Esther Vivas
[Nota previa de El Libertario: Articulo escrito y difundido originalmente en el año 2013, pero que reproducimos en 2021 pues no ha perdido nada de vigencia.]
¿Qué comemos? ¿De dónde viene, cómo se ha elaborado y qué precio pagamos por aquello que compramos? Son preguntas que cada vez se formulan más consumidores. En un mundo globalizado, donde la distancia entre campesino y consumidor se ha alargado hasta tal punto en qué ambos prácticamente no tienen ninguna incidencia en la cadena agroalimentaria, saber qué nos llevamos a la boca importa de nuevo, y mucho.
Así lo ponen de manifiesto las experiencias de grupos y cooperativas de consumo agroecológico que en los últimos años han proliferado por doquier en todo el Estado español. Se trata de devolver la capacidad de decidir sobre la producción, la distribución y el consumo de alimentos a los principales actores que participan en dicho proceso, al campesinado y a los consumidores. Lo que en otras palabras se llama: la soberanía alimentaria. Que significa, como la misma palabra indica, ser soberano, tener la capacidad de decidir, en lo que respecta a nuestra alimentación (Desmarais, 2007).
sábado, 10 de abril de 2021
Grupos de consumo: retomar el control sobre la alimentación
domingo, 4 de abril de 2021
Debate (A): Matrimonio ¿por diversión o por provecho?
Logan M. Glitterbomb
No es ningún secreto que muchos en el seno de círculos de liberación libertarios, anarquistas, socialistas radicales, feministas y queer, son, en el mejor de los casos, críticos hacia la institución del matrimonio. Sus raíces como ceremonia patriarcal basada, entre otras cosas, en una visión distorsionada de los derechos de propiedad, sus vínculos históricos con el autoritarismo de la iglesia y el estado al momento de decidir quién es apto para contraer matrimonio, incluyendo leyes de «pureza racial» históricas aquí en EE.UU, y el sinsabor de un registro histórico de retención de algunas personas en relaciones abusivas a largo plazo; todo esto da mucha tela que cortar para los críticos, así que no es de sorprender que semejantes radicales presenten estos análisis. Pero lo que discutiremos hoy son los numerosos beneficios y privilegios asociados al matrimonio como institución y lo que ello implica cuando se navega y se intenta sobrevivir en nuestra realidad política actual.
domingo, 28 de febrero de 2021
Opinión: ¡Cocinar es anárquico y libertario!
Fabio Kamp
Cualquiera que diga que hay reglas preestablecidas en la cocina se equivoca. Incluso la mera ejecución de recetas tradicionalmente consolidadas nos lleva inevitablemente a resultados con mil matices, ya sea porque los ingredientes nunca serán idénticos, o porque la mano le pone su imponderable dosis de personalización.
Esta reflexión se inspiró en un libro que me regalaron mis amig@s Enri y Susa, Ricette Anarchiche de Rino De Michele y otros autores *. Como dice el autor en la presentación, "el significado de toda la operación radica en la yuxtaposición y el significado puramente literario de las palabras receta y anarquía" - Receta: remedio, indicación escrita u oral de las reglas para preparar un compuesto, sistema, expediente - Anarquía: doctrina social y política que aboga por la igualdad y la abolición anarquía: rechazo de toda autoridad centralizada.
jueves, 25 de febrero de 2021
Edad y anarquismo: Por la igualdad entre las generaciones
Pippo Gurrieri
"Envejezco, luego vivo. He envejecido, luego existo."
