin muchas veces pueden ir contra la administración o contra el ciudadano. En las organizaciones públicas suelen armarse propios negocios, que pueden ir desde una ineficacia administrativa aposta, hasta la creación de empresas u oficinas paralelas para beneficiar a la clase política gubernamental. Esto genera una administración pública ineficaz con altos costo de operación razón por la cual pone en peligro la propia institución, ya que la burocracia se desconecta de los valores sociales. Cuando la burocracia se aísla del entorno social  y solo se preocupa de mantenerse  a sí misma, sin otros resultados para la población se corre un alto riesgo, ya que genera frustración y desencanto hacia las instituciones lo que acarrea una deslegitimación del sistema democrático poniéndolo en peligro su continuidad. La inercia institucional que se refleja en este aislamiento, donde la inoperancia y el incumplimiento hacia gestión es el oponente principal de todo tipo y forma de gobernabilidad y eficacia social.

Los agentes latinoamericanos de la USAID en Cuba, la Seguridad del Estado, y nosotros los anarquistas













Taller Libertario Alfredo López

[Declaración publicada originalmente en la web de la Red Observatorio Crítico de Cuba http://observatoriocriticocuba.org.]

I.-

Hace unos días en la primera semana de agosto los medios de fabricación masiva de opiniones en Cuba, en manos de la Seguridad del Estado, el Buró Político, y los Departamento Ideológico del MINFAR y el MININT, nos han regalado un nuevo capítulo de la historia de sus hazañas laborales, en el combate directo a las operaciones de subversión del gobierno yanqui.

El asunto que nos traen ahora nos llega por medio de Associated Press, presentada en esta ocasión como una seria agencia de prensa internacional. El tema: la denuncia de otra modalidad de subversión en Cuba, orquestada por la USAID, introduciendo agentes a bajo costo y escasa formación profesional de origen latinoamericanos, para el reclutamiento de jóvenes cubanos, “contactos estrella” le llaman, para la “generación de una red de voluntarios para la transformación social” en Cuba, “hacer activismo en contra del gobierno”, a través de talleres de educación sexual y la protección frente al VIH, para con estos temas “reclutar a jóvenes enseñándoles cómo organizarse a sí mismos”.

Sobre esto debemos decir que los que fundamos la Red Observatorio Crítico hace ya casi diez años, y que también echamos a andar el Taller Libertario Alfredo López cuatro años atrás, tuvimos y tenemos, entre otros propósitos para nada escondidos, también algo así como la “generación de una red de voluntarios para la transformación social en Cuba”, pero específicamente en sentido anti-autoritario y anticapitalista.

Quisimos y queremos, no “reclutar”, porque no somos sargentos de ninguna jerarquía militar, pero sí promover el gusto por la organización autónoma asamblearia y horizontal, que permita aglutinar energías y potenciar fraternidades, que prefiguren la sociedad que queremos, sin comandantes en jefe, ni soldados obedientes; y, además, quisimos y queremos hacer activismo, no simplemente contra el actual gobierno cubano, sino contra todas las formas de relaciones interpersonales nocivas a la dignidad, que emplean los que gobiernan, los que se dejan gobernar y los que combaten un gobierno para sustituirlo por otro, en los momentos y lugares más disímiles.

Quisimos y queremos hacer estas cosas porque nacer y vivir en Cuba y conocer de primera mano la deriva autoritaria y estatista de la Revolución Cubana, fue la experiencia más determinante que nos hizo más revolucionarios, más anticapitalistas, mas anti-autoritarios, mas anti-sexistas, mas anti-homófobos, más ambientalistas autónomos, mas anti-patriarcales, más libertarios y a varios, nos hizo anarquistas.

Si no hemos tenido mucho éxito en esto ha sido por nuestras inconsistencias e ineficiencias, pero también porque el gobierno cubano ha tenido un éxito indiscutible en crear una sociedad tan saludable como sumisa, tan culta como mojigata, tan patriótica como dependiente de las autoridades, tan unida frente al imperialismo yanqui como atomizada frente a la burocracia y sus poderes…

Esto ha dado lugar a que los menores de 35 años en Cuba, además de que están en proceso de extinción, en muy pocas ocasiones se pueden encontrar en las calles para hacer algo distinto a ser espectadores pasivos de los pasatiempos estatales para masas o consumidores manejables de la oferta de diversión no estatal autorizada. Este es el contexto ideal para que los agentes de la USAID hayan hecho lo suyo, pero con un trabajo sucio previo y gratis que ya han venido haciendo durante décadas los agentes que protegen nuestro “Estado revolucionario”.

