Con la tecnología de Blogger.
Mostrando entradas con la etiqueta Buenaventura Durruti. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Buenaventura Durruti. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de junio de 2019

Los funerales de Buenaventura Durruti (crónica y documental en video)



H. E. Kaminski

* Texto incluido como Prólogo en la edición española de la novela de Hans M. Ensenzberger El corto verano de la anarquía. Este libro, en versión integral, es accesible en  https://www.todoporhacer.org/wp-content/uploads/2017/06/el-corto-verano-de-la-anarquia.pdf.

El cadáver llegó a Barcelona tarde por la noche. Había llovido todo el día, y los coches que escoltaban el féretro estaban llenos de barro. La bandera rojinegra que cubría el coche fúnebre estaba sucia. En la casa de los anarquistas, que antes de la revolución había sido la sede de la Cámara de Industria y Comercio, los preparativos ya habían comenzado el día anterior. El vestíbulo había sido transformado en capilla ardiente. Como por milagro, todo se había hecho a tiempo. La ornamentación era simple, sin pompa ni detalles artísticos. De las paredes colgaban paños rojos y negros, un baldaquín del mismo color, algunos candelabros, flores y coronas: eso era todo. Sobre las dos puertas laterales, por donde debía pasar la multitud en duelo, se habían colocado, a la usanza española, grandes letreros donde se leía: Durruti os dice que entréis y Durruti os dice que salgáis.

lunes, 29 de abril de 2019

La historia no contada de Durruti



Verónica Viñas (Diario de León)

Murió, como todos los héroes, demasiado joven. Y, pese a llevarla en el nombre, tuvo de todo menos buenaventura. El director de cine leonés Gonzalo Mateos va a rescatar la historia del legendario anarquista Durruti. Gracias a 267 mecenas lleva recaudados 9.180 euros. El documental Durruti: hijo del pueblo intenta reconstruir la vida de uno de los personajes más destacados de la Guerra Civil cuya biografía y trayectoria han sido silenciadas cuando no manipuladas. Eso fue lo primero que llamó la atención de Gonzalo Mateos.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Buenaventura Durruti: La pasión destructiva o la valentía ante las ruinas



Acácio Augusto

El anarquismo en España se inicia con fuerte influencia de Mikhail Bakunin, desde que el italiano Giuseppe Fanelli estuvo allá, en 1868, para divulgar las propuestas del ala antiautoritaria de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT).[16] La pasión destructiva podría ser atribuida a esa procedencia, mas nuevamente no se trata de conferir causas a efectos posteriores. Otro trazo relevante que coloca la experiencia española fuera de una racionalidad estatal es su desprecio por los registros sistemáticos de los hechos y las acciones, en contramano de la cultura estatal, que tiene predilección por los registros oficiales y por la compilación de documentos. Como ya se ha dicho respecto al corto verano de los anarquistas, esa no fue una preocupación, como anota Orwell al final de su relato: “nunca será posible hacer un relato completamente cierto e imparcial de los combates de Barcelona, porque no existen los registros. Los historiadores futuros no tendrán nada en qué basarse, salvo que se trate de un gran volumen de acusaciones y propaganda partidaria. Yo mismo poseo pocos datos además de lo que vi con mis propios ojos y de lo que supe por intermedio deotros testimonios oculares que considero dignos de crédito”[17]. Aun así, hay momentos que pueden ser vistos como pequeños acontecimientos capaces de resumir esa forma de ver el mundo. Entre los episodios en torno de la figura de Durruti y sus actitudes, tanto en relación a los enemigos, como en relación a sus compañeros, se muestra eso.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Durruti - Comic biográfico


España Rodríguez

Presentación: 

Anarchy Comics fue una serie de cómics clandestinos publicados por Last Gasp entre 1978 y 1987, como parte de la subcultura underground de la época. Cada edición de los tebeos de la anarquía exhibió un molde internacional de los artistas que identificaron como anarquistas, o socialistas no-sectarios. Un ejemplo de esto es España Rodríguez, un marxista, que fue considerado de “suficiente inclinación libertaria” para ser incluido. Colaboradores como Rodríguez, Gilbert Shelton, Jay Kinney y Paul Mavrides fueron distintos por “agregar nuevas dimensiones al cómic político” en la prensa clandestina de los años setenta y ochenta.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Madrid: Fundación Anselmo Lorenzo reabre su local y realiza exposición en homenaje a Durruti



F.A.L.

La Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, celebra comunicar la apertura de su local en la calle Peñuelas 41 de Madrid, el 18 de noviembre de 2016 a las 19:00 horas, después de haber llevado a cabo un intenso proceso de rehabilitación en sus dependencias, quedando así configurado para cumplir tanto las funciones propias, como las asignadas por la CNT desde el momento en que creó la Fundación:

- Biblioteca
- Librería y editorial
- Salón y actos culturales
- Memoria histórica
- Atención a investigadores y estudiosos del movimiento libertario
- Archivo y oficinas

lunes, 8 de agosto de 2016

Buenaventura Durruti,anarquista (Video)


Jean-Louis Comolly (director)

Este film  se grabó durante los meses de febrero y marzo de 1999 en La Cúpula, sala de ensayos de Els Joglars en Pruit. El documental refleja el sistema de trabajo de la compañía a través del proceso de creación seguido para recrear el personaje de Durruti y las circunstancias históricas que le rodearon y de las que fue protagonista.

Dirigido por el cineasta francés Jean Louis Comolli autor de seis películas de ficción y una veintena de documentales.
 
Recorriendo la vida y muertes de Buenaventura Durruti, anarquista, el film se presentó en el Festival Internacional de Cine de Valladolid, fuera de concurso, dentro de la sección Tiempo de historia.

jueves, 14 de julio de 2016

14 de julio: 120 años de DURRUTI El mito Rojo y Negro



Ana Gaitero


Roja y negra es la bandera de la CNT. Rojo y negro es el mito de Durruti. Un hombre con una vida apasionada que murió prematuramente, con 40 años cumplidos, en un episodio lleno de misterio. No queda rastro de la casa en la que vio la luz, con un sonoro llanto vital, el líder anarquista aquel 14 de julio de 1896.

