Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta Erick Benítez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Erick Benítez. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de marzo de 2020

Debate (A): Cuando a l@s anarquistas se nos califica de "puristas"...



Erick Benítez

"Nada hay tan intransigente y categórico como las ideas. No admitimos términos medios y ninguna clase de atenuantes. Por eso en nuestros escritos tratamos de ser tan explícitos como podemos. Nuestro norte es la anarquía, el punto que deseamos alcanzar y hacia el cual dirigimos nuestra marcha"
                Fernando Tárrida del Mármol (1)

En la cuestión social existen multitud de maneras en las que se puede abordar un tema; pero sucede que cuando los anarquistas hablan de anarquismo y hacen frente a las distorsiones del mismo, no falta nunca la voz que parece señalar con el dedo a un hereje de la era de la inquisición: ¡Puristas! Curtidos en los debates, no nos espantan esos títulos y en el caso del purismo es algo que en lo personal reivindico. Pero como no quisiera dar lugar a equívocos daré una breve explicación lo que entendiendo por purismo y en qué manera puede esto ser reivindicable.

sábado, 10 de marzo de 2018

Evolución y revolución



Erick Benítez

La revolución, objetivo de los anarquistas, no es una revolución en el sentido neutral de la palabra.

En el anarquismo la evolución y la revolución son complementos una de la otra: la revolución no es otra cosa que la evolución llevada a sus máximas consecuencias (no últimas, pues el proceso evolutivo jamás se detiene) en el momento en que se desarrolla. Esta revolución da paso a nuevos procesos evolutivos y estos a su vez abren el horizonte a nuevos procesos revolucionarios.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Lo que quieren los anarquistas


Erick Benítez

Los últimos años han sido testigos del crecimiento del anarquismo en muchas partes del mundo. Sin embargo, aún hay quienes se preguntan ¿Qué quieren los anarquistas? ¿Qué es el anarquismo? Si eres una de esas personas este artículo puede interesarte.

Son muchos los prejuicios que hay hacia la anarquía y hacia quienes se reclaman anarquistas. Comúnmente son prejuicios aprendidos y repetidos incesantemente sin análisis propio, cuya fuente inicial es, por lo común, algún organismo estatal al que no conviene que se conozca el anarquismo.

Sin embargo, comprender el anarquismo no es tan difícil; podemos resumir las aspiraciones anarquistas de forma bastante sencilla:

jueves, 26 de noviembre de 2015

Debate (A): Falsas concepciones del anarquismo


Erick Benítez

Pareciera absurdo escribir este artículo, pero dado que se repiten por propios y extraños constantemente frases y conceptos sin que muchos de quienes las repiten se molesten en investigar lo que dicen, se precisa entonces escribir el presente artículo.

La autoeducación es parte de la militancia, quizá la más importante; saber de lo que hablamos en todo momento, comprender lo que queremos, es algo vital para poder defender las ideas.

Sobra decir, por si acaso hiciera falta, que en el presente artículo no se toman filias ni rechazos sobre ninguno de los conceptos aquí descritos. No es ni el espacio, ni es el motivo del artículo tomar partido por alguno de los siguientes conceptos. Se definen solamente siendo todo lo neutral que me sea posible.

sábado, 9 de mayo de 2015

Debate (A): Crimen y delito ¿Cuál de ellos combatimos? - 1ª parte


Erick Benítez Martínez

“Leyes: sabemos lo que son, y lo que valen. Son telarañas para los ricos y poderosos, cadenas de acero para los pobres y débiles, redes de pesca en las manos del gobierno”
                                    P. J. Proudhon

La represión sufrida en México durante los últimos 3 años(1) ha hecho que ante ese panorama afloren lemas con los que se busca escapar de la represión y criminalización en que la víctima preferida del Estado mexicano han sido los anarquistas. Uno de estos lemas ha sido “el anarquismo no es un delito”.

Me parece que las intenciones de quienes han lanzado ese lema al viento y de quienes lo repiten no son malas: pueden referirse a que ser anarquista no atenta contra ningún valor humano, ni tampoco es un acto que dañe en su integridad física a nadie inocente.

Sin embargo el tema así planteado es de los más desastrosos que se hayan podido decir desde el anarquismo en los últimos años, porque apelar a la inocencia del anarquismo respecto al “delito” no es sino dar validez al Estado y sus instituciones, y explicaremos en seguida por qué.

