Gustavo Zambrano
En la empresa más saqueada de la historia republicana de Venezuela, Cemento Andino, S.A. (CASA), se está presentando un nuevo acto de corrupción que atenta contra los recursos de nuestra nación. Sucede que, a pesar de que la empresa aún no es patrimonio del Estado (no se ha aplicado el decreto de expropiación ya que la propiedad de los bienes a expropiar se encuentra en litigio), el gobierno nacional, sin el consentimiento y/o aprobación de la Asamblea de Accionistas de CASA, contrató la ampliación de la planta cementera para llevarla de 750.000 TM de producción anual de cemento a 1.500.000 TM., con recursos del “Fondo Chino”, y la contratación de empresas chinas (aquí se violó la Ley de Contrataciones Públicas – Gaceta Oficial Nº 39.165 del 24.04.2009, modificada en Gaceta Oficial Nº 39.503, del 06.10.2010, ya que no se licitó la obra). Asimismo, esta obligación contraída por el gobierno nacional viola la Ley Contra la Corrupción en su Artículo 52, ya que se estaría invirtiendo la cantidad de 239 millones de dólares en una empresa privada que, hasta ahora, no es propiedad del Estado.
En la empresa más saqueada de la historia republicana de Venezuela, Cemento Andino, S.A. (CASA), se está presentando un nuevo acto de corrupción que atenta contra los recursos de nuestra nación. Sucede que, a pesar de que la empresa aún no es patrimonio del Estado (no se ha aplicado el decreto de expropiación ya que la propiedad de los bienes a expropiar se encuentra en litigio), el gobierno nacional, sin el consentimiento y/o aprobación de la Asamblea de Accionistas de CASA, contrató la ampliación de la planta cementera para llevarla de 750.000 TM de producción anual de cemento a 1.500.000 TM., con recursos del “Fondo Chino”, y la contratación de empresas chinas (aquí se violó la Ley de Contrataciones Públicas – Gaceta Oficial Nº 39.165 del 24.04.2009, modificada en Gaceta Oficial Nº 39.503, del 06.10.2010, ya que no se licitó la obra). Asimismo, esta obligación contraída por el gobierno nacional viola la Ley Contra la Corrupción en su Artículo 52, ya que se estaría invirtiendo la cantidad de 239 millones de dólares en una empresa privada que, hasta ahora, no es propiedad del Estado.