El rollo de Santa Ana desapareció bajo la piqueta en los años 80 y, entre los escombros, la humilde vivienda de Santiago Durruti y Anastasia Domínguez, el padre de origen vasco-francés y la madre de ascendencia catalana. Le bautizaron José por gusto y Buenaventura porque era el santo del día. Una costumbre de la madre.

Pepe, así le llaman en la familia, era el segundo de los ocho retoños del matrimonio: Santiago, Pepe, Rosa, Castorio Vicente, Pedro Catero, Benedicto, Pedro Marciano y Manuel. El padre era curtidor y participó junto a su hermano Ignacio en la huelga que este gremio protagonizó en 1903 en León para reivindicar la jornada de 10 horas.

El abuelo Lorenzo, que abrió una cantina en la calle Renueva tras llegar de Aiherre (Laburdi), Francia, en los años 60 del siglo XIX, prófugo de las tropas de Napoleón III, tuvo que cerrar el establecimiento por la solidaridad que mostró con los huelguistas. Y también se hizo curtidor. Tiempos difíciles y violentos. «La gente se piensa que la jornada de ocho horas, las pensiones y todo lo demás vino de bobilis-bobilis…», reflexiona José Buenaventura Durruti, un célebre ferroviario que dedica su jubilación a cuidar las máquinas y la historia de los caminos de hierro, y que es sobrino del mito revolucionario.

La huelga dejó a la familia tocada económicamente y los chicos pasaron de la escuela de la calle Misericordia a las aulas, más humildes, que regentaba el maestro Ricardo Fanjul en la calle El Cid. Muy cerca de allí, en el asilo de ancianos que estaba en la actual audiencia, dio Durruti su primer mitin. O por lo menos una soflama.

Pepe se sintió muy impresionado por las condiciones de vida de aquellos hombres que recogían colillas del suelo para fumar, tal y como relató su hermano Santiago a Julio Llamazares. Durruti se puso a trabajar en una una huerta de Santa Ana y vendió los melones con los que le pagaron (y alguno más que apartó con un amigo) para comprarles tabaco.

Les llevó las cajetillas y en presencia del maestro cuentan que proclamó: «Lo más triste de un hombre es trabajar toda la vida y llegar a viejo sin recursos y tener que ir a un asilo de mendicidad para vivir malamente. Yo, como soy chico, pido a mis maestros que me eduquen como mejor sepan para poder ser útil a los trabajadores» (Ceranda. 1979). La entrevista es recogida en el libro Los Durruti. Apuntes sobre una familia de vanguardia de José Antonio Martínez Reñones (Lobo Sapiens).

Una de las figuras clave del anarquismo en España y a nivel internacional y uno de los principales protagonistas de la revolución obrera y campesina en Cataluña y Aragón posterior al golpe militar del 18 de julio de 1936, el carismático miliciano que se lanzó con la columna Durruti al frente de Aragón y fue llamado para impedir la caída de Madrid, se vio un rebelde desde crío.

Iba a la catequesis con los franciscanos, pero no quiso comulgar y a un fraile le dio con su tirador. Dicen que era despierto y travieso y que cayó en gracia al obispo Gómez de Salazar. Cierto día, el obispo, que visitaba a los enfermos con un carro, se paró frente a un puesto de huevos donde estaban Buenaventura y su hermano Santiago con otros chavales. Andaban descalzos y el prelado les llevó a un comercio de la plaza Mayor para comprarles unos zapatatos. «Pero cuando estábamos en el comercio mi hermano le preguntó: «Oiga, señor obispo, ¿usted es comunista?», relató Santiago.

La curiosidad tenía su explicación. La mujer de Santiago Eguiagaray —apellido con el que están emparentados los Durruti y que también viene del País Vasco francés a León—uno de los patrones de los talleres de curtidos, había prometido a los chavales que les daría unas peras de las que se caían al suelo si llamaban comunista al obispo.

«¡Tacaña!», habría replicado Buenaventura. «Por lo menos, dénoslas del árbol». Gómez de Salazar quiso salir por la tangente y dijo que no sabía qué es ser comunista; pero Durruti insistió: «Mira, muchacho, si ayudar a los pobres es ser comunista entonces aquí tienes a un obispo comunista».

A los 14 años, empezó a trabajar en el taller de Melchor Martínez. Allí se inició en la mecánica y en el socialismo. Su hermana Rosa contaba que «venía con un real a casa y decía: «Madre, mire lo que la traigo; mientras ellos se enriquecen mire usted lo que la traigo», relata Wenceslao Álvarez Oblanca en la Historia del anarquismo leonés.

Ingresó en la Unión de Metalúrgicos de la UGT y en 1913 trabajó en las obras del lavadero de la compañía Anglo-Hispana de Matallana de Torío como operario de los talleres mecánicos de Antonio Mijé. Allí fue testigo de una huelga de mineros por el trato de uno de los ingenieros y mandó parar a los mecánicos para no perjudicar el paro obrero.

A los 20 años, en 1916, ingresó en el Depósito de Máquinas del ferrocarril e cuando su hermano Santiago fue llamado al servicio militar. Poco le duró aquel empleo fue despedido tras la huelga de 1917. Hubo 200 detenidos en toda la provincia y de los mil ferroviarios que se presentaron a trabajar tras terminar la huelga, sólo fueron admitidos 600.

A partir de este momento su vida es un peregrinaje, de país en país y de cárcel en cárcel. José Buenaventura Durruti se estrenó como presidiario en León. «Estuvo quince días en la cárcel vieja, de donde salió al interceder su padre ante Fernando Merino Villarino», el conde consorte de Sagasta y el más influyente de los caciques leoneses.