Digamos primeramente, pues, lo que entendemos por delito: Delito, del latín delicto (mal obrado), cuyo derivativo en acto es delincuente, del verbo latino delinquere, significa dejar de cumplir una norma o ley por abandono, y por consecuencia son esas mismas leyes las que han de juzgar al delito y al delincuente.

El delito es el acto de romper con una ley (o abandonar su obediencia), las cuales son las reglas que el Estado impone (sic) dentro de cualquier territorio dominado por ellos(2). Las leyes dictadas por las autoridades son las que rigen nuestras vidas desde el nacimiento, y de las cuales jamás se nos pidió permiso para aceptarlas. Nacimos ya con el grillete puesto.

Son, en teoría, reglas sin las cuales toda vida en sociedad sería imposible. Se encargan entonces de confeccionarlas un grupo de gentes destinadas a ello, libradas por ello mismo de toda obligación de trabajar en algo productivo (y en consecuencia mantenidas por la sociedad). En la realidad encontramos que semejantes leyes no solo generan parásitos encargados tanto de confeccionarlas, estudiarlas y mantenerlas(3), sino que al margen de este parasitismo se encuentra la protección de todo lo injusto y abusivo en contra de la libertad y la justicia.

Sí, protección a los mismos delitos que dicen combatir, porque al tener el control de dictaminar sobre lo que es o no delito son ellas mismas las que pueden decidir y encubrir los delitos. ¿Alguien ejerce el robo hacia los trabajadores? Si tiene dinero puede comprar la ley y esta le servirá de protección contra dicho acto, porque de ahí en adelante encontrará la especulación y la explotación obrera como un “derecho” jurídico reconocido por las leyes, por mucho que esta explotación se dé en condiciones esclavistas de trabajo. Véase sino como empresas como Nike explotan despiadadamente niños en sus fábricas, y todo ello amparados en las leyes.

Son las leyes las reglas que hacen sagradas a la propiedad privada, el capital y la autoridad representada por el Estado. En ellas la usura, la especulación, la acumulación de capital, la propiedad privada, todas ellas formas diferentes de nombrar al robo del pueblo por parte de un grupo de propietarios, son validadas y tomadas como algo justo siempre desde la óptica del poder.

Con el pretexto de ser estas leyes indispensables para la vida en sociedad, han generado en esa misma sociedad miseria, desigualdad e injusticia. Con el pretexto de proteger la libertad generan esclavitud laboral, cárceles para los que rompen las leyes y la explotación más espantosa. Con el pretexto de ser indispensables se imponen a sangre y fuego a poblaciones enteras.

Sirven también para asegurar dichas condiciones de miseria en la vida del pueblo: ¿Ante las injusticias laborales o ante la miseria los trabajadores han tomado en sus manos las fábricas o los almacenes? La ley dice que la propiedad privada es sagrada, y que quien la viole deberá pagar a tal acto con la cárcel, cuando no con asesinatos a tiros en las calles. Y todo ello será decorado con la deslumbrante palabra “Estado de derecho”.

Las leyes, los códigos del Estado, son también las reglas en las cuales se pretende que el pueblo obedezca y sea sumiso a los dictados de los poderosos. La propiedad privada, la acumulación de capital así como los privilegios de unos cuantos sobre la enorme mayoría de pobres se realiza y consolida primeramente en base a las leyes dictadas por el Estado; si estas fallan se recurre entonces a las armas contra las poblaciones. Pero son las leyes la primera barrera que se pone a la libertad y la justicia popular. Existen, es verdad, un par de leyes contra las violaciones, los asesinatos y el daño a las personas que, aunque sean escritas en las constituciones como leyes del Estado, no por ello dejan de ser validadas por la justicia a la que apelamos los anarquistas. Solamente habríamos de apuntar que tales actos son (y en México de la manera más descarada) siempre solapados si existe dinero de por medio.

¿Cómo calificar entonces los actos no contra las leyes gubernamentales, sino contra las leyes naturales que dañen la integridad moral y física de las personas? No encuentro otra forma de denominar esos actos (violaciones, asesinatos, etc.) no como delitos, pues las leyes del poder nos son inválidas, sino más acorde con principios humanos como crimen.

