Andrea Papi
La cuarta revolución económico-social (tras la industrial, eléctrica y electrónica) se caracteriza por la ubicuidad de la informática. Una transformación profunda y globalizada, incluso con elementos de profunda crítica y peligro para el conjunto de la sociedad y para los derechos individuales.
La cuarta revolución económico-social (tras la industrial, eléctrica y electrónica) se caracteriza por la ubicuidad de la informática. Una transformación profunda y globalizada, incluso con elementos de profunda crítica y peligro para el conjunto de la sociedad y para los derechos individuales.
La primera revolución industrial vino determinada por el nacimiento de la producción en masa debida a la tecnología del vapor de James Watt. La segunda, a finales del siglo XIX, con la introducción de la electricidad y la división del trabajo hasta llegar a las cadenas de montaje. La tercera, a finales del siglo pasado, con la irrupción de la tecnología informática.
Hoy estamos en los albores de la cuarta, "Industria 4.0", que está tomando cuerpo sobre todo en Alemania y Estados Unidos. En Estados Unidos, mucho más atentos al consumo, la atención hacia la relación con el consumidor final es preponderante; en Alemania, más concentrada sobre la calidad productiva, lo más importante es la manufactura. Argumento hasta ahora exclusivo de los implicados en el trabajo, comienza a ser divulgado como sentido y contenidos, probablemente porque los procesos de transformación se han asentado seriamente y nos insertamos en ellos de forma cada vez más veloz.








