Daisy Galaviz
En 2013 el Gobierno buscó otra forma de bajar los índices de criminalidad en Venezuela. Para ello se valió de la buena voluntad y decidió hacer un trato con las bandas: darles trabajo, educación y una vida lícita a cambio del abandono de las armas y sus zonas libres de policías. Las cifras de homicidios en el estado Miranda y los hechos de la Cota 905 son una muestra de que los objetivos no fueron logrados.
Desde las 8:30 am del jueves 26 de julio, los disparos se escucharon en todo El Paraíso y parte de Montalbán. Ese día, a esa hora, funcionarios del Cicpc enfrentaban a miembros de la banda de ‘el Coqui’ por primera vez desde 2017, año en que el sector entró por orden del gobierno de Nicolás Maduro dentro de las zonas de paz. Los delincuentes que se dedican al robo de vehículos y el secuestro exhibieron su arsenal de guerra y superaron a la policía. Este episodio es un reflejo de cómo fracasó esta política.
En 2013 el Gobierno buscó otra forma de bajar los índices de criminalidad en Venezuela. Para ello se valió de la buena voluntad y decidió hacer un trato con las bandas: darles trabajo, educación y una vida lícita a cambio del abandono de las armas y sus zonas libres de policías. Las cifras de homicidios en el estado Miranda y los hechos de la Cota 905 son una muestra de que los objetivos no fueron logrados.
Desde las 8:30 am del jueves 26 de julio, los disparos se escucharon en todo El Paraíso y parte de Montalbán. Ese día, a esa hora, funcionarios del Cicpc enfrentaban a miembros de la banda de ‘el Coqui’ por primera vez desde 2017, año en que el sector entró por orden del gobierno de Nicolás Maduro dentro de las zonas de paz. Los delincuentes que se dedican al robo de vehículos y el secuestro exhibieron su arsenal de guerra y superaron a la policía. Este episodio es un reflejo de cómo fracasó esta política.