En los pueblos llamados “incivilizados” no se reconocen leyes gubernamentales, sino los crímenes contra los miembros de la comunidad ya sea en forma de asesinato, violación, etc. Un crimen entonces es considerado un acto censurado no por la moral burguesa de los gobiernos, sino por la moral humana, la más justa y la única que reconocemos como válida. Un delito es algo que no se reconoce naturalmente, sino solo en las instituciones del Estado y siempre de manera totalmente interpretativa por las instituciones y según las leyes vigentes; porque ¿robar es un delito? ¿Qué forma de robo? Porque hay miles de formas de ejecutar un robo. En los centros de trabajo se comete este delito diariamente en forma masiva, y no hay sanción (sino bendición) alguna ni en las alturas del poder ni tampoco protesta alguna muchas veces ni en los propios trabajadores que no advierten siempre el robo del que son objeto.

Notas:

1.- Pero no de forma única, pues hace más tiempo que los anarquistas han venido siendo perseguidos y reprimidos.

2.- Y fuera de un Estado siempre hay otro Estado. No se puede salir de uno sin entrar a otro ¡de ellos no te libras nunca! La libertad entonces es una ilusión siempre. No se puede salir de una esclavitud sino es para caer en otra.

3.- En otras palabras y en orden respectivo: parásitos, elementos no productivos y sicarios encargados de mantener dichas leyes. Elementos que no brindan ningún servicio útil a la vida del pueblo, ni producen absolutamente nada. Las leyes son las primeras generadoras de la holgazanería y la vagancia.

[Publicado originalmente en el periódico Apoyo Mutuo # 13, México, abril-junio 2015. La edición completa disponible en https://ia601507.us.archive.org/27/items/ApoyoMutuo13/AMN.13.pdf.]

domingo, 29 de diciembre de 2013

Ni soñadores ni utopistas ¡Anarquistas!


Erick Benítez Martínez

La ignorancia acerca de las ideas anarquistas hace que no sean pocas las personas que al escuchar nuestros objetivos, digan con voz parsimoniosa, como si ello les diera algún tipo de validez a sus palabras: «De acuerdo contigo compañero ¿Pero cuándo sucederá eso? El ser humano es malo por naturaleza, y si no existiera el gobierno, las cosas irían peor que ahora.» ¡Cómo si tal cosa fuera posible!

Ese pensamiento consuetudinario generado a raíz del desconocimiento de la naturaleza humana y de las propuestas concretas y profundas del anarquismo, hace que no sean pocos los que, al saber de nuestro ideal, nos tomen por soñadores, que sueñan con una sociedad imposible, utópica.

Y ya que el anarquismo no se ha podido poner en práctica por un espacio largo de tiempo, no faltan tampoco los compañeros que han caído en esos parámetros propios del desánimo y de la apatía, y se hacen llamar a sí mismos “Utopistas y soñadores”

Para la propaganda del Estado no hay nada mejor que los que luchen se orillen a sí mismos hacia la autodescalificación y el desánimo. Y es precisamente eso lo que se hace al llamarse soñadores o utopistas.

La libertad por la que luchamos los anarquistas no vendrá por sí misma, como si de un acontecimiento inevitable se tratara. Precisa que los anarquistas luchen por obtenerla, que instiguen al pueblo a rebelarse en contra de quienes les someten.

De nada sirve tener la razón; de nada sirve que la justicia humana esté de nuestra parte. Gobiernos, policías, carceleros, capitalistas y clérigos pisotean diariamente la libertad y la justicia. Amparados en las leyes del Estado, en las armas de los sicarios puestos a su servicio y en la inacción del pueblo, actúan diariamente a sus anchas.

Tenemos la razón y la justicia de nuestra parte; precisa ahora no esperar que vengan por sí mismas, sino que nosotros las impongamos a gobiernos, capitalistas y demás verdugos de la libertad y la justicia. Precisamos de voluntad para lograrlo. Pero esa voluntad que se necesita para triunfar se ve difuminada cuando quienes deben luchar por la anarquía se hacen llamar utópicos y soñadores.

Si la anarquía ha de venir tarde o temprano porque hacia ella avanza la humanidad casi de forma inevitable, nosotros hagamos una parte que ya vendrá por sí misma, parece que se escucha decir a los utopistas.

