Damian Prat (Tal Cual)
"Allá se gana mucho real, pero... ¡que va!, me dio paludismo dos veces, me curé pero fue muy duro, uno cree que se va a morir y el médico me advirtió que iba a perder el hígado si me volvía a dar". Eso le contaba un jovencito muy delgado a una señora que lo saludó como quien tiene mucho tiempo sin ver a un vecino. Ese diálogo ocurría en una "cola" donde los tres concurríamos, yo sin conocerlos, junto a una docena de personas mas, casi llegando al cajero de un comercio local en Puerto Ordaz. Con el "allá" donde "se gana mucho real" y de donde se vino el joven, se refería a las minas de oro, explotadas de forma artesanal (e ilegal) en el sur del estado Bolívar. Quizás cerca de Tumeremo o de El Callao, quizás en Las Claritas e incluso podría ser en La Paragua.
"Allá se gana mucho real, pero... ¡que va!, me dio paludismo dos veces, me curé pero fue muy duro, uno cree que se va a morir y el médico me advirtió que iba a perder el hígado si me volvía a dar". Eso le contaba un jovencito muy delgado a una señora que lo saludó como quien tiene mucho tiempo sin ver a un vecino. Ese diálogo ocurría en una "cola" donde los tres concurríamos, yo sin conocerlos, junto a una docena de personas mas, casi llegando al cajero de un comercio local en Puerto Ordaz. Con el "allá" donde "se gana mucho real" y de donde se vino el joven, se refería a las minas de oro, explotadas de forma artesanal (e ilegal) en el sur del estado Bolívar. Quizás cerca de Tumeremo o de El Callao, quizás en Las Claritas e incluso podría ser en La Paragua.