Si la USAID hace cuatro años está reclutando o reclutó jóvenes latinoamericanos para encontrar nuevas marionetas que le hagan su trabajo sucio en Cuba, a ellos y a los cubanos de a pie, como nosotros, y a la Seguridad del Estado cubano les decimos: nosotros no recibimos órdenes de nadie, ni tampoco las damos. Vivimos en un mundo propio, estrecho y frágil, pero real y palpable, donde no somos ni ovejas, ni pastores.

Somos lo que somos y hacemos lo que hacemos porque creemos que el comunismo se hace aquí y ahora, y no es un decreto gubernamental que se maneja a discreción, según los indicadores económicos del Estado empresario benefactor; porque entendemos que una sociedad no deja de ser capitalista cuando los explotadores de trabajo ajeno son “nacionalizados” para dejar a uno solo, aunque sea el más benevolente y humanista.

No dejaremos de repetir que el comunismo no es y no puede ser un simple “Estado comunista”, sino un proceso social hacia la comunización de la vida, desde el arte hasta la defensa, con los deseos, las energías y la imaginación, la paciencia, el coraje, y muchas cosas más, de los colectivos y las personas que quieran hacerlo; y si no es eso, sería el nombre de otro régimen de opresión que siempre encontrará argumentos sublimes y métodos falaces para perpetuarse.

Si la revolución no pudo ser lo que debía y lo que anunciaron sus voceros, porque el imperialismo está demasiado cerca y otros etc…, entonces los miembros de la llamada “generación histórica” y sus adeptos, lo hubieran pensado mejor y no hubieran hecho la revolución, porque la geografía es más difícil de cambiar que a las mentalidades, o hubieran desmantelado todas las concentraciones de poder corruptor, para que se acortara el tiempo en que desapareciera la fatídica función de cuadro político, anunciada por Fidel Castro hace ¡46 años! y no quedaran envenenados tantos jóvenes cubanos con las tentadoras “mieles del poder” que el mismo caudillo ha confesado.

II

Si hay algo que hemos recibido en estos años en el Observatorio Crítico y el Taller Libertario Alfredo López ha sido solidaridad internacional en ideas, recursos y medios para hacer lo que hacemos, de compañeros que -siendo activos militantes anticapitalistas- jamás nos han pedido que hagamos talleres de educación sexual para camuflarnos, ni nada que se le parezca; y menos aún, nos han exigido que cumplamos orden o sugerencia alguna. De hecho, jamás nos han dicho lo que tenemos que hacer.

Hemos hecho exactamente lo que hemos querido y/o podido, en el momento y el lugar que nos ha dado la gana, que es como decir que hemos hecho lo que ha salido de los procesos de diálogos y consenso entre los que hemos querido hacer algo. Nuestra más reciente I Jornada Primavera Libertaria, fue en gran medida gracias a la solidaridad de nuestros compañeros fuera de la Isla, pero a la vez fue una grata sorpresa para ellos, que tuvieron noticia de estas acciones sólo cuando las dimos a conocer públicamente.

Y antes de llegar a esta Jornada, para promover de manera explícita una perspectiva libertaria sobre temas disímiles, casi nunca hemos escondido en ningún espacio en Cuba nuestras identidades y nuestras acciones. Cuando algo parecido ha ocurrido, ha sido para no destruir el diálogo de experiencias concretas con salidas ideológicas reduccionistas o para respetar espacios autónomos dignos.

Por eso, señores agentes de la CIA y la USAID, podemos decirles que envíen todos sus empleados reclutadores que deseen, seguirán malgastando el dinero de sus disciplinados contribuyentes, al menos con nosotros. Y a los ciudadanos agentes de la Seguridad del Estado cubano les comunicamos: no tenemos nada que esconder, nuestros compañeros de ideas en el mundo no son empresarios millonarios, ni aristócratas filantrópicos, ni políticos progres que vienen a saquear la “imagen Cuba” para ganar elecciones en sus países. Tampoco son representantes de potencias imperialistas emergentes, que han devenido, junto a las remesas familiares de los cubanos que se han marchado, en los sostenes más decisivo de los gobernantes cubanos, para mantener su abultada burocracia política, administrativa y militar; así como los dispositivos de control social de la omnipresente Seguridad del Estado cubana, que también necesita periódicamente hechos como los referidos para garantizar la permanencia íntegra de sus intereses y su estilo de vida, cuando no hay mucho trabajo de contraespionaje espectacular por hacer.