No, y mil veces no. Nuestro papel como anarquistas, como bien decía nuestro Bakunin, consiste en ser provocadores. Sí, provocar el choque de los intereses de los de abajo con los de arriba; consiste en provocar la revolución y que el pueblo se encargue (nosotros entre ellos) de ejecutarla.

Pero provocar la revolución equivale a estar convencido no solo de que ella es necesaria, sino de que es posible. Equivale, en un lenguaje más claro, en dejar de ser utópico y soñador. Consiste en viviseccionar la sociedad actual; a partir de ello ver los fallos que presenta y proponer un sistema económico y social que ponga fin a las monstruosidades de la sociedad en la actualidad. Ese “sistema” (por definirlo en cuanto a conjunto de propuestas) es el anarquismo.

Así como es necesario quitarse de la mente esos fatalismos sobre la inevitabilidad de la llegada de la libertad, es preciso reclamar para nuestras ideas el lugar que les corresponde: el de la realidad y nunca el de un ideal lejano o irrealizable; anteponer a la autoridad del Estado la libertad del pueblo, a la jerarquía del capital la horizontalidad del pueblo, a las mentiras de la Iglesia la ciencia puesta al servicio del pueblo. Y todo ello en base siempre a análisis racionales, justos y libres. Es decir, todo ello en base a propuestas claras, lógicas, basadas en hechos reales.

Analizando la crudeza del sistema, no podemos oponer al mismo fantasías y espejismos. Hemos de anteponer a la torpeza de la economía capitalista la justa socialización de los medios de producción como un hecho racional y justo no solo para detener las injusticias del sistema, sino para llevar a la humanidad más allá de donde ha llegado; hemos de anteponer a las desigualdades del Estado la implantación de una sociedad de hombres y mujeres libres, equivalentes; hemos de anteponer a las mentiras de la Iglesia las demostraciones más avanzadas que la ciencia pueda aportar.

Todo eso, compañeros, son hechos reales, racionales, justos. No son sueños ni son utopías. El anarquismo, es preciso decirlo de nuevo, no es un sueño inalcanzable, ni una utopía a realizarse dentro de 1000 años.

No precisa la anarquía de seres perfectos con alas incapaces de cometer errores. Los anarquistas no luchamos por una sociedad así, imposible desde todo punto de vista. Sabemos que dentro de la sociedad anarquista habría problemas: el ser humano es un animal con la capacidad de cometer fallos. No es un ser perfecto, por ello sabemos que aun en una sociedad anarquista habría problemas. Problemas mínimos comparados con el caos en que se vive bajo los gobiernos.

Y si por algo luchamos es porque sea el pueblo el artífice de sus aciertos y de sus errores. Luchamos porque sea el pueblo en su totalidad quien decida sus destinos.

En la actualidad un político realiza reformas que conducen a la miseria a millones de personas. Cierres de puestos de trabajo (por contradicciones del sistema capitalista) llevan la miseria a miles de familias. Derrames petroleros producen catástrofes terribles en la naturaleza. Y todo ello generado por una cantidad ínfima de personas que conducen a la humanidad hacia la destrucción y la barbarie.

Nosotros queremos que el pueblo decida sobre su suerte, porque creemos que con ello el pueblo avanzará mil veces más de lo que podría hacerlo con un líder al frente. Aun a pesar de los problemas que pudieran tenerse.

Siendo un animal sociable, sabemos que la humanidad sabrá organizarse sin necesidad de gobiernos, pues está en su naturaleza asociarse, lo cual está demostrado no en un sueño o un idilio hermoso, sino científicamente (no cientificista, claro).

Ciertamente existen en la sociedad soñadores y utopistas: curas y capitalistas, gobiernos e instituciones. Piensan que este sistema que alimentan y del cual viven será eterno. Confiados en sus despachos, en sus palacios (construidos por trabajadores), miran al pueblo como una masa amorfa que rara vez se pone de acuerdo. Controlando la información, tienen casi la seguridad de que sus esclavos no advierten de donde les llegan los golpes.

Licenciados, abogados, juristas, jueces, curas, magistrados, senadores, diputados, ministros; republicanos, socialistas de Estado, monárquicos, fascistas y marxistas; todos pretenden que este cadáver llamado Estado pueda ser medianamente útil al pueblo; unos se autoengañan. La mayoría saben que esas palabras solo son una treta para contener la libertad del pueblo.

¡Estos son los verdaderos utopistas, los que creen que este sistema de muerte puede servir para algo! Reformistas sinceros habrá ¡Son soñadores! Piensan que el cadáver del Estado, sostenido únicamente por las armas de los cuerpos de asesinos a su servicio, puede mejorarse para que, de algún modo, no sea tan duro hacia los desposeídos.

El curso de la historia y más concretamente los hechos cotidianos de cada trabajador demuestran bastante claro que el Estado no solo no es necesario, ni siquiera como servicio administrativo, pues hasta esos servicios funcionan de las formas más irracionales, sino que el pueblo descansaría bastante de soportar la maquinaria del Estado sobre sus espaldas, donde recibe constantes latigazos del capitalismo.

Quienes se empeñan en querer convertir una maquinaria de muerte como es el Estado en un órgano de paz y de justicia, o lo hacen por descarada oposición a la libertad y la justicia, o lo hacen confiando tener la razón; estos últimos son verdaderamente los soñadores, los utopistas. Nosotros, anarquistas, basamos nuestras ideas y propuestas en hechos concretos, reales, aplicables en el aquí y en el ahora.

Si aún eres de esos compañeros que piensa que la anarquía es un sueño; o de esos compañeros que gustan de ver la anarquía como un ideal bello pero difícil de realizar, te decimos una cosa: No sueñes ¡Despierta, la anarquía es posible!

Salud y anarquía, hoy y siempre.

[Tomado de http://www.proyectoambulante.org/index.php/pensamientolibertario/item/3511-ni-sonadores-ni-utopistas-anarquistas]

martes, 26 de junio de 2012

El Anarquismo en la sociedad actual

Estas experiencias se han recopilado con la excusa del décimo aniversario del Portal Libertario OACA, plataforma en Internet para la difusión y discusión de las ideas antiautoritarias y anarquistas. Desde el Portal nos estamos muy agradecidos a todos los compañeros que se han tomado la molestia de respondernos a las entrevistas y plasmar en ellas sus vivencias y sus opiniones

Ser gobernado es...

