Julián
Vadillo
Realizar una reflexión sobre la historia
del anarquismo desde la fundación de la Internacional es igual que hacer un
repaso histórico de 150 años de historia del movimiento obrero. Una cuestión
muy ambiciosa para unos pocos párrafos. Sin embargo, y aunque sea de forma
sintética, vamos a tratar de analizar dicha historia a través de los grandes
debates que circundaron el anarquismo organizado. Imprescindible porque es
parte fundamental de la historia del movimiento obrero internacional. Y viene
muy rodado ya que este mismo año 2014 se cumplen 200 años del nacimiento de uno
de los impulsores de aquella Internacional: Mijaíl Bakunin.
Lo primero que habría que plantear es
que el anarquismo ha tenido mala suerte a la hora de ser analizado. La
historiografía conservadora y liberal lo han tratado siempre con desdén, presentándolo como una
ideología violenta y terrorista. Cuestión que no deja de ser evidente al ser el
anarquismo una de esas “amenazas” que pudo hacer girar el curso de la historia
y perder privilegios a las clases pudientes. Tampoco ha tenido mejor suerte el
anarquismo cuando ha sido analizado por la historiografía marxista. El máximo rival del marxismo en el campo obrero
fue presentado en muchas ocasiones como un accidente, como una ideología
divisionista o infantil. Enmarcándola en los sectores más atrasados de la
sociedad, el anarquismo no podía triunfar nunca pues le faltaba el prurito del
análisis del marxismo. Incluso podemos decir que el anarquismo ha tenido mala
suerte cuando ha sido analizado por los propios anarquistas. En muchas
ocasiones se ha presentado su historia como demasiado mítica tendiendo a
desdibujar la carga pragmática que representó el anarquismo en muchos lugares.