Marchó a Asturias y al poco tiempo a Francia para no hacer el servicio militar. Regresó en 1919 y se afilió a la CNT estando empleado como mecánico en La Felguera. Uno de sus contactos fue El Toto, Gregorio Martínez Garmón, de Santa María del Páramo, que le informó de los progresos del sindicato en la provincia con Laurentino Tejerina a la cabeza, mientras otro leonés, Ángel Pestaña, impulsaba su expansión en Barcelona.

«Un obrero de cada dos estaba afiliado a la Confederación», señala Abel Paz, autor de Durruti en la revolución española. Quizá por eso no es tan extraño que ahora aparezca el carné cenetista de Paco Martínez Soria, el actor y empresario que prosperó durante la época franquista.

Durruti vuelve a su tierra a apoyar las huelgas mineras en La Robla y, camino de Ponferrada, donde le habían encargado hacer un sabotaje es detenido por la Guardia Civil. Descubren su deserción y le someten a un consejo de guerra en San Sebastián. Logra fugarse y huir de nuevo a Francia. En 1921 se encuentra con Ascaso —uno de los dirigentes más célebres del movimiento anarcosindicalista junto con Federica Montseny, Durruti y Juan García Oliver— en Zaragoza.

Durruti ya forma parte de Los Solidarios —luego los Justicieros— grupo al que se atribuye el asesinato de Fernando González Regueral en León, en la calle Cervantes, en 1923. «Mi tío no tuvo arte ni parte, estaba en la prisión de San Sebastián y luego le trasladaron al hospital militar de Burgos porque tenía una hernia», asegura su sobrino Manuel Durruti Cubría.

«Dicen que nosotros matamos a Regueral y a Regueral le mató su actuación como gobernador civil de Bilbao», proclamó en León años después durante el mitin que dio en el campo del Petardo en 1931 de León (actual plaza La Inmaculada) cuando vino al entierro de su padre.

La fama hizo que Buenaventura Durruti cargara con muchos sucesos a sus espaldas. Unas veces como «autor intelectual» y otras como material. O ambas cosas, como el asalto al Banco de España en Gijón el 1 de septiembre de 1923 en el que fue tiroteado el director Luis Azcárate Álvarez. Dicen que Durruti «era el hombre de la voz ronca» que se abalanzó sobre uno de los asaltantes al grito de ‘canalla’.

El juez miliar de Oviedo dijo que tenía una cicatriz de bala en la mano derecha, pero no se pudo «demostrar fehacientemente que Buenaventura Durruti hubiera participado en el atraco», aprecia Reñones. Sin embargo, se exilió desde entonces hasta 1931, cuando la II República declara la amnistía.

Argentina, México, París, Bruselas, Berlín… Son algunos de los países y ciudades en los que reside Durruti. En 1926 es detenido en Francia y encarcelado. Sus cartas dejan constancia de las ideas que le mueven: «Las Navidades son tan solo para los ricos, que la celebran con el sudor del trabajador (…) Las juergas de los ricos son hijas de las miserias de los pobres. Pero pronto esto terminará. La revolución pondrá fin a este desorden social», escribe a su familia, hablando a su hermano Clateo (sic), desde la cárcel de París a su familia en León.

En el exilio conoce y se enamora de Èmmiliene Morin., Mimi. Su compañera y la madre de su única hija, Colette que aún vive en la Bretaña francesa. La niña nació en 1931 en Barcelona, poco antes de la muerte del padre. Tras una visita, Rosa confesó su angustia por las condiciones en que vivían: «Un par de sillas, una mesa y una cama sin colchón, sobre cuyo somier se extiende una manta que sirve para dormir mi cuñada, embarazada…». No quiso dinero ni para un colchón, le dijo tras anunciarle que tendrían un hijo hermoso: «¿Qué podía hacer yo? Mi hermano será siempre un incurable optimista».

Durruti estaba en una lista negra y no encontraba trabajo, así que su compañera se empleó de acomodadora en un cine. Y él se ocupaba de la casa. Barría, cocinaba y cambiaba los pañales a su hija con la misma facilidad que cogúa el fusil.

La imagen de Durruti en delantal simboliza para los jóvenes anarquistas de hoy, y también para su familia y quienes le han estudiado, la figura del «hombre nuevo». «Vivió adelnatado a su tiempo», sentencian sus sobrinos.

Y era extremadamente honesto. «Una vez mi madre fue a verle a Barcelona y en una zona de viñedos se puso a coger racimos de uva. Mi tío le llamó la atenciín y le recordó que esos frutos pertenecían al sudor de quien cultivaba la tierra», comenta Manuel Durruti. «Respetaba la propiedad», recalca. Algo que no firmarían los terratenientes que eran expropiados en la España revolucionaria.

«¿Cómo van a salir mis hijos si mi padre era igual?», solía decir Anastasia, según cuenta de su abuela José Buenaventura Durruti, el sobrino ferroviario, a quien bautizaron con el mismo nombre porque nació 1 año, 1 mes y 1 día después de que Durruti muriera en el Clínico de Madrid tras recibir un disparo el 19 de noviembre de 1936 cuando subía al coche.

A Manuel Durruti Cubría le pusieron el nombre de otro tío que fue abatido en 1934 en el puente de San Marcos y murió posteriormente en el hospital. Otro hijo de Anastasia y Santiago, Pedro Marciano, que sufrió cárcel en Madrid con José Antonio por falangista fue fusilado en el monte de El Ferral en 1937 por los fascistas. Bonifacio Durruti, un primo que era maestro, también fue pasado tras el golpe militar.


Sangre Caliente

«Desde mi más tierna edad lo primero que vi a mi alrededor fue el sufrimiento, no sólo de nuestra familia, sino también de la de nuestros vecinos. Por intuición, yo ya era un rebelde. Creo que entonces se decidió mi destino», escribió a la familia el 31 de octubre de 1931. Era la respuesta a otra misiva de su hermano Perico —Pedro Marciano, que era falangista— quien le pedía que abandonara la vida que llevaba en Barcelona.