Charla: El Anarquismo en América Latina

Seguidores

Etiquetas

10deLuluncoto 18 años El Libertario 1º de Mayo 27 de febrero 4 de febrero @kRata (comic) APPO Aana Wainjirawa Abdicación del rey de España Aborto Abstención Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat Acampadas Accion directa no violenta Acción Directa Autogestiva Acción Ecológica Acción Libertaria Acuerdo Venezuela China Agustín García Calvo Alan Furth Alan Moore Albert Camus Alberto Acosta Alcedo Mora Alejandro Álvarez Alentuy Alexander Luzardo Alfonso "el Set@" Alfredo Bonanno Alfredo Vallota Alternativa Antimilitarista Alto costo de la vida Alvaro García Linera Alí Moshiri Alí Primera Alí Rodríguez Araque Amador Fernández-Savater Aministía Internacional Amnistía Internacional Amnistía Internacional Venezuela Amor Amor y Rabia América Latina Américo Alejandro Balbuena Anarquismo en América Latina Anarquismo en México Anarquismo en Venezuela Anarquismo es movimiento Anarquismo social Anarquismo y Postestructuralismo Anarquismo y política Anarquistas contra el muro Anarquistas de Temuco Andreas Speck Antonio Ledezma Antonio Pasquali Antonio Serrano Antulio Rosales Anzoátegui Archivo Histórico del Anarquismo en Venezuela Armando Chaguaceda Armando Guerra Armando Investiga Armando la Resistencia Asier Guridi Asilo y refugio Autonomía Barquisimeto Bernhard Heidbreder Buenaventura Durruti Buenos Aires CNT CORPOELEC Cambiar el mundo sin tomar el poder Cambio Climático Campaña contra la Criminalización del Anarquismo Carlos Crespo Carlos Crespo Flores Carmen García Guadilla Casa de la Mujer "Juana la Avanzadora" de Maracay Casa de la Mujer Juana la Avanzadora de Maracay Centro de Derechos Humanos UCAB Civetchi Coalicion Anarquista y Libertaria de Porto Alegre Coalición Venezolana de Organizaciones LGBTI Colombia Comites de Defensa de la Revolución Comitê Popular da Copa 2014 Concretera la carlota Cooperativismo Correo A Criminalización de los pueblos indígenas Cuba Libertaria Cuba Libertaria 22 Daniel Ortega Daniel Pinos Douglas Bravo EZLN Ejército Venezolano Eliseo Reclus Emma Goldman Enfermedad Hugo Chávez Erick Benítez Escritos de Domingo Alberto Rangel Espacio Público Estado y corrupción en Venezuela Estado y economía en Venezuela Esteban Emilio Mosonyi Europa Eva Golinger Evo Morales FARC FIFA Fanzine Exilio Interior Federación Anarquista Centroamericana y Caribeña Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe Federación Anarquista de México Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) Felipe Pérez Martí Feria del Libro Independiente y Autogestionario Feria del libro anarquista Ferrominera Ferrominera Orinoco Filosofía Filosofía en la Ciudad Francisco Flaco Prada Frente Clasista Argimiro Gabaldón GLBIT Gadafi Galsic Genocidio Global Voices Grupo de Estudio y Trabajo Jesús Alberto Márquez Finol Guardia Nacional Bolivariana Guardianas de Chávez Gustavo Godoy Gustavo Rodríguez Género Heinz Dieterich Henrique Capriles Historia de Venezuela Homofobia Humano Derecho Humberto Decarli Humberto Márquez Humor Indígenas Venezuela Informe situación indígenas en Venezuela Inseguridad Ciudadana en Venezuela Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela Irak Iris Varela Isbel Díaz Torres Israel James C. Scott Javier Gárate John Holloway Jorell Meléndez Jorge Videla Jornadas Magonistas Jose Manuel Delmoral Jose María Korta José María Korta José Quintero Weir José Rafael López Padrino Juan Carlos La Rosa LEEME CARACAS Laura Vicente Lexys Rendón Ley Antiterrorista Liber Forti Luis Carlos Díaz Luis Fuenmayor Toro Luis Rafael Escobar Ugas Luis Reyes Reyes Líber Forti MOC Madres de Plaza de Mayo Madrid Manuales Manuel Castells Marc Saint-Upéry Marcela Masperó Marea Socialista Mario Antonio López María Esperanza Hermida Masacre de Cantaura Masacre de El Amparo Masacre de Haximú Masacre de Loma de León Masacre de Monte Oscuro Masacre de Uribana Mercosur Mijaíl Martínez Misiones Sociales Mujeres Libres Mundial de Fútbol 2014 Mérida Nicaragua Nicolás Maduro Niñas y Adolescentes Nu-Sol Observatorio Venezolano de Conflictividad Social Occupy Wall Street Octavio Alberola Organización Nelson Garrido Origen de las Fuerzas Armadas en Venezuela Orlando Chirino Pablo Hernández Parra Paquete económico Parque Verde La Carlota Pedro Pablo Peñaloza Pelao Carvallo Periódico Apoyo Mutuo Periódico El Amanecer Periódico El Libertario Picnic urbano Policía Nacional Bolivariana Punk Latinoamericano Quiteria Franco Rafael Ramírez Rafael Uzcátegui Raisa Urribarri Ramón Carrizales Ramón Rodríguez Chacín Ramón Álvarez Raúl Zibechi Red Latinoamericana Antimilitarista Red Protagónica Observatorio Crítico (OC) de la Revolución Cubana Red por los Derechos