Nuestros compañeros en el mundo no son esos antiimperialistas de pacotilla, que sueñan con un inconfesable capitalismo revolucionario tercermundista o simplemente “leninismo de mercado” que, ya despiertos y frente a los micrófonos, le llaman “Socialismo del Siglo XXI”. Nuestros compañeros no cierran los ojos frente a las turbias incoherencias de los caudillos progresistas de turno, para un buen día despertar como esos intelectuales “confundidos” y “desilusionados”. Nuestros compañeros saben mejor que muchos politólogos izquierdistas que la forma más efectiva de ser anti-imperialistas es siendo anti-autoritarios, que es la manera más segura de no perder la cabeza en el paralizante laberinto de los “gobernantes buenos”- “gobernantes malos”, y poder concentrar las energías en proyectar espacios y experiencias donde sean innecesarios los gobernantes mismos.

Por eso no tenemos nada de qué avergonzarnos con respecto a quienes nos relacionamos y por, seguiremos haciendo lo que hacemos; no por dinero, no por órdenes, ni siquiera sólo por conciencia, sino también porque es lo que nos gusta.

III

En la sociedad cubana que hemos conocido en nuestros años de vida consciente hay muchas cosas que han ocurrido y siguen ocurriendo en nuestro entorno más inmediato y no han sido introducidas precisamente por los agentes de la USAID, sino por los mismos que hicieron, sostienen, o viven de esta “Revolución Cubana”.

Nos aborrece la “masificación de la cultura” de la que ya no hablan sus promotores locales, pero sigue operando tal cual, sin dejar de ser lo que hasta ahora ha sido: otra mascarada para controlar la creación y convertir en cultura el control total del Estado.

Nos repelen sus dóciles “intelectuales críticos”, lozanos y jóvenes, con melenas o sin ellas, pero eruditos prematuros en la aritmética del equilibrio y la conveniencia, que hacen lo que sea por escalar y viajar al extranjero y, en muchos casos, fugarse, sin tener que pasar por los estafadores trámites diseñados por el MININT.

Sentimos pena por esos miles de excelentes médicos cubanos que, a pesar de ser troquelados en las carencias de todo tipo, confrontando miserias como la emulación en la docilidad, y la hipocresía existencial, van a Brasil u otros países a hacer un trabajo inigualable, como única vía para encontrar una tabla de salvación, con la cual vestir a sus hijos y remendar sus vidas.

Profesamos una ternura infinita por todos aquellos trabajadores, nuestros padres y abuelos, que dieron lo mejor de sus energías y sus vidas por “La Revolución” y hoy son ciudadanos descartables, de los cuales sus líderes políticos sólo esperan que sigan siendo pacientes, comprensivos, y como buenos integrantes del ya “millonario” precariado cubano, disfruten de las bondades del pluriempleo después de la jubilación.

Nos asusta la calidad humana de los niños y jóvenes que están saliendo de las escuelas, producto de la tremenda crisis de sentido en que se encuentra la educación en nuestro país, en instituciones pintadas y reparadas, pero donde los maestros, en la miseria de siempre, alienados y vigilados en todo, “enseñan” a los niños y jóvenes lo que meramente conviene a los intereses de los administradores del Estado y su policía mental, con las incoherencias más insostenibles, mientras los estudiantes, los padres y las comunidades de vecinos no pueden decidir nada en asunto tan crucial y con efectos a largo plazo para sus vidas.

Nos avergüenzan los malabarismos tecnocráticos y economicistas de la llamada “actualización del modelo económico cubano” y del Nuevo Código del Trabajo, debatidos y aprobados, como otras campañas anteriores, en medio de un montaje mediático despótico, que impidió una discusión pública seria y razonada entre el pueblo trabajador sobre los efectos de semejantes engendros.

