Por: Esperanza
Hermida / Armando Guerra
Por segunda vez en menos de un año y ante los ojos del país,
se le ha escapado de las manos la situación carcelaria al gobierno. En 2011
fueron los hechos del Rodeo I y II, donde los “pranes” demostraron al país,
cómo el Estado a través de personal de la GN y del Ministerio de Relaciones
Interiores, ambos corruptos, han convertido a los centros penitenciarios en el
mercado para la distribución de armas y drogas. Es el momento en el que nombran
a Iris Valera, como Ministra de los Asuntos Penitenciarios. Ahora en el 2012,
la situación de la cárcel de la Planta, en dos ocasiones en menos de una
semana, ha reiterado la incapacidad del gobierno y de Iris Valera, para
resolver la crisis del sistema penitenciario. Muertos y heridos es el saldo
principal.
Se reitera la incapacidad del gobierno y de Iris Valera en
la atención de los retardos procesales, manteniendo las cárceles llenas, y en
particular La Planta. No se clasifican los delitos, menos aún las personas que
presuntamente los cometen y son reunidos justos con pecadores, agravando la
crisis. Tribunales lentos, plagados de jueces temerosos y cuyas actuaciones se
caracterizan mayoritariamente por decisiones producto de una profunda
corrupción que afecta a todo el sistema de administración de justicia penal del
país, son un ingrediente más de esta caótica realidad.

















