Hugo González
"La permacultura es un ejemplo claro y útil de lo que pueden lograr las personas cuando, en lugar de luchar en contra de algo, crean un sistema que demuestre cómo desean que sean las cosas."
Antonio Scotti, 2002
Si bien comparto la frase de Scotti, también es cierto que la permacultura por sí sola o sin anarquismo (anarcocomunismo, anarcoindigenismo, etc.), especialmente en aquellos casos en los que se desliza hacia el conservadurismo libertario o cuando adopta una variante quizá menos radical o más reformista que la original (como es, en mi opinión, el caso de la agricultura regenerativa cuando se define como "una reformulación del sistema, de la gestión…", o cuando propone "hacer que los precios de los productos BIO o ecológicos no sean excluyentes para la mayoría de la gente"), corre el riesgo de mantener por acción u omisión algunos de los esquemas mentales y estructurales que nos han traído hasta aquí (y que, por la inercia acumulada, probablemente nos seguirán llevando a situaciones similares en el corto y medio plazo), así como de minar su propia aspiración integradora y derivar en ecologicismo, un reduccionismo en el que la ecología, el "manejo holístico", el rendimiento económico de las granjas y unos "precios incluyentes" para el consumidor pasarían a acaparar casi toda nuestra atención, desatendiendo otros aspectos de la realidad como pueden ser el binomio libertad-igualdad, el apoyo mutuo, la crítica de la tecnocracia, la idea de revolución, la dominación de clase o la lucha contra el Poder del miedo sea cual sea su forma (el trabajo, la política, la familia, la escuela, la tradición, la comunidad, el tiempo, el propio lenguaje...).
"La permacultura es un ejemplo claro y útil de lo que pueden lograr las personas cuando, en lugar de luchar en contra de algo, crean un sistema que demuestre cómo desean que sean las cosas."
Antonio Scotti, 2002
Si bien comparto la frase de Scotti, también es cierto que la permacultura por sí sola o sin anarquismo (anarcocomunismo, anarcoindigenismo, etc.), especialmente en aquellos casos en los que se desliza hacia el conservadurismo libertario o cuando adopta una variante quizá menos radical o más reformista que la original (como es, en mi opinión, el caso de la agricultura regenerativa cuando se define como "una reformulación del sistema, de la gestión…", o cuando propone "hacer que los precios de los productos BIO o ecológicos no sean excluyentes para la mayoría de la gente"), corre el riesgo de mantener por acción u omisión algunos de los esquemas mentales y estructurales que nos han traído hasta aquí (y que, por la inercia acumulada, probablemente nos seguirán llevando a situaciones similares en el corto y medio plazo), así como de minar su propia aspiración integradora y derivar en ecologicismo, un reduccionismo en el que la ecología, el "manejo holístico", el rendimiento económico de las granjas y unos "precios incluyentes" para el consumidor pasarían a acaparar casi toda nuestra atención, desatendiendo otros aspectos de la realidad como pueden ser el binomio libertad-igualdad, el apoyo mutuo, la crítica de la tecnocracia, la idea de revolución, la dominación de clase o la lucha contra el Poder del miedo sea cual sea su forma (el trabajo, la política, la familia, la escuela, la tradición, la comunidad, el tiempo, el propio lenguaje...).