Marc Augé
¿Quién de nosotros no fue anarquista a los veinte años? " un abogado le dijo una vez a un juez para justificar la intemperancia de un joven al que asistía. El cliché, rastreable en el recetario internacional de lugares comunes de la cocina conservadora ("anarquistas a los veinte, reformistas a los treinta, conservadores a los 40", se dijo en Francia), en realidad nos permite reflexionar sobre lo que el propio argumento quisiera negar: ya que hay Hay muchos jóvenes anarquistas, pero también muchos anarquistas ancianos (es decir, convencionalmente mayores de 65 años), todos, a su manera, comprometidos desde hace mucho tiempo por cultivar la utopía y transmitirla en la sociedad, no hace falta decir que la edad es secundaria. a la cultural, conductual, práctica, la de vivir activamente la propia existencia, más allá de la edad, persiguiendo el sueño de un futuro mejor, incluso cuando, para los que están más avanzados en años, este futuro no será el propio. Lo que cuenta no es la edad, sino la forma en que se ha decidido afrontar la vida, incluido el horizonte utópico hacia el que son innatas las elecciones fundamentales.
viernes, 12 de febrero de 2021
Miedo en tus ojos
Quebrantando el Silencio
Hace tiempo escribí un texto que empezaba tal que así:
“El miedo siempre está presente. Es una emoción básica y uno de los motores para bien o para mal, de las sociedades humanas.
Siempre he oído que hay que hacerlo cambiar de bando; pero el miedo está en ambos lados. Simplemente, unos tienen las armas y las herramientas para protegerse de sus miedos. Otros, nos las negamos.”
jueves, 11 de febrero de 2021
Transgredir en blanco: Los Provos de Amsterdam 1965-1967
Nicola Del Corno
"Resumen de todas las rebeliones y herejías del siglo XX"; De esta manera, quizás excesivamente enfática, el periodista Paolo Romano Andreoli definió el movimiento Provo en una de las primeras publicaciones sobre este fenómeno contracultural, señalando en él los legados del existencialismo, el dadaísmo, los beats, los futuristas, el surrealismo y otros. vanguardias todavía (Provo, Semerano editore, Roma, 1967, p. 24). Realamente es cierto que los Provo lograron en pocos años influir en la escena underground europea --pero no solo desde que el eco de sus hazañas también llegó a Los Ángeles-- gracias a su original metodología de protesta, que no consistía en marchas, sentadas, mítines. u otras formas más habituales de desobediencia civil, sino de muchas pequeñas acciones lúdico-artísticas "guerrilleras".
A través de la continua repetición de acontecimientos alegres, los Provo intentaron ridiculizar a las autoridades, sean las que sean, con las armas de la profanación y la extravagancia. Como decía uno de sus primeros carteles: "Ante la imposibilidad de una revolución, sólo hay que provocar a la autoridad, al Estado, a la propiedad privada, a los grandes magnates, al militarismo, a la bomba atómica".
sábado, 19 de diciembre de 2020
Creencias y absolutismos
Juan Cáspar
Los más sesudos aseguran que vivimos en una época llamada posmodernidad, algo tal vez ignoto para gran parte de los mortales. Esto es, valga la perogrullada, una sociedad en la que las características de la modernidad ya no tienen vigencia. Es más, las promesas que tuvieron su punto de partida en la Ilustración, con la confianza exacerbada en el Progreso, en la Razón y en la Ciencia -el uso de las mayúsculas no es casual-, que nos acabarían conduciendo al paraíso terrenal, obviamente, no han tenido lugar. No solo eso, sino que es tal vez el siglo XX uno de los que mayores horrores ha producido, si no el que más, precisamente, gracias al «progreso» científico, pero sobre todo a poderes autoritarios muy concretos, que han sabido usarlos en su provecho. Las cabezas pensantes defensoras de esta llamada posmodernidad se congratulan de que demos por periclitada a la época moderna, la cual consideran que ha supuesto una continuidad de la creencia dogmática en forma secularizada. Si antes, las barbaridades se hacían en nombre de un Absoluto denominado Dios, acabamos sustituyéndolo por otros secularizados, como los anteriormente mencionados, de ahí la inicial mayúscula. Desde este punto de vista, muy generalista, podríamos estar incluso de acuerdo con los postulados posmodernos.
lunes, 9 de noviembre de 2020
Ocho pasos sugeridos en la vía de hacer activismo anarquista (¡y tener una existencia plena!)
