Adriana Palomera
De Prudhon a Goldman, visto con los ojos del presente, hay un mundo de imaginarios contrastantes aunque en la pura representación se definan cada cual como emancipadores del mismo objeto y sujeto que nombran. Sólo hechas distinciones es posible comprender como comparten un mismo campo de significación representaciones de la mujer que en términos del imaginario son epocalmente tan dispares.
Sin duda no se agotará aquí el balance total de los pensadores que han tenido a la mujer como lugar central o periférico de sus enunciados; Se aporta ejemplarmente una parte de los más paradigmáticos convocados frecuentemente como autoridades del pensamiento y guías para la acción.
De Prudhon a Goldman, visto con los ojos del presente, hay un mundo de imaginarios contrastantes aunque en la pura representación se definan cada cual como emancipadores del mismo objeto y sujeto que nombran. Sólo hechas distinciones es posible comprender como comparten un mismo campo de significación representaciones de la mujer que en términos del imaginario son epocalmente tan dispares.
Sin duda no se agotará aquí el balance total de los pensadores que han tenido a la mujer como lugar central o periférico de sus enunciados; Se aporta ejemplarmente una parte de los más paradigmáticos convocados frecuentemente como autoridades del pensamiento y guías para la acción.