«Los Durruti son gente de sangre caliente, con una idea utópica de la sociedad, una familia apasionante», afirma José Antonio Martínez Reñones. Pero la figura de Buenaventura Durruti, añade, requiere una «historia grande y más neutral» que aún no se ha acometido pese a las decenas de libros y artículos que ha inspirado el personaje y el hombre.

Tampoco hay apenas rastro de la figura del leonés más universal en su patria chica. Una calle en Trobajo del Camino y una escultura de Diego Segura en la plaza de Santa Ana, promovida por la CGT, son la única memoria pública de uno de los personajes más controvertidos del siglo XX.

A su familia no le preocupa los nombres ni los monumentos. «Sólo me importa que se le recuerde como un hombre honesto, adelantado a su tiempo y desprendido, que dio hasta su vida», afirma su sobrino Buenaventura Durruti.

«Las calles no me importan, pero es lamentable que la Universidad de León no haya aprovechado para crear una cátedra del anarquismo a nivel mundial», afirma otro sobrino de la singular saga. Manuel Durruti Cubría, bioquímico de formación y botánico por pasión y conocimientos.

La CNT de León también se opone a los símbolos para recordar al mito. Están seguros, dicen, de que «él no lo hubiera aprobado» aunque su imagen se multiplica en el local de la organización en la calle Fruela II y el 120 aniversario de su nacimiento va a servir como telón de fondo de la presentación del Grupo de Investigación y Memoria Viva de la CNT en León, con la proyección de un documental sobre su figura el día de su cumpleaños, 14 de julio. El 20 harán una comida fraternal en La Candamia. Para ellos es el «compañero universalmente conocido», «un ejemplo de coherencia», el paradigma de «hombre nuevo», adelantado a su tiempo, y «no sólo un hombre de acción» que nunca se olvidó de su tierra natal.

«Pepe, siempre que podía, venía por casa a ver los padres. Venía con frecuencia pero estaba poco, un día o dos, y aprovechaba para arreglarse un poco, porque venía con la chaqueta toda rota. Mi hermano Catero le decía: «Oye, eres un gandul, siempre vienes igual» Y les miraba con una risa… Andar, que vosotros habéis cobrado la ´grati´, comprarme una chaqueta», contaba su hermana Rosa.

Era un hombre jovial y disfrutó de los buenos momentos con alegría, como se ve en las numerosas fotos que guardan memoria de su vida. Incluso cuando estuvo deportado en Canarias aprovechó para hacer deporte. «Cuando estaba en casa se sentaba ahí y cantaba a mis hermanos, a los pequeños, a Manolín y a Pedro. Si decía mi madre: ¡pero este hombre está tonto, hasta cantares saca de su organización!», es otro de los testimonios de Rosa,

«Es el leonés más universalmente conocido», recalca su sobrino. Todos están convencidos de que a Durruti «le mataron», no fue un accidente. Y sospechan de Manzana, un sargento que tenía como lugarteniente y de cuyo fusil salió el disparo que le rozó el corazón, tenía algo importante que ocultar para perderse en el exilio en México tras la guerra civil.

«No era un doctrinario, era un ‘condottiero’, un tipo atrevido y valiente. También se le podía encontrar como una encarnación del guerrillero español». escribió Pío Baroja, quien le conoció personalmente.

La familia nunca olvidó al hombre. La madre solía decir que «cada tantos años nace un revolucionario y éste ha sido mi hijo». Después de la guerra fue a Barcelona con una vecina a visitar la tumba de su hijo en el cementerio de Monjuic: «¿Podríais decirme donde están las tumbas de los revoltosos, uno que dicen Ascaso y otro Durruti?» Cuando volvió a casa le dijo a su hija: ¿Sabes, Rosa? Están llenas de flores».


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Entrevista hecha por el periodista Van Passen al compañero Buenaventura Durruti en Barcelona el 24 de julio de 1936 en donde, con gran lucidez y firmeza, deja bien claro el ideal libertario. Entrevista que aun hoy se mantiene vigente y es muy importante escucharla con detenimiento y análisis por las mujeres y hombres que elegimos este largo camino. ¡Salud y anarquía!



viernes, 8 de julio de 2016

_Durruti en el laberinto_, libro de Miquel Amorós


Libros de Anarres (Buenos Aires)

Coincidiendo con los 120 años del nacimiento de Buenaventura Durruti y los 80 años de la Revolución Española, ya estamos distribuyendo el título nº 58 de la colección Utopía libertaria Durruti en el laberinto de Miquel Amorós. Se trata de una nueva edición de la original de 2006, revisada y ampliada por el autor entre 2009 y enero de 2016. En breve estará disponible el correspondiente pdf de descarga libre en nuestra renovada página web.

miércoles, 6 de enero de 2016

Una carta de Buenaventura Durruti desde la prisión en 1935

 
Desde una celda de la cárcel Modelo de Valencia,donde se hallaba Durruti, escribía esta carta que diríamos, se encontraba en plena lucha contra los Comités de la CNT, por lo que se nos revela, no el Durruti “disciplinado” que nos describe siempre Manuel Buenacasa, sino el militante consecuente que no oculta su pensamiento “por responsabilidad orgánica”, formula tras la que muchos militantes silenciaban su critica Ninguno de los escritos de Durruti refleja mejor que el presente su estado critico y, a la vez, su afirmación revolucionaria anarquista.

En toda la carta trasciende ese orgullo que él quisiera retransmitir a los otros para mantener con valor la grandeza de la CNT por el papel revolucionario a la que estaba llamada.

La carta en cuestión lleva fecha del 11 de setiembre de 1935 y va dirigida a José Mira en respuesta a una de éste. Dicha carta dice así:

miércoles, 11 de junio de 2014

¿Quién fue Buenaventura Durruti y por qué el anarquismo lo recuerda?


Nelson Méndez
[Texto tomado del libro Bitácora de la Utopía, UCV, Caracas, 2001.]

