Pere Rusiñol
El cambio de época en Catalunya es evidente por mucho que algunos traten de conjurar sus miedos cerrando los ojos. Pero aunque la lupa oficial se pose únicamente en el "procés" y el pulso Madrid-Barcelona, el cambio de época tiene en realidad una raíz mucho más profunda, que trasciende incluso el agotamiento del régimen de la Transición y que apunta a la recuperación de la dinámica que marcó Catalunya durante la primera mitad del siglo XX: el enfrentamiento a cara de perro entre el partido liberal-burgués, de orden, y un movimiento popular muy poderoso de matriz libertaria.
El cambio de época en Catalunya es evidente por mucho que algunos traten de conjurar sus miedos cerrando los ojos. Pero aunque la lupa oficial se pose únicamente en el "procés" y el pulso Madrid-Barcelona, el cambio de época tiene en realidad una raíz mucho más profunda, que trasciende incluso el agotamiento del régimen de la Transición y que apunta a la recuperación de la dinámica que marcó Catalunya durante la primera mitad del siglo XX: el enfrentamiento a cara de perro entre el partido liberal-burgués, de orden, y un movimiento popular muy poderoso de matriz libertaria.