CrimethInc
[Nota previa de El Libertario: Hemos tomado un texto de CrimethInc, escrito para la escena norteamericano, y aparte de traducirlo, entendimos que era necesario presentar al público de habla hispana una versión que le fuera más cercana. Esperamos haberlo logrado, sin disminuir para nada las intenciones que se expresan en el título de este post.]
1. Presta atención a dónde y cómo gastas tu dinero. ¿Se destinará a apoyar a empresas e instituciones que no se preocupan por tí y tu gente? ¿Están destruyendo el medio ambiente, matando animales, tratando a quienes trabajan para ellos como una mierda? ¿Están haciendo todo lo posible por venderte un producto u ofrecerte un servicio que te daña física y/o mentalmente? ¿Su marketing e imagen institucional están diseñados para manipularte, hacerte sentir inseguro o hacer que lo ofrecido parezca más de lo que realmente es? ¡No necesitas darles tu dinero a esos cabrones! De hecho, ¿compras muchas cosas que no necesita? Refrescos y comida chatarra, por ejemplo. ¿Terminas gastando mucho dinero siempre que quieres relajarte y pasar un buen rato? Hay mil cosas que tú y tus amistades pueden hacer que son divertidas, creativas y no cuestan nada (tener discusiones intensas, explorar lugares desconocidos de tu ciudad o región cercana, hacer música o teatro, en lugar de beber en bares o ir al cine y a restaurantes) así como hay mil formas de comer y vivir más barato (ollas comunitarias, reciclar u construir objetos en lugar de comprarlos, vivir en casas grandes con un grupo de gente afín). Una vez que experimente un poco, probablemente encontrará que disfruta mucho más de la vida cuando no siempre está desembolsando dinero.
lunes, 25 de mayo de 2020
El Anarquismo / La Estrella de las Antípodas
Nada más misterioso que el destino del anarquismo, un ideal que podría parecer exagerado de no ser sumamente sensato. Si bien el paso del tiempo hizo menguar su brillo, e incluso fue dado por extinto, la “cuestión libertaria” siguió dando pruebas de insistencia, ya que los anarquistas parecen disponer de las cualidades del ave fénix, la de renacer de sí mismos, como avatares que se reencarnan en aledaños y ramales varios. El ideario anarquista, aunque fue política y culturalmente notorio, resulta incomprensible en nuestros días si primero no se pone el mundo del revés. En verdad, la anarquía siempre tuvo mala prensa- desde un comienzo-: una “utopía”. Llamado mesiánico, entonces, algo salvaje, por momentos de ultratumba, siempre punzante.
domingo, 5 de abril de 2020
Opinión: Hoy hablé con la vecina
Y van algo más de tres meses desde que me mudé a mi nueva casa. En realidad decir “mi” es equivocado, ya que no es mía, sino que estoy alquilando. Decía, que desde que me mudé hace tres meses, los encuentros con l@s vecin@s siempre fueron esporádicos e incómodos. Se limitaban a “Hola, ¿cómo estás?” en el pasillo que compartimos para salir a la calle.
A veces el saludo tenía un beso en el cachete, y otras veces con la mirada alcanzaba. Lo que definía por uno o por otro era el apuro que cada quien tenía para con su rutina diaria. Como si de una molestia se tratase, intentaba evitar cruzarme con algún vecin@ que estaba saliendo o entrando por la puerta. “Estoy llegando tarde al laburo” era una de las excusas perfectas para evitar entablar una conversación. “Tengo que ir a pagar los impuestos” era la excusa más vergonzosa de todas.