Condensar en pocas líneas la biografía de quien fue expresión cabal de la rebeldía y la utopía anarquista es tarea complicada pero necesaria, porque el testimonio de libertad en lucha que fue la vida de Buenaventura Durruti debe divulgarse ayer, ahora y siempre. Nació segundo de 8 hermanos el 14 de julio de 1896 en León, capital de la provincia española del mismo nombre. Se inicia de adolescente en la misma senda de su padre, obrero afiliado al sindicato socialista UGT. Como miembro de su sección ferroviaria, participa con ardor en la huelga general revolucionaria de agosto de 1917, impulsada en conjunto con la Confederación Nacional del Trabajo (CNT, anarcosindicalista); eso le costó la expulsión de la UGT por radical, la persecución policial y la huida a Francia, donde se relaciona con exilados anarquistas, afiliándose a la CNT de Asturias al retornar a España en enero de 1919.

Se une a la pelea frontal contra la agresiva patronal de las minas asturianas y cae preso por primera vez en marzo de 1919; se fuga y en diciembre está en San Sebastián, ciudad industrial del país vasco, trabajando como metalúrgico. La burguesía impulsaba entonces una ola de asesinatos de sindicalistas y Durruti se integra a un grupo de autodefensa - Los Justicieros - que en represalia planea un golpe sensacional: atentar contra el rey Alfonso XIII que visitaría la ciudad en agosto de 1920, pero son descubiertos y deben escapar. Durruti prosigue en la labor ilegal más arriesgada por toda la península; así conoce a Francisco Ascaso, quien sería fraterno amigo y camarada. En agosto de 1922 van a Barcelona y con gente afín fundan el grupo Crisol, que luego tomará un nombre que se hará celebre en la historia libertaria: Los Solidarios. El grupo reunió a lo más valioso del proletariado catalán golpeando a la reacción donde le dolía, hasta que la crisis política hispana trajo la dictadura del general Primo de Rivera, instaurada en septiembre de 1923 con pleno apoyo del rey. De Los Solidarios nunca se resaltará bastante la valiente defensa que hicieron de la CNT en hora tan desesperada, cuando cientos de militantes cayeron y sólo pudo sobrevivir y recuperarse por sus nexos profundos con los trabajadores, pero el costo para ese colectivo combatiente y decidido fue alto: casi todos Los Solidarios murieron o purgaron largas condenas, mientras que Durruti y Ascaso tuvieron que refugiarse en París.

El fracaso de los planes insurreccionales cocinados en el exilio les impulsa a viajar a Latinoamérica en diciembre de 1924, acompañados por Gregorio Jover, en procura de fondos para el proscrito y agobiado anarcosindicalismo ibérico. Siguieron 15 meses de andanzas increíbles con acciones de guerrilla urbana para agenciarse recursos inéditas por estos lares, persecuciones y fugas escalofriantes, la ayuda solidaria de un sinfín de compañeros, las burladas furias policiales, la frugal supervivencia como asalariados en los momentos de calma, el trabajo sindical de base desarrollado en varios países y, por supuesto, la creciente leyenda en torno a la figura de aquellos hombres. En abril de 1926 regresan a Europa y les seduce una idea espectacular: secuestrar al monarca y al dictador españoles cuando visiten París el 14 de julio; antes de eso la policía los captura y, luego de un agitado proceso, son expulsados de Francia en julio de 1927, prosiguiendo como militantes semi-clandestinos en el exterior hasta la caída de Primo de Rivera y la proclamación de la República en abril de 1931.

La vuelta a Barcelona es de efervescente actividad para Durruti, ahora con su compañera Emilienne embarazada de Colette, que nacerá en diciembre de 1931. Se integra a la Federación Anarquista Ibérica  - FAI, organización específica anarquista creada secretamente en julio de 1927 - y con militantes allegados forma el grupo Nosotros, animadores en la CNT de una tendencia radical que no se hacía ilusiones tácticas con el recién proclamado régimen político, pues afirmaban que el momento era para seguir avanzando. El enfrentamiento interno en la Confederación fue agriándose hasta la escisión, mientras arreciaba la represión y las provocaciones gubernamentales contra esos sencillos obreros - cuando no estaban presos, Durruti y Ascaso laboraban como mecánicos en una empresa mediana de Barcelona - que eran vistos por los bienpensantes de toda laya como el aterrador puño de la Revolución Social. La histeria represiva cayó sobre Durruti y otros anarquistas en enero de 1932, deportándolos a Canarias y al Sahara “español”. La presión popular los liberó en septiembre, pero Durruti fue arrestado de inmediato por dos meses más.

Aún encarcelando a sus supuestos “líderes”, las posiciones más ofensivas crecían en el seno de la CNT y del proletariado, lo que llevó al fallido intento insurreccional anarquista de enero de 1933, tras el cual Durruti debe ocultarse hasta caer preso a fines de marzo. En julio ya está en la calle, con la CNT y la FAI encarando las variaciones de la escena política, pues la derecha se aprestaba a asumir las riendas del gobierno ante el fiasco de republicanos y socialistas, lo que ocurre tras los comicios de noviembre. En diciembre hay otra tentativa fracasada de huelga general insurreccional; Durruti y cientos de anarquistas van a los calabozos, pero una amnistía les permitió salir en mayo de 1934, a tiempo para que Durruti tenga papel decisivo en el traslado por carretera de 13.000 hijos de huelguistas aragoneses a Barcelona, para acogerse a la solidaridad de las familias obreras.

En octubre del 34 es la insurrección de Asturias, 14 días de heroica y desigual batalla de los trabajadores unidos contra el ejército, mientras que la represión y la indecisa conducta de la UGT y otros sectores dejaron a los anarquistas aislados en su afán de extender la flama revolucionaria. De nuevo Durruti pasa por el vaivén de meses de cárcel alternando con semanas de febril militancia pública, hasta que el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, con el crucial voto de muchos afiliados de la CNT (que esta vez no hizo campaña notoria por la abstención), marcó otro vuelco a la situación. En medio de un explosivo clima político-social, se reúne en Zaragoza el IV Congreso de la CNT del 1 al 15 de mayo, donde parte esencial de los debates y el ambiente de pletórico fervor anarquista que allí se vivió fue el grupo Nosotros, entregado en esos días a prepararse junto a los trabajadores para el tremendo reto que se aproximaba. Derechas e izquierdas iban al choque inevitable, iniciado más temprano que tarde con el alzamiento militar del 19 de julio de 1936.