Percibimos a cada paso el desespero suicida de la élite gobernante de la Isla, en aras de salvar a “La Revolución Cubana”, rótulo dorado y con cierto prestigio, que esconde a un capitalismo monopolista estatal ordinario, con algunos éxitos considerables, pero también en una crisis de reproducción ya permanente, no sólo limitada al plano económico sino también a lo cultural, lo simbólico y lo moral, que según ellos se podrá resolver con el “oxígeno” envenenadamente vivificador de las inversiones directas de sus equivalentes extranjeros: los grandes capitalistas del mundo.

En ese empeño, los mandantes cubanos no necesitan de una juventud imbuida de los altos valores que sólo nacen en el suelo nutricio de la libertad de pensamiento y deliberación. Ellos sólo precisan de jóvenes competitivos y atomizados, adiestrados en el juego creativo con la retórica dominante en cada momento, y preparados para el cálculo razonable del costo-beneficio de lo que hacen. Tampoco necesitan autogestión de los trabajadores y las comunidades, ni movimiento cooperativista vivo, ni presupuestos participativos, ni municipios soberanos, ni dinámicas asociativas ajenas al lucro y el pago de impuestos, ni nada semejante que conduzca a revitalizar las potencialidades liberadoras que una vez, fugazmente, tuvo la revolución cubana, que podrían haber conducido hacia una socialización y comunización concreta de la vida cotidiana en Cuba.

A ellos sólo los mueve el manoseo dulzón y adictivo de las palabras que una vez fueron la condensación de valores activos en amplias capas del pueblo cubano. Y sobre todo, a ellos los guía la pauta inspiradora de sus socios: los exitosos y criminales burócratas-capitalistas chinos, que masacraron en la Plaza de Tian’anmen a lo mejor y más puro de la juventud de ese país, con tal de mantener incólume su poder, despejando el camino para reciclarse como grandes empresarios de talla mundial; o las poderosas empresas brasileñas, hoy a la vanguardia de la producción de alimentos transgénicos, sostenes de un gobierno como el del PT, que traicionó a la izquierda sudamericana, y masacra a su propia gente lanzada a las calles.

Por estas cosas y porque lo hemos decidido: somos anticapitalistas, anti-autoritarios, anti-sexistas, anti-homófobos, anti-patriarcales, libertarios y en varios casos anarquistas; y seguiremos haciendo lo que consideramos que debemos hacer, lo de siempre: forjar, promover y aprender autonomía y auto organización de los de abajo, de las personas, los vecinos, los trabajadores, los estudiantes, los jóvenes, los adultos mayores... Y junto a ellos no dejaremos de relacionarnos con nuestros compañeros en el mundo, que en los más disímiles y adversos escenarios, no dejan morir la dignidad humana y son como nosotros anticapitalistas, anti-autoritarios, anti-sexistas, anti-homófobos, anti-patriarcales, ambientalistas autónomos, libertarios y, en muchos casos, anarquistas.

La Habana, 21 de agosto de 2014


miércoles, 20 de agosto de 2014

Apogeo y decadencia del 1° de Mayo






















Ángel Cappelletti

[Nota de El Libertario: Integrantes de nuestro Colectivo Editor han digitalizado por primera vez este artículo, que se publicó originalmente el domingo 11/05/1985 en el Suplemento Cultural del diario caraqueño Últimas Noticias y no está incluido en ninguno de los libros del autor.]

Cuando el Congreso Internacional reunido en la sala Pétrelle de París, en­tre el 14 y el 20 de julio de 1889, deci­dió organizar cada año "una gran ma­nifestación internacional en todos los países y ciudades a la vez", con el objeto de lograr la jornada de ocho ho­ras, fijó ya como fecha para la misma el 1° de Mayo. Tenía en cuenta, al ha­cerlo, que la American Federation of Labor, en el Congreso celebrado en San Luis, en diciembre de 1888, había adoptado ese día para una manifesta­ción análoga.

Pero, como bien hace notar Dommanget, en "la célebre resolución del Congreso de París que, hablando con propiedad, es el acta de bautismo del 1° de mayo Internacional, no se hace en absoluto cuestión de fiesta, sino de manifestación". Se trataba, en efecto, de presionar a los poderes públicos y de exigir una reivindicación esencial para la clase obrera. En un artículo fa­moso y muchas veces citado de Jules Guesde –“Los orígenes del 1° de Mayo”- tampoco se mencionaba para nada la palabra "fiesta": se hablaba, más bien, de manifestación, impulso, intimación.

