María Martínez
Este texto pretende ser una reflexión escrita por una comadrona que está cansada de ver cómo las mujeres y personas con útero, en nuestro día a día seguimos siendo juzgadas por lo que decidimos hacer con nuestros cuerpos. Hay muchas situaciones, como son la decisión de abortar, de dar en adopción, de parir o de negarnos a la ruta única que la medicina y sociedad han planeado para nuestros cuerpos. Y todas son juzgadas por la sociedad y la medicina día tras día.
Voy a centrarme en dos noticias ocurridas en los últimos meses en el Estado Español.
Este texto pretende ser una reflexión escrita por una comadrona que está cansada de ver cómo las mujeres y personas con útero, en nuestro día a día seguimos siendo juzgadas por lo que decidimos hacer con nuestros cuerpos. Hay muchas situaciones, como son la decisión de abortar, de dar en adopción, de parir o de negarnos a la ruta única que la medicina y sociedad han planeado para nuestros cuerpos. Y todas son juzgadas por la sociedad y la medicina día tras día.
Voy a centrarme en dos noticias ocurridas en los últimos meses en el Estado Español.






