Damián Prat
¿Cuántos cientos de millones de dólares más cuántos cientos de miles de millones de bolívares (de los que aún no habían perdido el montón de ceros) despilfarró la robolución en tiempos de Chávez y luego con Maduro en el llamado proyecto Serlaca de la “Ciudad del Aluminio” que no existe?
Ahora los jerarcas rojos dicen que van a olvidar toda la infraestructura (ver foto que acompaña esta nota) que levantaron a medias en Caicara y van a montar el laminador (los equipos que supuestamente compraron completos en 2013 pero están desarmados) dentro de Alcasa, la empresa que produce cero aluminio tras la ruina de la robolución y a la que justamente le están desmantelando (para vender como chatarra y hacer “negocios) las dos líneas con sus 370 celdas que eran recuperables. Es decir, ahora Alcasa tiene y tendrá cero aluminio para vender ni para laminar, pero le van a montar adentro un laminador.
¿Laminarán en la Serlaca-Alcasa aluminio importado? ¡Qué maravilla revolucionaria y socialista! La soberanía nacional en marcha. ¿Laminarán aluminio de Venalum, que tiene apenas 32 celdas activas de sus 905, destrozadas? Una línea de celdas de Venalum tiene entre 150 y 180 celdas con carga eléctrica continua. Para que funcione con 32 (o aun si recuperan unas pocas más) necesitan “puentear” un montón de veces esa alimentación eléctrica. Para, al final, ¿producir cuánto aluminio? ¿Quizás de 3% a 5% de lo que siempre produjo Venalum?
¿Qué es Serlaca? ¿Cuántas irregularidades hay detrás de ese nombre? En una nita anterior reseñé, muy brevemente que en enero de este 2020 preparé un informe de las “obras”, principalmente industriales, que en Guayana fueron anunciadas y en las que se gastó un dineral a lo largo de estas dos décadas, sin que ninguna fuese terminada. Todas terminaron por ser “elefantes rojos” de abandono y corrupción. El informe lo preparé para la Coalición AntiCorrupción de Guayana de Transparencia Venezuela y lo presenté ese enero en una asamblea regional de la coalición Una de las de esa lista es Serlaca: Servicios de Laminación, C.A. Aunque, advierto, el caso Serlaca fue denunciado varias veces entre los años 2008 y 2013. Y en las páginas 275 y 276 del libro Guayana: el milagro al revés. El caso también fue analizado y denunciado por grupos de estudio universitario y gente de la industria.
Toda la explicación y el contexto son un poco largos. Digamos brevemente que en los años noventa, un equipo técnico muy calificado de Venalum (Cintal) y el sector aluminio diseñaron varios proyectos. Uno era crear un entramado de aluminio cerca de Caicara, casi al pie de Los Pijiguaos, para aprovechar la bauxita de allí mismo y la posibilidad de la cercanía, una vez cruzado el Orinoco, con las zonas industriales de Carabobo y Aragua, más el puerto de exportación que es Puerto Cabello. Eran ventajas comparativas. Era un proyecto integral. Bauxita. Una pequeña Interalúmina para transformar en alúmina. Una pequeña Venalum. Un laminador (Serlaca) y un entramado de pequeñas y medianas empresas privadas transformadoras. Eso, más el III Puente sobre el Orinoco, el suministro eléctrico y mejorar la vialidad de Cabruta hasta Carabobo. Otro sentido del proyecto era crear un nuevo polo de desarrollo en esa zona poco poblada. Equilibrar el desarrollo nacional.
Como es habitual, luego Chávez y el chavismo asumieron la idea como propaganda de ellos (“la Ciudad del Aluminio”) y como si fuese un plan de ellos, pero la redujeron a un millonario contrato para hacer el Laminador Serlaca y otro contrato (con Odebretch, por cierto) para el III Puente. Pero nada de lo complementario en aluminio ni en proyecto de suministro eléctrico, gas ni agua potable. O sea, el absurdo de un laminador sin aluminio y sin electricidad. Pero eso sí, contratos mil millonarios en dólares y en bolívares.
En un programa de TV "Aló, Presidente" de mediados de 2007, como parte de los anuncios para hacer campaña electoral en favor de la reforma de la Constitución, Chávez “anunció” el inicio del proyecto de una planta de laminación de aluminio en la zona de Caicara del Orinoco. Se llamaría Serlaca. Y “anunció” un primer aporte de 60 millones de dólares para las obras. Chávez y los numerosos medios de propaganda del gobierno mezclaban los anuncios entre la “Ciudad del Aluminio” con “16 mil hectáreas de industrias para generar 230 mil empleos”.
En la vida real lo único que se inició fue Serlaca, que según el proyecto “estima producir inicialmente un volumen aproximado de 60 mil toneladas métricas por año de aluminio laminado y 54.500 de aluminio aleado”. Muchos técnicos de los que trabajaron en años y décadas anteriores en estos estudios y nosotros mismos en nuestras columnas y reportajes advertimos que eso era una farsa porque un laminador necesitaba ser parte del proyecto completo. Es decir, era indispensable disponer del aluminio primario y traerlo desde Puerto Ordaz por la vetusta carretera de tercera. No era factible.
Necesitaba una nueva línea de transmisión de electricidad, porque producir y laminar aluminio requiere electricidad y a esa zona solo llega una línea con capacidad para atender Caicara, Los Pijiguaos y luego Puerto Ayacucho. Necesita proyectos de gas y agua potable. Núcleos urbanos para trabajadores y sus familias. Comenzar las obras del III Puente y que su construcción fuese en serio. Mejorar y ampliar la carretera a Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz. Pretender construir un laminador aislado era una farsa para hacer un aguaje electorero. Y así terminó siendo.
En 2011, cuatro años después, de Serlaca solo existían un esqueleto de vigas y movimientos de tierra. La foto que mostramos aquí es de 2013. Todo paralizado. Igual que hoy. Esos jerarcas rojos que dicen que van a mudar Serlaca para los galpones que están desmantelando en Alcasa, ¿no tienen que responder a Venezuela por el dineral gastado en la Serlaca de Caicara y en el III Puente?
En marzo de 2012, Chávez anunció un nuevo aporte de 953 millones de bolívares (la cifra, ojo, ya le habían quitado los tres primeros ceros, pero aun no le quitaban otros cinco ceros, que ocurriría después) y ya la obra estaba paralizada. Como es usual, no había rendición de cuentas de lo invertido antes. Solo declaraciones y anuncios poco creíbles de “un 50% de avance de las obras. Eso declaró unos meses antes, en 2011, el entonces presidente de la empresa César Ortiz quien aseguró que la compañía comenzaría a operar y producir en el cuarto trimestre de 2012.
“Ya se han generado 1.500 empleos directos y 4.500 empleos indirectos, mientras que para su etapa de operación y puesta en marcha de la misma, que se tiene prevista para el cuarto trimestre de 2012, se estarían generando 450 empleos directos y más de 1.300 empleos indirectos”. Resaltó que esta planta sería el centro motor del eje Apure-Orinoco, en el cual está incluido el eje Caicara-Cabruta. Ese día aseguró que en esa planta ya se habían invertido 600 millones de dólares por aportes del Fonden y del Fondo Chino. A los pocos días Ortiz fue destituido y Chávez nombró otro presidente de la empresa con promesas de nuevas inversiones.
Nada ocurrió y la construcción quedó definitivamente paralizada, como sigue hoy. ¿Cuánto dinero en dólares y bolívares se desperdició? Es indignante.
[Tomado de http://www.correodelcaroni.com/opinion/7275-serlaca-laminar-aluminio-sin-aluminio.]
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