En el tema de la gestión de las ciudades la
“tendencia” más actual es la de las ciudades inteligentes (smart cities), seguida de les ciudades “resilientes” y, más atrás,
la cada vez más obsoleta ciudad sostenible. De hecho la palabra sostenible está
siendo sustituida por términos más modernos, alrededor de la llamada “economía
circular”, otra nueva frase-engaño.
En todos los casos estas palabras son
calificativos que esconden una única realidad: el hecho de que las ciudades son
espacios diseñados para la explotación intensiva de sus habitantes, sean
ciudades del mundo “desarrollado” o las macrourbes de lo que llaman “menos
desarrollado”.