Los anarquistas, que habían prota­gonizado el movimiento por las ocho horas en Estados Unidos y que habían dado la sangre de los mártires de Chi­cago, no tenían una opinión unánime sobre la participación en las jornadas del 1° de Mayo. Todos convenían sin embargo, en aquellos momentos aurorales, en repudiar la idea de "fiesta" para ese día. El Pére Peinard, el fa­moso remendón libertario, sostenía que "son los cobardes y los frenadores del socialismo" quienes han "cortado el chicote al aire protestador y frondo­so del 1° de Mayo", ladrando que era la fiesta del proletariado, al mismo tiem­po que procesionaban ante los poderes públicos" (M. Dommanget, “1° de Ma­yo ¿fiesta del trabajo o día de la lucha emancipadora?” en Historia del 1° de Mayo, México, 1977. p. 159-160).

Pero no fueron solo los anarquistas sino también la inmensa mayoría de los socialistas quienes rechazaron al principio la idea de convertir al 1° de mayo en fiesta del trabajo. Las razones de tal rechazo, que duró por Io menos hasta la Primera Guerra Mundial, son muy comprensibles. Una fiesta signifi­ca la celebración de un triunfo, el re­cuerdo de una victoria. Pero la clase obrera, aún después de la conquista de la jornada de las ocho horas, estaba le­jos de haber triunfado. SI se podía ha­blar de fiesta no era, en todo caso, sino una fiesta del futuro, para cuando, co­mo escribía Adrien Véber, "el victorio­so empuje del socialismo y la Instaura­ción progresiva del colectivismo transformarán en una verdadera fiesta este austero aniversario, este acto de fe re­volucionaria y de comunión Interna­cional" (citado por Dommanget).

Algún historiador superficial podría imaginar hoy, leyendo los periódicos socialistas y anarquistas de la época, que tal oposición a celebrar una fiesta del trabajo y del trabajador obedecía a un escrúpulo del revolucionarismo doctrinario o constituía una mera for­malidad protocolar. Basta con recor­dar, sin embargo, para aventar tan li­geras suposiciones, que quienes pre­tendían instituir el 1° de mayo como fiesta internacional del trabajo eran nada menos que los personeros de la burguesía y los representantes oficia­les u oficiosos del gobierno. Nada más conveniente para ellos, sin duda, que convertir la fecha en una celebración poética o, mejor aún, en una concele­bración de la naturaleza primaveral y del trabajo humano. Nada mejor que los cánticos jocundos y las guirnaldas de flores para exaltar la concordia de clases y la armonía social. No olvida­ban éstos que ya los romanos hablan celebrado el 1° de mayo como festivi­dad de las flores y de los cereales, ni, por otra parte, que en Australia el reformismo obrero habla logrado, desde 1855, la jornada de las ocho horas, por lo cual celebraba la fiesta del trabajo en fecha próxima, esto, es el 21 de abril.

El movimiento obrero internacional y particularmente los anarquistas se negaron rotundamente a cohonestar este fraude y a colaborar con la do­mesticación de una fecha que habla si­do y quería seguir siendo clasista y re­volucionaria.

Sin embargo, lo que no podía ser una "fiesta" de la armonía social y una celebración de la paz de los esclavos con el amo benévolo, se transformó pronto en algo más que una moviliza­ción por las ocho horas. Adquirió un significado trascendente al unirse al recuerdo fervoroso de los mártires de Chicago y llegó a ser día ecuménico de los trabajadores en lucha y, si así pu­diera decirse, también "fiesta" de la sangre y del sudor del pueblo, más pa­recida por eso a una conmemoración religiosa que a una efemérides nacio­nal o a un cumpleaños del gobierno.

