Enrique García
Desde el pasado 19 de agosto el campo colombiano protagoniza una de las luchas sociales más duras que se recuerdan en el país. Decenas de miles de personas participan en los bloqueos de carretera y en las multitudinarias manifestaciones que recorren Colombia. El miércoles 28 de agosto la protesta llegó a las ciudades, en especial en Bogotá, cuyas organizaciones sindicales y de la izquierda política se volcaron en solidaridad con los campesinos. El gobierno del Presidente Santos militarizó la capital y la actuación del ejército ha provocado dos muertos, 146 heridos y 40 detenidos.
Aunque en la noche del jueves el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, responsabilizó a las FARC por los disturbios ocurridos en Bogotá, Santos se abstuvo ayer de mencionar a esa guerrilla con la cual lleva adelante un proceso de paz. En cambio, el presidente acusó al movimiento político Marcha Patriótica, de izquierda radical. "El movimiento Marcha Patriótica no busca sino llevarnos a una situación sin salida para imponernos su propia agenda. No les interesan para nada los campesinos", afirmó. "He dicho que bienvenida la protesta, pero no la protesta obligada a punta de fusil o de amenazas", aseveró.
Desde el pasado 19 de agosto el campo colombiano protagoniza una de las luchas sociales más duras que se recuerdan en el país. Decenas de miles de personas participan en los bloqueos de carretera y en las multitudinarias manifestaciones que recorren Colombia. El miércoles 28 de agosto la protesta llegó a las ciudades, en especial en Bogotá, cuyas organizaciones sindicales y de la izquierda política se volcaron en solidaridad con los campesinos. El gobierno del Presidente Santos militarizó la capital y la actuación del ejército ha provocado dos muertos, 146 heridos y 40 detenidos.
Aunque en la noche del jueves el ministro de la Defensa, Juan Carlos Pinzón, responsabilizó a las FARC por los disturbios ocurridos en Bogotá, Santos se abstuvo ayer de mencionar a esa guerrilla con la cual lleva adelante un proceso de paz. En cambio, el presidente acusó al movimiento político Marcha Patriótica, de izquierda radical. "El movimiento Marcha Patriótica no busca sino llevarnos a una situación sin salida para imponernos su propia agenda. No les interesan para nada los campesinos", afirmó. "He dicho que bienvenida la protesta, pero no la protesta obligada a punta de fusil o de amenazas", aseveró.