lunes, 16 de marzo de 2020
Si no entiendes la rabia, es que ya estás muerto
La rabia forma parte de nosotros, de cualquier ser emocional. Está ahí y hay que saber utilizarla, sobre todo, hay que saber para qué utilizarla. Desde cualquier institución de la sociedad democrática (sea la escuela, los medios de información o cualquier gurú psi del siglo XXI) te conminarán a gestionarla, a expulsarla lejos de ti para poder crecer como persona y convertirte en alguien mejor. Luego te sonreirán y te apuntaran en la lista de incautos ciudadanos ejemplares de la que formamos parte casi todos. Nuevamente, obrarán su magia y tú saldrás convencido de que todo está en ti. Sin embargo las causas seguirán ahí y tarde o temprano volverán. La frustración y la percepción de injusticia son los precursores habituales de la rabia, por tanto, no hace falta ser muy espabilado para comprender que las toneladas de injustica sobre las que se edifica la sociedad moderna no dependen de uno mismo para ser erradicadas, hace falta más, muchísimos más. No sería difícil que cualquiera de nosotros estableciera un listado con una docena de cuestiones (desde las más cercanas hasta las más lejanas si es que se puede hacer esta distinción en un mundo tan globalizado donde todo nos afecta a todos) en las que perciba claramente la injusticia. Probablemente, algunas de ellas nos frustren y, otras tantas, nos indignen. Cuando estas cuestiones se van acumulando, la rabia aparece y se hace necesario tomar partido.
miércoles, 29 de enero de 2020
¿Y Y por qué se casan?... Diatriba iconoclasta en torno a la institución matrimonial
Cuando la gente os dice que se casa, podeís hacer dos cosas: o darles la enhorabuena, que es lo que esperan, o preguntarles "¿Y por qué?. En el segundo caso, os encontrareis con dos tipos de respuesta. Primero silencio azorado, perplejidad. "porque tengo novio/a", "porque nos queremos". Segundo: largas explicaciones relativas a que "lo mismo da", o a los delicados estados anímicos o físicos de los padres, alguna argumentación pragmática, etc.
jueves, 30 de mayo de 2019
Entrevista a Rui Valdivia, autor de _¡Esto es la anarquía!_
La definición del diccionario de la RAE sobre el término anarquía es breve e insatisfactoria. Al nivel de la que podría salir de una charla de sobremesa, descamisados y con pacharán. El término y la doctrina política con que se relaciona no es, efectivamente, fácilmente aprehensible en una frase, razón por la cual Rui Valdivia ha venido a sumar recientemente un ensayo llamado ¡Esto es la anarquía! Ensayo sobre la libertad y sus monstruos (Decordel, 2019) al mar de tinta acerca del tema. En él la anarquía es el centro alrededor del cual gravitan sus ideas acerca de la libertad y otras cuestiones que nos incumben vitalmente en el año 2019. No es un tratado político ni de historia del anarquismo sino una colección coherente de textos que puede ser leído de principio a fin o abriendo una página al azar. En ambos casos, las reflexiones sugieren ir a por un lapicero para subrayar.
martes, 5 de marzo de 2019
Debate (A): Relaciones anárquicas para acabar con los corazones rotos
¿Has sentido celos alguna vez? ¿Has creído que lo que eres, haces, piensas o dices no es suficiente para ser valorado como un ser digno de amor? Como muchos otros aspectos de la cultura en que vivimos, las relaciones amorosas están basadas en acuerdos y compromisos decididos y sostenidos de antemano durante muchas generaciones. Sin embargo, estos acuerdos no están escritos en piedra, y pueden ser cambiados en pos de modos de vida más libres y satisfactorios.
Esta es a grandes rasgos la tesis del “anarquismo relacional”, un manifiesto escrito por la feminista sueca Andie Nordgren en 2006 y traducido desde entonces a numerosos idiomas. Aunque otras pensadoras, como la argentina Leonor Silvestri (en su libro Ética amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres), también han abordado los afectos como una cuestión de ética y comunicación; el manifiesto de Nordgren enfatiza que el amor no es “un recurso limitado que sólo puede ser real cuando se da entre dos personas”.
domingo, 10 de febrero de 2019
Así reflexionaba una vagabunda sobre la vagancia
[Nota introductoria: El padre de Isabell Eberhardt era anarquista, y él la crió como anarquista. Ella vivió la vida de una errante y vagabunda , y murió antes de los 30 años por una enfermedad. Ella dejó atrás algunos escritos inspiradores.]