Humanos de Niños Regeneración Radio Represión en Cuba Repsol YPF Revolución ciudadana Roberto Yépez Rodolfo Montes de Oca Rodolfo Rico Roger Cordero Lara Rubèn González Rubén González Rusia Sacudón San Cristóbal Santiago de Chile Servicio Militar Obligatorio Sidor Sierra de Perijá Simón Rodríguez Porras Soberanía energética bolivariana Sociedad Homo et Natura Sociedad Homoetnatura Sofía Comuniello Sofía Esteves Subcomandante Marcos Taller Libertario Alfredo López Tamoa Calzadilla Tarek William Saab Testimonio represión Testimonios de la revolución cubana Todo por Hacer Tomás Ibáñez Trabajadores de la Chrysler Transexuales Transfobia Transformando información en acción Transparencia Venezuela Transportes Camila Trasnacionales Tribunal Supremo de Justicia Turquía Twitter UBV UCV ULA UNETE UNEY Uribana Uruguay Valles del Tuy Vaticano Venevisión Venezuela bolivariana Venezuela protests in February 2014 Vivienda Vladimir Aguilar Víctor Muñoz Williams Sanguino Wladimir Pérez Yaracuy Yendri Sánchez Zaida García Zapatistas Zara Zulia `Sabino Romero abajo los muros de las prisiones abolicionismo abstencion abstención electoral abuso militar en Venezuela abuso policial abuso sexual niños acampada acción directa anarquista actividades activismo actualidad del anarquismo adecos chavistas agresiones en Venezuela agresiones a sindicalistas en Venezuela agroecología alternativa amor libre anarchico anarchism anarchism kurdistan anarchism venezuela anarcofeminismo anarcopunk venezuela anarquismo a la venezolana anarquismo básico anarquismo caracas anarquismo en Argentina anarquismo en Francia anarquismo en Perú anarquismo en Uruguay anarquismo en barquisimeto anarquismo en rusia anarquismo hoy anarquismo ilegalista anarquismo suiza anarquismo venezuela anarquismo vs. Estado anarquismo y comunicación anarquismo y cárceles anarquismo y derecho anarquismo y ecología anarquismo y educación anarquismo y literatura anarquismo y luchas sociales anarquismo y marxismo anarquismo y nacionalismo anarquismo y planificación urbana anarquismo y religión anarquismo y violencia anarquismo zulia anarquistas anarquistas caracas anarquistas de Alemania anarquistas de Brasil anarquistas de Chile anarquistas de Cuba anarquistas de México anarquistas de Turquía anarquistas en Bolivia anarquistas en Colombia anarquistas en Costa Rica anarquistas en Cuba anarquistas en El Salvador anarquistas en Paraguay anarquistas en Venezuela anarquistas presos anarquistas solidarios con los yukpa anarquistas ucv anarquistas y prisiones anonymous venezuela antiimperialismo antimilitarismo antimilitarismo anarquista antropología análisis análisis anarquista sobre Venezuela análisis asamblea nacional análisis conflicto con Colombia análisis de izquierda Venezuela análisis de la revolución bolivariana análisis económico análisis reformas en Cuba análisis sobre Venezuela apagones apoyo a El Libertario apoyo internacional al chavismo apoyo internacional al madurismo armamentismo arte callejero arte y anarquismo artistas asesinato de estudiantes asesinatos de manifestantes ataques contra defensores de derechos humanos ataques contra defensores de derechos humanos en Venezuela ataques contra el movimiento anarquista ataques contra el movimiento popular en Venezuela ataques libertad de expresión autodefensa autogestion autogestión autonomía de los movimientos sociales autonomía universitaria autoritarismo burocratico en Cuba biblioteca anarquista bicentenario bakunin bicicletas biciescuela urbana bienes comunes brutalidad policial calentamiento global cambio social capitalismo y medio ambiente caracas chavismo y religiosidad popular chile ciberactivismo ciclismo urbano ciclo guerrilla urbana ciencia y tecnología en Venezuela comercio de armas comic comics comida vegetariana compra de armas concretera caracas concretera de chuao conflicto universitario conflicto yukpa consecuencias ambientales explotación petrolera en Venezuela contaminación PDVSA contaminación ambiental cooptación de movimientos sociales cooptación medios alternativos Venezuela coyuntura mexicana 2012 coyuntura venezolana 2010 coyuntura venezolana 2012 coyuntura venezolana 2013 coyuntura venezolana 2014 coyuntura venezolana 2015 coyuntura venezolana 2016 criminalización de la protesta en Colombia criminalización de la protesta en Venezuela crisis agropecuaria en Venezuela crisis economica venezuela crisis económica en Venezuela crítica anarquista al marxismo crítica de izquierda al chavismo críticas de izquierda al madurismo críticas revolucionarias a Rafael Ramírez deforestación delimitación de tierras indígenas demarcación de territorios indígenas demarcación de tierras en Venezuela deporte y anarquia