Marcela Paz
Cuando se habla de militarismo o desmilitarización inmediatamente se visualizan a hombres uniformados por lo tanto cuando digo que soy antimilitarista, como un acto reflejo mucha gente me dice: “pero si tú eres mujer y no haces el Servicio Militar Obligatorio”. Cierto, pero el militarismo es mucho más que instituciones militares o personas uniformadas. Lo militar tiene que ver con las formas de vida que las personas adoptan, la forma de ver el mundo, de entender las relaciones sociales o la eficacia de una sociedad. Es a través de distintas instancias que asimilamos el discurso militar en la vida cotidiana: mediante la conmemoración de fechas emblemáticas, el nombre de las calles, plazas, colegios, etc. En definitiva, lo militar atraviesa múltiples esferas de la vida incluso aquellas que se podrían pensar como impermeabilizadas por lo militar. [1]
Cuando se habla de militarismo o desmilitarización inmediatamente se visualizan a hombres uniformados por lo tanto cuando digo que soy antimilitarista, como un acto reflejo mucha gente me dice: “pero si tú eres mujer y no haces el Servicio Militar Obligatorio”. Cierto, pero el militarismo es mucho más que instituciones militares o personas uniformadas. Lo militar tiene que ver con las formas de vida que las personas adoptan, la forma de ver el mundo, de entender las relaciones sociales o la eficacia de una sociedad. Es a través de distintas instancias que asimilamos el discurso militar en la vida cotidiana: mediante la conmemoración de fechas emblemáticas, el nombre de las calles, plazas, colegios, etc. En definitiva, lo militar atraviesa múltiples esferas de la vida incluso aquellas que se podrían pensar como impermeabilizadas por lo militar. [1]