La CNT y la FAI enfrentaron con coraje, organización y movilización de masas la superioridad fascista en armas y recursos; su contribución fue decisiva para resistir el zarpazo en toda la península y casi a solas derrotaron a los alzados en Cataluña, con Durruti como una de las figuras más arrojadas de esta victoria popular y sufriendo la dolorosa baja de Francisco Ascaso. El 24 de julio, desde una Barcelona donde el comunismo libertario empezaba a ser una realidad, Durruti partió con una columna armada a Zaragoza, ocupada por los golpistas. Luego de duros combates aquella milicia igualitaria, sin oficiales ni demás tramoya castrense, avanzó y estabilizó el frente de Aragón contra tropas regulares mejor equipadas, aun cuando no pudieron recuperar la ciudad. Paralelamente, las fuerzas anarquistas apoyaron la transformación social que significo el establecimiento de las colectividades agrarias aragonesas, para escándalo de comunistas, socialistas y demás acólitos del credo según el cual no se podía ganar la guerra si al mismo tiempo se hacía la Revolución. En su persona, Durruti encarnaba lo que eran los sentimientos y metas de los trabajadores en armas, siendo un peculiar “jefe” cuyo privilegio principal era combatir en primera fila, con la única jerarquía de la estima con que lo distinguían sus iguales.

Esa vida radiante y corajuda - “El Corto Verano de la Anarquía” la llamó su cronista Enzensberger - terminaría en noviembre de ese mismo año. El día 15, Durruti llegó a reforzar la defensa de Madrid con una columna de 1800 hombres, de inmediato van a lo más duro del combate y el 19  lo alcanza una bala, cuando transitaba en área supuestamente segura. Murió en la madrugada del 20, siendo sepultado 2 días después en el cementerio de Montjuich en Barcelona, acompañado del duelo más multitudinario visto en la urbe. Como con Zamora, el Che o Zapata, su muerte tiene estigmas de traición y el principal sospechoso, el PCE stalinista, desatará pocos meses más tarde una brutal persecución contra anarquistas y demás radicales que no sólo liquidó la Revolución Social amenazante, sino que fue el comienzo del fin de la propia República que decían salvaguardar.

40 años de existencia intensa tuvo este hombre que luchó por sus ideales sin treguas ni fanatismos; que nunca dejó de vivir de su trabajo; que actuaba tanto como leía y pensaba; que amó, soñó y tuvo amigos entrañables. En fin, Buenaventura Durruti fue lo que fue, y también lo que de mejor queda en nosotros cuando compartimos su trayectoria luminosa.





















Ser gobernado es...

