Equipo de trabajo de la Caravana Climática por América Latina
La Caravana Climática es una iniciativa que busca articular experiencias, luchas y formas de resistencia ante la crisis climática que vivimos en la región a través de plataformas de comunicación que posibiliten visibilizar los casos en cada parada, en cada pueblo, nación o país que nos invita. La justicia climática es un derecho que debe seguir posicionándose en la agenda internacional. El despojo, la devastación ambiental y las políticas nacionales e internacionales que lo avalan, son materia prima para converger y organizarnos con quienes defienden la tierra, el territorio y la soberanía.
Nosotros somos de distintos países de América Latina, México y los Estados Unidos. Somos un grupo de activistas, artistas, educadores, compañeros promotores y trabajadores de la cultura. Algunos somos documentalistas en radio y video de distintos medios libres de comunicación y nos organizamos en esta caravana con la intención de hacer un proyecto que reúne todos nuestros talentos y oficios para compartir en las comunidades que desean recibirnos en sus espacios durante el tiempo que recorremos nuestro camino hacia el Sur.
Hemos salido desde Arizona y el 1 de marzo arribamos con la comunidad de la Tribu Yaqui, quienes permanecían en un bloqueo de la carretera pan-americana en contra el gobierno de Sonora que pretende despojarles de su agua; ellos con su palabra y resistencia nos encaminaron en corazón y sentimiento hacia el sur del país. Donde tuvimos que cancelar nuestra visita fue en Culiacán y Mazatlán por la entonces recién aprehensión de Joaquín Guzmán Loera; de ahí seguimos el recorrido hacia Nayarit acompañando los trabajos por la defensa del Río San Pedro Mezquital, en donde lugares sagrados como el gran cerro de la Muxatena son amenazados con ser desaparecidos a causa de los intereses empresariales. Continuamos hasta las tierras del estado de Jalisco donde en las afueras de la capital se concentra la aberración de una zona industrial tan grande que prácticamente ha matado el Río Santiago en la comunidad de El Salto; asimismo nos acercamos a la lucha de las comunidades que resisten ante la ilegal construcción de la presa el Zapotillo, proyecto que pretende inundar los pueblos históricos de Acasico, Palmarejo y Temacapulín. San Luis Potosí fue el cuarto estado en recibirnos. En el lugar la minería a cielo abierto ha destruido no solo la capacidad simbólica de identificar al Cerro de San Pedro, otrora identidad potosina, sino toda posibilidad de que un ser vivo pueda habitar o reproducirse en la zona.
La Caravana Climática es una iniciativa que busca articular experiencias, luchas y formas de resistencia ante la crisis climática que vivimos en la región a través de plataformas de comunicación que posibiliten visibilizar los casos en cada parada, en cada pueblo, nación o país que nos invita. La justicia climática es un derecho que debe seguir posicionándose en la agenda internacional. El despojo, la devastación ambiental y las políticas nacionales e internacionales que lo avalan, son materia prima para converger y organizarnos con quienes defienden la tierra, el territorio y la soberanía.
Nosotros somos de distintos países de América Latina, México y los Estados Unidos. Somos un grupo de activistas, artistas, educadores, compañeros promotores y trabajadores de la cultura. Algunos somos documentalistas en radio y video de distintos medios libres de comunicación y nos organizamos en esta caravana con la intención de hacer un proyecto que reúne todos nuestros talentos y oficios para compartir en las comunidades que desean recibirnos en sus espacios durante el tiempo que recorremos nuestro camino hacia el Sur.
Hemos salido desde Arizona y el 1 de marzo arribamos con la comunidad de la Tribu Yaqui, quienes permanecían en un bloqueo de la carretera pan-americana en contra el gobierno de Sonora que pretende despojarles de su agua; ellos con su palabra y resistencia nos encaminaron en corazón y sentimiento hacia el sur del país. Donde tuvimos que cancelar nuestra visita fue en Culiacán y Mazatlán por la entonces recién aprehensión de Joaquín Guzmán Loera; de ahí seguimos el recorrido hacia Nayarit acompañando los trabajos por la defensa del Río San Pedro Mezquital, en donde lugares sagrados como el gran cerro de la Muxatena son amenazados con ser desaparecidos a causa de los intereses empresariales. Continuamos hasta las tierras del estado de Jalisco donde en las afueras de la capital se concentra la aberración de una zona industrial tan grande que prácticamente ha matado el Río Santiago en la comunidad de El Salto; asimismo nos acercamos a la lucha de las comunidades que resisten ante la ilegal construcción de la presa el Zapotillo, proyecto que pretende inundar los pueblos históricos de Acasico, Palmarejo y Temacapulín. San Luis Potosí fue el cuarto estado en recibirnos. En el lugar la minería a cielo abierto ha destruido no solo la capacidad simbólica de identificar al Cerro de San Pedro, otrora identidad potosina, sino toda posibilidad de que un ser vivo pueda habitar o reproducirse en la zona.
