Milena Caserola
"Si la ciencia fuera puesta al servicio del capital, la recalcitrante docilidad del trabajador estaría asegurada".
Andrew Ure, Philosophie des Manufactures, 1835
Una fecha: 1811. Una región:
Inglaterra. Un mes: abril. Entonces, 350 personas embisten contra un nuevo
elemento en el paisaje habitual. Arde el fuego que calienta y destruye hasta
los cimientos la fábrica de hilados de William Cartwright en Nottinghamshire. Esa
misma noche, cuenta la leyenda, otras setenta fábricas fueron destrozadas por
bandas de vaticinadorxs.