Charla: El Anarquismo en América Latina

Seguidores

Etiquetas

@kRata (comic) `Sabino Romero 10deLuluncoto 18 años El Libertario 1º de Mayo 27 de febrero 4 de febrero Aana Wainjirawa abajo los muros de las prisiones Abdicación del rey de España abolicionismo Aborto abstencion Abstención abstención electoral abuso militar en Venezuela abuso policial abuso sexual niños Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat acampada Acampadas acción directa anarquista Acción Directa Autogestiva Accion directa no violenta Acción Ecológica Acción Libertaria actividades activismo actualidad del anarquismo Acuerdo Venezuela China adecos chavistas agresiones en Venezuela agresiones a sindicalistas en Venezuela agroecología Agustín García Calvo Alan Furth Alan Moore Albert Camus Alberto Acosta Alcedo Mora Alejandro Álvarez Alentuy Alexander Luzardo Alfonso "el Set@" Alfredo Bonanno Alfredo Vallota Alí Moshiri Alí Primera Alí Rodríguez Araque alternativa Alternativa Antimilitarista Alto costo de la vida Alvaro García Linera Amador Fernández-Savater América Latina Américo Alejandro Balbuena Aministía Internacional Amnistía Internacional Amnistía Internacional Venezuela Amor amor libre Amor y Rabia análisis análisis anarquista sobre Venezuela análisis asamblea nacional análisis conflicto con Colombia análisis de izquierda Venezuela análisis de la revolución bolivariana análisis económico análisis reformas en Cuba análisis sobre Venezuela anarchico anarchism anarchism kurdistan anarchism venezuela anarcofeminismo anarcopunk venezuela anarquismo a la venezolana anarquismo básico anarquismo caracas Anarquismo en América Latina anarquismo en Argentina anarquismo en barquisimeto anarquismo en Francia Anarquismo en México anarquismo en Perú anarquismo en rusia anarquismo en Uruguay Anarquismo en Venezuela Anarquismo es movimiento anarquismo hoy anarquismo ilegalista Anarquismo social anarquismo suiza anarquismo venezuela anarquismo vs. Estado anarquismo y cárceles anarquismo y comunicación anarquismo y derecho anarquismo y ecología anarquismo y educación anarquismo y literatura anarquismo y luchas sociales anarquismo y marxismo anarquismo y nacionalismo anarquismo y planificación urbana Anarquismo y política Anarquismo y Postestructuralismo anarquismo y religión anarquismo y violencia anarquismo zulia anarquistas anarquistas caracas Anarquistas contra el muro anarquistas de Alemania anarquistas de Brasil anarquistas de Chile anarquistas de Cuba anarquistas de México Anarquistas de Temuco anarquistas de Turquía anarquistas en Bolivia anarquistas en Colombia anarquistas en Costa Rica anarquistas en Cuba anarquistas en El Salvador anarquistas en Paraguay anarquistas en Venezuela anarquistas presos anarquistas solidarios con los yukpa anarquistas ucv anarquistas y prisiones Andreas Speck Ángel Cappelletti anonymous venezuela antiimperialismo antimilitarismo antimilitarismo anarquista Antonio Ledezma Antonio Pasquali Antonio Serrano antropología Antulio Rosales Anzoátegui apagones apoyo a El Libertario apoyo internacional al chavismo apoyo internacional al madurismo APPO Archivo Histórico del Anarquismo en Venezuela armamentismo Armando Chaguaceda Armando Guerra Armando Investiga Armando la Resistencia arte callejero arte y anarquismo artistas asesinato de estudiantes asesinatos de manifestantes Asier Guridi Asilo y refugio ataques contra defensores de derechos humanos ataques contra defensores de derechos humanos en Venezuela ataques contra el movimiento anarquista ataques contra el movimiento popular en Venezuela ataques libertad de expresión autodefensa autogestion autogestión Autonomía autonomía de los movimientos sociales autonomía universitaria autoritarismo burocratico en Cuba Barquisimeto Bernhard Heidbreder biblioteca anarquista bicentenario bakunin bicicletas biciescuela urbana bienes comunes brutalidad policial Buenaventura Durruti Buenos Aires calentamiento global Cambiar el mundo sin tomar el poder Cambio Climático cambio social Campaña contra la Criminalización del Anarquismo capitalismo y medio ambiente caracas Carlos Crespo Carlos Crespo Flores Carmen García Guadilla Casa de la Mujer "Juana la Avanzadora" de Maracay Casa de la Mujer Juana la Avanzadora de Maracay Centro de Derechos Humanos UCAB chavismo y religiosidad popular chile ciberactivismo ciclismo urbano ciclo guerrilla urbana ciencia y tecnología en Venezuela Civetchi CNT Coalicion Anarquista y Libertaria de Porto Alegre Coalición Venezolana de Organizaciones LGBTI Colombia comercio de armas comic comics comida vegetariana Comitê Popular da Copa 2014 Comites de Defensa de la Revolución compra de armas concretera caracas concretera de chuao Concretera la carlota conflicto universitario conflicto yukpa consecuencias ambientales explotación petrolera en Venezuela contaminación ambiental contaminación PDVSA Cooperativismo cooptación de movimientos sociales cooptación medios alternativos Venezuela CORPOELEC Correo A coyuntura mexicana 2012 coyuntura venezolana 2010 coyuntura venezolana 2012 coyuntura venezolana 2013 coyuntura venezolana 2014 coyuntura venezolana 2015 coyuntura venezolana 2016 criminalización de la protesta en Colombia criminalización de la protesta en Venezuela Criminalización de los pueblos indígenas crisis agropecuaria en Venezuela crisis económica en Venezuela crisis economica venezuela crítica anarquista al marxismo crítica de izquierda al chavismo críticas de izquierda al madurismo críticas revolucionarias a Rafael Ramírez Cuba Libertaria Cuba Libertaria 22 Daniel Ortega Daniel Pinos deforestación delimitación de tierras indígenas demarcación de territorios indígenas demarcación de tierras en Venezuela deporte y anarquia deporte y capitalismo derecho a la manifestación derecho a la protesta desabastecimiento desaparecidos en Argentina desaparecidos en México desaparecidos en Venezuela desarrollo científico-tecnológico desencanto en el chavismo despidos injustificados detenciones difusión anarquista Douglas Bravo ecologismo ecologismo en Venezuela economía educación en Venezuela Ejército Venezolano Eliseo Reclus Emma Goldman endeudamiento Enfermedad Hugo Chávez equidad de género en Venezuela Erick Benítez Escritos de Domingo Alberto Rangel Espacio Público Estado y corrupción en Venezuela Estado y economía en Venezuela Esteban Emilio Mosonyi ética y práctica médica Europa Eva Golinger Evo Morales extractivismo EZLN falso socialismo Fanzine Exilio Interior FARC fascismo Federación Anarquista Centroamericana y Caribeña Federación Anarquista Centroamericana y del Caribe Federación Anarquista de México Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) Felipe Pérez Martí Feria del libro anarquista Feria del Libro Independiente y Autogestionario Ferrominera Ferrominera Orinoco FIFA Filosofía Filosofía en la Ciudad Francisco Flaco Prada Frente Clasista Argimiro Gabaldón futbol brasil Gadafi Galsic Género Genocidio GLBIT Global Voices globalizacion en Venezuela golpe de Estado en Venezuela Grupo de Estudio y Trabajo Jesús Alberto Márquez Finol