Boletín La Oveja Negra
Una notable particularidad de la región en la que vivimos es, sin lugar a dudas, la notoria identidad de “clase media” que hace más de medio siglo se ha impuesto en diversos sectores sociales. Si nos guiamos por las herramientas de la estadística y la sociología, desde mediados de la década del 40 ya se puede observar un importante fenómeno identitario entre pequeños y medianos productores rurales, empleados bancarios y estatales, profesionales y dueños de comercios. Esta temprana asociación con una masa intermedia entre pobres y ricos, proletarios y burgueses, obreros y pudientes (o como se la quiera llamar) es relativamente temprana en relación a otras áreas de lo que se denomina América Latina.
Una notable particularidad de la región en la que vivimos es, sin lugar a dudas, la notoria identidad de “clase media” que hace más de medio siglo se ha impuesto en diversos sectores sociales. Si nos guiamos por las herramientas de la estadística y la sociología, desde mediados de la década del 40 ya se puede observar un importante fenómeno identitario entre pequeños y medianos productores rurales, empleados bancarios y estatales, profesionales y dueños de comercios. Esta temprana asociación con una masa intermedia entre pobres y ricos, proletarios y burgueses, obreros y pudientes (o como se la quiera llamar) es relativamente temprana en relación a otras áreas de lo que se denomina América Latina.

