Por: Rubén Marcano
El dólar negro está llegando a 50 bolívares, y querámoslo o
no, la economía se rige inexorablemente por esa referencia.
El pasado sábado me asomé al Bicentanario de Plaza
Venezuela, el más grande del país, y las colas para ingresar llegaban al
Estadio Universitario. Esto supone unos dos kilómetros de filas, sólo para
ingresar.
Luego me di una vuelta por los boletos aéreos porque tenía
ganas de planificar un viaje a uno de los países de Mercosur, y lo que meses
atrás costaba 4 o 5 mil bolívares; ahora valen 15 y hasta 17 mil, imagínense.
¿Cómo viaja un profesional clase media con un salario de 6 ó 7 mil mensuales?
Un reporte de El Universal, da cuenta que los apartamentos
en la otrora famosa parroquia modelo de Caracas, La Candelaria, los
apartamentos viejos pasan de 5 millones y el banco presta como tope 950 mil
bolívares, ni ahorrando se llega a ese precio.
Más tarde, caminé por el centro de Caracas, a echar un ojo a
las tiendas de zapatos. Había uno que estuve reuniendo dos meses para
comprarlos, y ¡oh sorpresa!, había duplicado su precio, en menos de 60 días.
