Replicando
a un plataformista
Venezuela, una encrucijada donde hay quien se extravía
Redacción de El Libertario -
Abril 2014
Con algunas semanas de retraso tras su
aparición, nos enteramos de la existencia del artículo «Venezuela en la
encrucijada», publicado inicialmente en el periódico chileno Solidaridad (# 22, marzo-abril 2014,
también en
http://www.periodico-solidaridad.cl/2014/02/26/venezuela-en-la-encrucijada). Su
autor es José Antonio Gutiérrez (JAG), chileno radicado en Irlanda y quien desde
hace tiempo funge como portavoz privilegiado de la corriente plataformista o
“comunista libertaria” para América Latina. Por tal motivo, todo indica que lo que
exponga sobre algún tema se convierte en orientación a seguir por los grupos de
esa tendencia en el continente, así que nos interesa ocuparnos de este escrito
y lo que allí se dice, considerando que el plataformismo se ve a sí mismo como
la única interpretación válida y coherente del anarquismo en esta parte del
mundo (Ver “El anarquismo estadocéntrico del poder popular” de Rafael Uzcátegui
en
http://periodicoellibertario.blogspot.com/2014/03/el-anarquismo-estadocentrico-del-poder.html
y en la revista Ekintza Zuzena # 41,
marzo 2014), una auto-atribución que ciertamente no comparten la mayoría de las
iniciativas y agrupaciones ácratas del continente.
Como anarquistas, somos necesariamente
internacionalistas y repudiamos con energía el reclamo patriotero referido a
que solo a los nacidos dentro de determinada frontera estatal les cabe actuar y
reflexionar en torno a lo que ocurra en ese territorio. Pero también como
anarquistas debemos exigirnos, y exigir, que esas acciones y/o reflexiones
estén fundadas en el mejor conocimiento posible de la realidad socio-política,
económica y cultural considerada, haciendo el esfuerzo más honesto por no
omitir datos básicos que permitan desarrollar del mejor modo tanto la práctica
como la teoría del socialismo libertario. Insistimos en este punto porque la
crítica esencial que desarrollaremos sobre lo expuesto por JAG es que (no
sabemos si por mero desconocimiento o por otras razones), de un lado omite
información y elementos de análisis básicos para entender la realidad
venezolana, y por otra parte presenta como verdades axiomáticas o hechos
confirmados algunos puntos que son del todo rebatibles, o al menos bastante
dudosos.
De
"la élite" y el rentismo petrolero
Ya en el primer párrafo, JAG intenta
imponernos un particular concepto que se vuelve una suerte de pivote sobre el
cual levanta lo esencial de sus opiniones posteriores, en cuanto a la
existencia de «la élite venezolana que práctica al dedillo el manual aprendido
de la estrategia golpista en Chile.» Por decir lo menos, esto implica completa
ignorancia de quienes podrían integrar hoy lo que cabría llamar la élite
venezolana. Si por tal se entiende a quienes tienen el poder económico,
político, militar y/o cultural de un país -o al menos la parte más
significativa de alguno, de varios o de todos esos poderes-, resulta que es
evidente y constatable que la hegemonía en la Venezuela madurista de hoy está
en el gobierno y/o se le asocia muy de cerca en sus negocios, respaldos y
afinidades. Es absurdo, por calificar de algún modo, abrir con esa afirmación
grandilocuente referida a una élite que está aplicando una estrategia golpista
contra sí misma (¿¡!?), así que señalaremos datos básicos que confirman la
magnitud de ese disparate: