
Gustavo Rodríguez
Siempre ha sido difícil ser anarquista pero los hay. Seguramente menos de los que se dicen o se cree. Los hay, los hubo y los habrá.
Amanecer Fiorito
Que el obituario se publicara en el tabloide socialdemócrata argentino Página/12 era de esperarse, no solo por los lazos de amistad que le unieron a su fundador Osvaldo Soriano, si no porque desde sus inicios puso su pluma al servicio de este proyecto editorial y político, siendo siempre un consentido asalariado de esta empresa. Que su muerte fuera noticia a lo largo y ancho del territorio argentino tampoco causa sorpresa, era considerado “uno de los intelectuales más respetados que dio el país”, además de haber sido galardonado con el Premio Konex, presea que entrega anualmente la Fundación del mismo nombre desde 1980 en reconocimiento a “las personalidades, empresas e instituciones más distinguidas en las ramas del quehacer nacional” y, desde el año 2002, a “las personalidades vivas más relevantes de los países vinculados al Mercosur en la categoría “Premios Konex Mercosur.”[1] Que el fallecimiento conmocionara a la comunidad académica de su tierra natal también era natural, había recibido el doctorado Honoris Causa en 2003 por la Universidad Nacional del Centro (UNC), “por su trayectoria en el campo de los derechos humanos, la literatura y el periodismo”; asimismo, lo envistieron con igual título varias universidades argentinas. Que lamentaran su “pérdida” en los círculos político-intelectuales de izquierda, particularmente en la región latinoamericana, y que le dedicaran un par de segundos de silencio los jerarcas de La Habana, Managua, Caracas y La Paz, sin duda se enmarca de antemano dentro del protocolo esperado pero, que la nota necrológica se reprodujera en Portal Oaca y de ahí se remedara en ContraMadrid; La Rebelión de las Palabras; Anarquia.Info; ContraInfo y, un sinfín de páginas de contrainformación afines –ciertamente, con este adjetivo quedan excluidos los portales anarco-populistas del tipo Kaos en la Red y, el circuito neoplataformista (anarkismo.net y alasbarricadas) que, por obvias razones, siempre incorporan a priori al santoral anarquista a cuanto personaje se acomode a su guion–, eso sí nos toma de sorpresa y nos preocupa sobremanera.