Periódico
Todo por Hacer (Madrid)
Pasear por un supermercado es recorrer pasillos
repletos de productos anteriormente conocidos como comida, especialmente si nuestro
presupuesto es limitado. La gran mayoría de alimentos son una mezcla poco saludable
de azúcares, aceites de muy baja calidad (palma, colza), conservantes, almidón,
agua y saborizantes.
Comer en restaurantes, especialmente aquellos de
comida barata que frecuentamos la mayoría de personas trabajadoras (como
pizzerías, hamburgueserías de comida rápida, restaurantes chinos u otros establecimientos
similares) no mejora las perspectivas. Y lo mismo ocurre al adquirir alimentos
precocinados y otros ultraprocesados. ¿Cómo es posible comprar una hamburguesa
o una lasaña de carne por sólo 1€? Lo es porque, aparte de elaborarse y
servirse gracias al trabajo ultraprecario, suelen contener más basura
disfrazada que alimentos reales. De hecho, la Organización Mundial de la Salud
(OMS) recomienda reducir el consumo de estos alimentos, ya que existen estudios
científicos que han relacionado el consumo de carnes procesadas (como son también
el bacon, las salchichas, la mortadela y el choped o los nuggets, entre otras)
con un mayor riesgo de sufrir cancer o enfermedades cardiovasculares.