Periódico Gato Negro (Argentina)
A pocos días de la primavera, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, una grupalidad llevó a cabo la reactivación de la Biblioteca Popular de Barracas, hasta entonces en estado de abandono. Jugaron a soñar con los ojos abiertos y se animaron a desafiar los límites del poder y sus bienes materiales.
En el transcurso de los primeros días se activaron tareas de limpieza y acondicionamiento del espacio hasta que detonó el conflicto, dando inicio a las hostilidades: una consigna policial en la puerta, con órdenes de limitar la circulación de personas y alimentos. Fue una semana de resistencia apostando a un proyecto, a contracorriente del clásico protocolo policial, de desgaste y hostigamiento; corte de luz, corte de gas y amenazas en varios formatos.
A pocos días de la primavera, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, una grupalidad llevó a cabo la reactivación de la Biblioteca Popular de Barracas, hasta entonces en estado de abandono. Jugaron a soñar con los ojos abiertos y se animaron a desafiar los límites del poder y sus bienes materiales.
En el transcurso de los primeros días se activaron tareas de limpieza y acondicionamiento del espacio hasta que detonó el conflicto, dando inicio a las hostilidades: una consigna policial en la puerta, con órdenes de limitar la circulación de personas y alimentos. Fue una semana de resistencia apostando a un proyecto, a contracorriente del clásico protocolo policial, de desgaste y hostigamiento; corte de luz, corte de gas y amenazas en varios formatos.