Como tal se celebró, durante mu­chos años, en la mayoría de los cen­tros obreros de Europa y de América, desde París a Buenos Aires y desde Rio de Janeiro a Berlín. Y no dejó de pre­senciar, a través de los años, la calda de nuevas víctimas de la represión po­licial. Así, para citar sólo dos ejemplos de países muy distantes entre sí, en Fourmies, Francia, en 1891, las fuer­zas policiales dispararon sobre una multitud desarmada y pacífica y die­ron muerte a varios hombres, mujeres y niños; en Buenos Aires, Argentina, en 1904, durante la manifestación convo­cada por la FOA, (Federación Obrera Argentina), un obrero resultó muerto y otros quince heridos (Cfr. laacov Oved, El anarquismo y el movimiento obrero en Argentina México 1978 - p. 337).

Tuvo el 1° de Mayo, por otra parte, sus oradores, sus dramaturgos y sus poetas. Charles Grot, Etienne Pédron, Clovis Mugues, Olivler Souetre y Gas­tón Couté (que cantó en argot parisino al día de los trabajadores) en Francia; Emil Szepansky y Errnst Flsher, en Ale­mania; Amadeo Vannucci, Pietro Petrazzini y Pietro Gori (autor de un esbo­zo dramático donde se canta un himno proletario con la música del Nabucco de Verdi) en Italia, fueron algunos de los vates populares de la fecha proleta­ria. Inclusive un escritor célebre en los círculos literarios de su época, Edmun­do de Amicis, el autor de la universalmente conocida y traducida novela Coure (Corazón) escribió sobre el 1° de Mayo, exhortando, un tanto ingenua y senti­mentalmente, a los capitalistas a unirse al socialismo (Cfr. M. Dommanget, “El 1° de Mayo en la canción y la poesía populares”, en op.cit., pp. 193-226).

Sin embargo, poco a poco, el espíritu combativo que floreció en mártires y en poetas, se fue desgastando en las grandes masas obreras.

Con la domesticación de los sindica­tos, ya sea por la complejidad del voto (que eleva a sus dirigentes al parla­mento), ya por la implacable maquina­ria del partido único y del Estado omnipotente, el 1° de Mayo comenzó a per­der su significado prístino de manifes­tación internacionalista y clasista, de rememoración dolorida pero combati­va del martirio de Chicago.

En algunos países, que dejaron de celebrar la fiesta del trabajo el 19 de marzo, día de San José, para trasladarla al 1° de mayo (de acuerdo con el cri­terio de la clase obrera), la fecha se si­gue celebrando con misas y tedeums. En otros, da lugar a desfiles marciales, bajo la paternal mirada de los nuevos amos. En otros, por fin, el 1° de Mayo es recordado en programas de radio y televisión, ocupa las columnas de la prensa burguesa y ocasiona piadosas congratulaciones en las cámaras legis­lativas y en las centrales patronales.

Todo esto comporta una tergiversa­ción que podría considerarse cómica, si no tuviera mucho de trágica. Dice muy bien el anarquista gallego Ricardo Mella: "Los años siguientes al bárbaro sacrificio (de los mártires de Chicago) se luchó valientemente; la huelga ge­neral ganó las voluntades y cada 1ero. de mayo se señaló por verdaderas rebel­días populares. Los aldabonazos de la violencia repercutieron terroríficos en diversas naciones. Y a través de este periodo heroico, las ideas de emanci­pación social han adquirido carta de naturaleza en todos los pueblos de la tierra. No espantan ya a nadie las ideas socialistas o anarquistas. De ellas an­dan contagiadas las mismas clases di­rectoras. En sus bibliotecas hay más li­bros sediciosos que en las casas de los agitadores y de los militantes del obre­rismo revolucionario. Y acaso también en los cerebros de aquéllos, más gér­menes de revueltas y de violencia que esperanzas en los corazones proleta­rios. Ha pasado la época heroica. Se ha falseado el significado del 1ero. de mayo. Se lo ha convertido en un día ritual, de culto, de idolatría. La liturgia socialista no sabe pasarse sin iconos, sin estandartes, sin procesiones" (R. Mella, La tragedia de Chicago, México, 1977, p 136).

¿Puede volver el 1° de Mayo a con­quistar su sentido originario? Evidente­mente no, mientras el movimiento obrero no deje de ser un apéndice de los partidos políticos o un servil instrumento del Estado, mientras no logre enfrentar de nuevo (con otros méto­dos, pero con el mismo espíritu de los primeros años) al avasallante capitalis­mo de las transnacionales y el letárgi­co capitalismo.de Estado, que gusta disfrazarse de socialismo.