Aversión
Blasfemia
Quien lea esto seguramente estará al tanto de ese desafortunado episodio en un evento intitulado «Arte, blasfemia y libertad de expresión» en Copenhague, en el que participaban el dibujante Lars Vilks, «famoso por retratar a Mahoma como un perro» según dicen, y el embajador francés en Dinamarca. Dos asistentes acabaron muertos y varios policías heridos.
No vamos a entrar aquí en debates de tipo moral sobre los asesinatos, eso se lo dejamos a la prensa y a la llamada opinión pública, ni tampoco vamos a banalizar el hecho. Lo que nos importa es otra cosa.
Blasfemia
Quien lea esto seguramente estará al tanto de ese desafortunado episodio en un evento intitulado «Arte, blasfemia y libertad de expresión» en Copenhague, en el que participaban el dibujante Lars Vilks, «famoso por retratar a Mahoma como un perro» según dicen, y el embajador francés en Dinamarca. Dos asistentes acabaron muertos y varios policías heridos.
No vamos a entrar aquí en debates de tipo moral sobre los asesinatos, eso se lo dejamos a la prensa y a la llamada opinión pública, ni tampoco vamos a banalizar el hecho. Lo que nos importa es otra cosa.

















