Paloma González
Roger Waters no es músico que se deje silenciar por la autoridad y cree firmemente que los músicos y figuras públicas tienen no solo un derecho, sino también la obligación de usar su posición, notoriedad y voz para hablar por quienes no son escuchados y denunciar lo que está pasando en el mundo.
El álbum "The Wall", uno de las más famosos de la banda Pink Floyd, no nació como un himno político, pero hoy es más relevante que nunca y ha adquirido un significado más profundo de lo que la banda pensó cuando fue lanzado en los años 70. El álbum adquirió un carácter revolucionario y anarquista por primera vez cuando Waters y su banda interpretaron sus canciones en Alemania para conmemorar la caída del muro que dividía a la ciudad en Berlín en dos partes y mantenía a familias enteras incomunicadas.
Roger Waters no es músico que se deje silenciar por la autoridad y cree firmemente que los músicos y figuras públicas tienen no solo un derecho, sino también la obligación de usar su posición, notoriedad y voz para hablar por quienes no son escuchados y denunciar lo que está pasando en el mundo.
El álbum "The Wall", uno de las más famosos de la banda Pink Floyd, no nació como un himno político, pero hoy es más relevante que nunca y ha adquirido un significado más profundo de lo que la banda pensó cuando fue lanzado en los años 70. El álbum adquirió un carácter revolucionario y anarquista por primera vez cuando Waters y su banda interpretaron sus canciones en Alemania para conmemorar la caída del muro que dividía a la ciudad en Berlín en dos partes y mantenía a familias enteras incomunicadas.

