Gianni
Alioti
Brasil, como afirmó el
escritor Jorge Amado, es un país surrealista. Ricardo Salles, un abogado de 43 años y nuevo
ministro de medio ambiente, nunca había pisado el Amazonas hasta febrero de
este año. Fiel soldado del presidente Jair Bolsonaro, con él comparte la
obsesión de un "marxismo cultural" que se habría infiltrado en el
país. Uno por uno está desmantelando todas las instalaciones públicas a cargo
de la preservación del medio ambiente. Impuso la renuncia a toda la dirección
del Instituto Chico Mendes, reemplazándolo por un grupo de ex policías
militares. Se liberó de los gerentes del Instituto Ibama, la principal rama
operativa del Ministerio del Medio Ambiente y redujo su presupuesto en un
cuarto para salvaguardar los recursos naturales renovables.

