deporte y capitalismo derecho a la manifestación derecho a la protesta desabastecimiento desaparecidos en Argentina desaparecidos en México desaparecidos en Venezuela desarrollo científico-tecnológico desencanto en el chavismo despidos injustificados detenciones difusión anarquista ecologismo ecologismo en Venezuela economía educación en Venezuela endeudamiento equidad de género en Venezuela extractivismo falso socialismo fascismo futbol brasil globalizacion en Venezuela golpe de Estado en Venezuela hacktivismo hiperinflación historia del anarquismo homicidios ilustraciones imágen El Libertario indigenas ecuador indigenas en venezuela individualismo y anarquismo industria forestal en Chile industria petrolera indìgenas y revolución bolivariana indígenas en Argentina indígenas en Bolivia indígenas en Brasil indígenas en México indígenas en Perú indígenas en Venezuela indígenas presos en Venezuela inflación en Venezuela informática libertaria izquierda antiautoritaria en Cuba izquierda antichavista izquierda en Venezuela jornadas de diversidad sexual la Justicia y los Derechos Humanos legado del chavismo liberacion animal liberación animal liberación humana libertad Bernhard Heidbreder libertad a los presos anarquistas libertad de expresión libertad de expresión en Venezuela libertad para detenidos en Lulea los Salarios y los Sindicatos lucha indígena en Colombia lucha indígena en Venezuela lucha revolucionaria lucha socio-ambiental luchas ambientales Venezuela luchas de los pueblos indígenas luchas de los trabajadores luchas de los trabajadores Venezuela luchas de mujeres luchas estudiantiles luchas indígenas en Venezuela luchas obreras luchas populares en Venezuela luciano pitronello madurismo maestros manifestaciones manifestaciones en Venezuela manipulación mediática manipulación religiosa mario gonzalez masa crítica masacre de San Vicente medio ambiente medios comunitarios y alternativos de Venezuela medios de transporte alternativos megaminería mineria en Venezuela minería minería en Venezuela movilizacion en la planta muerte de neonatos en Venezuela mujeres anarquistas narcotráfico neoliberalismo nicolas maduro no a la concretera no a la extradicion de Bernhard Heidbreder no a las corridas de toros objeción de conciencia organizacion nelson garrido paramilitarismo paro universitario patriarcado patriotismo pelea de almohadas periodico Bandera Negra periódico CNT periódico anarquista periódicos petróleo venezolano poder y política en Latinoamérica poder y política en Venezuela poesía libertaria polarización en Venezuela policías corruptos en Venezuela prensa anarquista preso anarquista presos anarquistas presos políticos en Venezuela prision venezuela prisiones en venezuela proceso bolivariano producción agrícola protesta creativa protesta pacífica protestas contra el Mundial 2014 protestas en venezuela proyecto de reforma de la Ley de Conscripción y Alistamiento Militar práctica anarquista pueblos originarios pugnas internas del chavismo punk veneziuela rebelion en venezuela recursos red Observatorio Crítico relaciones Cuba-EE.UU. relaciones de Venezuela con China relaciones de Venezuela con Colombia relaciones de Venezuela con Cuba relaciones de Venezuela con U$A relaciones entre la banca y chávez represion en Venezuela represion policial en Venezuela represión represión antianarquista represión en Colombia represión en Venezuela represión policial resistencia indígena resistencia venezuela revista AL MARGEN revolución bolivariana robert serra salario en venezuela salario mínimo en Venezuela sanciones sancocho secuestro seguridad industrial semana pro presos anarquistas 2014 sexismo sexualidad libre sicariato sindicalismo situación agraria latinoamericana situación de la salud situación de los trabajadores en Venezuela situación del periodismo en Venezuela situación del sindicalismo en Argentina situación del sindicalismo en Venezuela situación político-social en Brasil situación político-social en la península ibérica situación político-social mexicana situación venezolana situation in Venezuela 2014 soberanía alimentaria en Venezuela software libre solidaridad con Cuba tercerización en Venezuela terrorismo terrorismo cotidiano terrorismo de Estado en Colombia toma yukpa del TSJ torturas en Venezuela totalitarismo trabajadores del Estado trabajadores en Argentina transición transnacionales chinas turquia tweets anarquistas universidad central de venezuela utopía vegetarianismo venezuela vidas anarquistas viento sin fronteras vigilia frente al TSJ violaciones a los derechos humanos violencia contra la mujer violencia contra niños zona temporalmente autónoma Ángel Cappelletti ética y práctica médica