Diego Delgado
Si el planeta Tierra fuese un ente consciente, habría dicho “basta” hace muchos —muchísimos— años. Basta de permitir que una de las especies a las que ha regalado la existencia destruya sistemáticamente todos y cada uno de sus ecosistemas, de sus especies, de su vida. Como no lo es, el final no lo marca su hartazgo, sino sus límites físicos; y permitidme el spoiler tempranero: esos límites ya han sido traspasados.
Si el planeta Tierra fuese un ente consciente, habría dicho “basta” hace muchos —muchísimos— años. Basta de permitir que una de las especies a las que ha regalado la existencia destruya sistemáticamente todos y cada uno de sus ecosistemas, de sus especies, de su vida. Como no lo es, el final no lo marca su hartazgo, sino sus límites físicos; y permitidme el spoiler tempranero: esos límites ya han sido traspasados.