Guardia Nacional Bolivariana Guardianas de Chávez Gustavo Godoy Gustavo Rodríguez hacktivismo Heinz Dieterich Henrique Capriles hiperinflación Historia de Venezuela historia del anarquismo homicidios Homofobia Humano Derecho Humberto Decarli Humberto Márquez Humor ilustraciones imágen El Libertario indigenas ecuador indígenas en Argentina indígenas en Bolivia indígenas en Brasil indígenas en México indígenas en Perú indigenas en venezuela indígenas en Venezuela indígenas presos en Venezuela Indígenas Venezuela indìgenas y revolución bolivariana individualismo y anarquismo industria forestal en Chile industria petrolera inflación en Venezuela informática libertaria Informe situación indígenas en Venezuela Inseguridad Ciudadana en Venezuela Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela Irak Iris Varela Isbel Díaz Torres Israel izquierda antiautoritaria en Cuba izquierda antichavista izquierda en Venezuela James C. Scott Javier Gárate John Holloway Jorell Meléndez Jorge Videla jornadas de diversidad sexual Jornadas Magonistas Jose Manuel Delmoral Jose María Korta José María Korta José Quintero Weir José Rafael López Padrino Juan Carlos La Rosa la Justicia y los Derechos Humanos Laura Vicente LEEME CARACAS legado del chavismo Lexys Rendón Ley Antiterrorista Liber Forti Líber Forti liberacion animal liberación animal liberación humana libertad a los presos anarquistas libertad Bernhard Heidbreder libertad de expresión libertad de expresión en Venezuela libertad para detenidos en Lulea los Salarios y los Sindicatos lucha indígena en Colombia lucha indígena en Venezuela lucha revolucionaria lucha socio-ambiental luchas ambientales Venezuela luchas de los pueblos indígenas luchas de los trabajadores luchas de los trabajadores Venezuela luchas de mujeres luchas estudiantiles luchas indígenas en Venezuela luchas obreras luchas populares en Venezuela luciano pitronello Luis Carlos Díaz Luis Fuenmayor Toro Luis Rafael Escobar Ugas Luis Reyes Reyes Madres de Plaza de Mayo Madrid madurismo maestros manifestaciones manifestaciones en Venezuela manipulación mediática manipulación religiosa Manuales Manuel Castells Marc Saint-Upéry Marcela Masperó Marea Socialista María Esperanza Hermida Mario Antonio López mario gonzalez masa crítica Masacre de Cantaura Masacre de El Amparo Masacre de Haximú Masacre de Loma de León Masacre de Monte Oscuro masacre de San Vicente Masacre de Uribana medio ambiente medios comunitarios y alternativos de Venezuela medios de transporte alternativos megaminería Mercosur Mérida Mijaíl Martínez minería mineria en Venezuela minería en Venezuela Misiones Sociales MOC movilizacion en la planta muerte de neonatos en Venezuela mujeres anarquistas Mujeres Libres Mundial de Fútbol 2014 narcotráfico neoliberalismo Nicaragua nicolas maduro Nicolás Maduro Niñas y Adolescentes no a la concretera no a la extradicion de Bernhard Heidbreder no a las corridas de toros Nu-Sol objeción de conciencia Observatorio Venezolano de Conflictividad Social Occupy Wall Street Octavio Alberola organizacion nelson garrido Organización Nelson Garrido Origen de las Fuerzas Armadas en Venezuela Orlando Chirino Pablo Hernández Parra Paquete económico paramilitarismo paro universitario Parque Verde La Carlota patriarcado patriotismo Pedro Pablo Peñaloza Pelao Carvallo pelea de almohadas periódico anarquista Periódico Apoyo Mutuo periodico Bandera Negra periódico CNT Periódico El Amanecer Periódico El Libertario periódicos petróleo venezolano Picnic urbano poder y política en Latinoamérica poder y política en Venezuela poesía libertaria polarización en Venezuela Policía Nacional Bolivariana policías corruptos en Venezuela práctica anarquista prensa anarquista preso anarquista presos anarquistas presos políticos en Venezuela prision venezuela prisiones en venezuela proceso bolivariano producción agrícola protesta creativa protesta pacífica protestas contra el Mundial 2014 protestas en venezuela proyecto de reforma de la Ley de Conscripción y Alistamiento Militar pueblos originarios pugnas internas del chavismo Punk Latinoamericano punk veneziuela Quiteria Franco Rafael Ramírez Rafael Uzcátegui Raisa Urribarri Ramón Álvarez Ramón Carrizales Ramón Rodríguez Chacín Raúl Zibechi rebelion en venezuela recursos Red Latinoamericana Antimilitarista red Observatorio Crítico Red por los Derechos Humanos de Niños Red Protagónica Observatorio Crítico (OC) de la Revolución Cubana Regeneración Radio relaciones Cuba-EE.UU. relaciones de Venezuela con China relaciones de Venezuela con Colombia relaciones de Venezuela con Cuba relaciones de Venezuela con U$A relaciones entre la banca y chávez represión represión antianarquista represión en Colombia Represión en Cuba represion en Venezuela represión en Venezuela represión policial represion policial en Venezuela Repsol YPF resistencia indígena resistencia venezuela revista AL MARGEN revolución bolivariana Revolución ciudadana robert serra Roberto Yépez Rodolfo Montes de Oca Rodolfo Rico Roger Cordero Lara Rubén González Rubèn González Rusia Sacudón salario en venezuela salario mínimo en Venezuela San Cristóbal sanciones sancocho Santiago de Chile secuestro seguridad industrial semana pro presos anarquistas 2014 Servicio Militar Obligatorio sexismo sexualidad libre sicariato Sidor Sierra de Perijá Simón Rodríguez Porras sindicalismo situación agraria latinoamericana situación de la salud situación de los trabajadores en Venezuela situación del periodismo en Venezuela situación del sindicalismo en Argentina situación del sindicalismo en Venezuela situación político-social en Brasil situación político-social en la península ibérica situación político-social mexicana situación venezolana situation in Venezuela 2014 soberanía alimentaria en Venezuela Soberanía energética bolivariana Sociedad Homo et Natura Sociedad Homoetnatura Sofía Comuniello Sofía Esteves software libre solidaridad con Cuba Subcomandante Marcos Taller Libertario Alfredo López Tamoa Calzadilla Tarek William Saab tercerización en Venezuela terrorismo terrorismo cotidiano terrorismo de Estado en Colombia Testimonio represión Testimonios de la revolución cubana Todo por Hacer toma yukpa del TSJ Tomás Ibáñez torturas en Venezuela totalitarismo Trabajadores de la Chrysler trabajadores del Estado trabajadores en Argentina Transexuales Transfobia Transformando información en acción transición transnacionales chinas Transparencia Venezuela Transportes Camila Trasnacionales Tribunal Supremo de Justicia turquia Turquía tweets anarquistas Twitter UBV UCV ULA UNETE UNEY universidad central de venezuela Uribana Uruguay utopía Valles del Tuy Vaticano vegetarianismo Venevisión venezuela Venezuela bolivariana Venezuela protests in February 2014 Víctor Muñoz vidas anarquistas viento sin fronteras vigilia frente al TSJ violaciones a los derechos humanos violencia contra la mujer violencia contra niños Vivienda Vladimir Aguilar Williams Sanguino Wladimir Pérez Yaracuy Yendri Sánchez Zaida García Zapatistas Zara zona temporalmente autónoma Zulia