Mariana Souquett
Deterioro de los servicios públicos, aumento de la desnutrición aguda y resurgimiento de estrategias extremas de sobrevivencia son algunas de las realidades registradas por la organización Cáritas de Venezuela, enfocada en la atención a las comunidades más vulnerables, durante el primer semestre de 2020.
“Lo que hemos visto es un deterioro total de las condiciones. La gente tiene menos agua, menos gas, muchas necesidades, pero no tienen ingresos”, expresa Janeth Márquez, directora nacional de Cáritas de Venezuela. La socióloga indica que las estrategias de sobrevivencia que se utilizaron desde 2017, y que habían empezado a diluirse en 2019, resurgieron a comienzos de 2020: las personas recurrieron a buscar en las basuras, a hacer solo dos comidas al día, tener solamente carbohidratos en la mesa o a distanciar las comidas.
Deterioro de los servicios públicos, aumento de la desnutrición aguda y resurgimiento de estrategias extremas de sobrevivencia son algunas de las realidades registradas por la organización Cáritas de Venezuela, enfocada en la atención a las comunidades más vulnerables, durante el primer semestre de 2020.
“Lo que hemos visto es un deterioro total de las condiciones. La gente tiene menos agua, menos gas, muchas necesidades, pero no tienen ingresos”, expresa Janeth Márquez, directora nacional de Cáritas de Venezuela. La socióloga indica que las estrategias de sobrevivencia que se utilizaron desde 2017, y que habían empezado a diluirse en 2019, resurgieron a comienzos de 2020: las personas recurrieron a buscar en las basuras, a hacer solo dos comidas al día, tener solamente carbohidratos en la mesa o a distanciar las comidas.



















