Rafael Uzcátegui
[El Libertario, #
35, noviembre-diciembre 2003]
Pensar en la
canción popular insurgente desde Latinoamérica es evocar, sin esfuerzo, nombres
como Víctor Jara, Alí Primera, Carlos Puebla, Inti Illimani o Silvio Rodríguez.
Pero la primacía de esa forma de asumir la insurgencia desde la trova no es
fortuita ni ha sido la única. Han existido otras maneras de cantar emparentadas
a corrientes de lucha revolucionaria del continente solapadas tanto por los
propios acontecimientos como por cierta construcción interesada de la historia
de nuestras luchas sociales.
En este texto
queremos celebrar la existencia de una tradición de cantores populares
compañeros de la idea de justicia social con libertad: el anarquismo. Este
ejercicio de memoria, a diferencia del realizado por la “disidencia única”, no
pretende ser ni excluyente ni la verdad. Como toda reconstrucción histórica –en
tanto mirada desde un lugar- entraña verdades fragmentarias. Pretende asimismo,
conectar los antiguos cantores con los actuales, las luchas en las que se
insertan y recrear posibles lazos de solidaridad comunitaria.

