insightcrime.org
Samark López Bello es un empresario venezolano y fugitivo de la justicia estadounidense, que lo acusa de lavar dinero del narcotráfico. En 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo señaló como testaferro de Tareck El Aissami, ex vicepresidente venezolano, quien desde junio de 2018 dirige el Ministerio de Industrias y Producción Nacional. El empresario niega las acusaciones pero no la vinculación con El Aissami.
Desde 2013 comenzó a figurar públicamente por su presunta vinculación en la compra de la Cadena Capriles, uno de los medios más antiguos y con mayor alcance de audiencia en Venezuela; cuya línea editorial cambió drásticamente para favorecer al gobierno. Sin embargo, su relación con el Estado a través de negocios turbios data de muchos años antes y abarca rubros como la construcción, alimentación, el sector petrolero y hasta la importación de árboles navideños.
Samark López Bello es un empresario venezolano y fugitivo de la justicia estadounidense, que lo acusa de lavar dinero del narcotráfico. En 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo señaló como testaferro de Tareck El Aissami, ex vicepresidente venezolano, quien desde junio de 2018 dirige el Ministerio de Industrias y Producción Nacional. El empresario niega las acusaciones pero no la vinculación con El Aissami.
Desde 2013 comenzó a figurar públicamente por su presunta vinculación en la compra de la Cadena Capriles, uno de los medios más antiguos y con mayor alcance de audiencia en Venezuela; cuya línea editorial cambió drásticamente para favorecer al gobierno. Sin embargo, su relación con el Estado a través de negocios turbios data de muchos años antes y abarca rubros como la construcción, alimentación, el sector petrolero y hasta la importación de árboles navideños.