Un tema sobre el que pocos intelectuales dan un pensamiento es el derecho a ser vagabundo, la libertad de vagar. Sin embargo, vagancia es liberación, y la vida en camino abierto es la esencia de la libertad. ¡Tener el coraje de romper las cadenas con las que la vida moderna nos ha ponderado (con el pretexto de que nos ofrecía más libertad), y luego tomar el palo simbólico, la bolsa y salir!
domingo, 23 de diciembre de 2018
¿Se pueden relacionar el anarquismo y la gastronomía?
* Introducción a la ponencia sobre anarquismo y gastronomía presentada ante el Congreso de Estudios Anarquistas "Manuel González Prada", realizado en Lima en noviembre de 2018.
De partida, parecería al lector poco avisado que establecer la relación que anuncia el título es de algún modo proponer un ejercicio de erudición relativamente ocioso, en particular si se tienen nociones erradas tanto sobre el anarquismo, malentendido como quimera caótica e irracional, como sobre la gastronomía, vista en el sentido restringido de disfrute elitista de manjares. Pero cómo veremos de desarrollar a lo largo de este trabajo y sus eventuales secuelas, es factible una visión más cabal y afirmativa de ambos tópicos, en la que se asuma la complejidad de la teoría y práctica política e histórica del anarquismo, y se perciba a lo gastronómico en tanto hecho sociocultural integral que por lo tanto tiene necesariamente dimensiones sociopolíticas, en las cuales hemos hallado y analizado nexos muy ricos con el anarquismo
sábado, 3 de noviembre de 2018
Debate (A): Sobre adultez y seriedad
jueves, 18 de octubre de 2018
¿Un consultorio sentimental en una publicación anarquista? ¡Sí, y hasta con éxito entre l@s lector@s!
Hace un siglo, un increíble consultorio publicado en la legendaria publicación anarquista ibérica La Revista Blanca aconsejaba sobre celos, vicios, amistades con comunistas o si un anarquista podía o no bailar… ¡Pasen y lean!
La Revista Blanca, desde noviembre de 1933, incluyó una sección llamada «Consultorio General» en la que escribían y remitían cartas con toda clase de preguntas y cuestiones anarquistas los seguidores de la publicación. Inicialmente solamente existía un consultorio sindical vinculado a asuntos anarcosindicalistas, pero debido a su éxito se decidió ampliar a un consultorio general. A continuación os mostramos una selección de las consultas
viernes, 13 de julio de 2018
El Estado y la vida
viernes, 22 de junio de 2018
"Si no puedo bailar, no quiero vuestra revolución"
Nos preguntamos a dónde ha ido el corazón de la política, la respuesta es muy sencilla, se encuentra en el compromiso ético de todas aquellas personas que rehúsan sentirse indiferentes ante el dolor y el sufrimiento de otros seres humanos, activistas y voluntarios que sacrifican su tiempo, y a veces su vida, defendiendo los derechos de todos aquellos a los que la injusticia pisotea.
La política es un estado de ánimo, que se lo pregunten a la mayoría de españoles aliviados, porque el gobierno más gris y triste de la historia de nuestra reciente democracia, además de la lacra de la corrupción que contamina el partido que lo sostiene, haya dejado paso a otro gobierno, que con tan solo unos pocos gestos de empatía humanitaria, ha despertado la sonrisa cómplice de tanta gente. Veremos qué sucede, pero la sonrisa inicial ahí se queda. No se sabe muy bien por qué la actividad política siempre ha estado asociada más a la seriedad que a la alegría, como si el deber fuera algo que uno haya de hacer siempre apesadumbrado, como si el buen político no pudiera ser una persona jovial, sino un tristón siempre contrito. No se me ocurre mejor ejemplo que el de la activista libertaria Emma Goldman, a la que le encantaba bailar, actividad que sus compañeros de revolución anarquista, participes de un puritanismo muy de la época, finales del XIX, consideraban una actividad frívola, a lo que la escritora les contestaba con todo el aplomo del mundo: si no puedo bailar, no quiero vuestra revolución.


















