Ruptura Colectiva
Por la tarde del 1 de marzo, la agrupación clandestina “Anarquistas al Combate” tomó el Edificio P de la Unversidad Pedagógica Nacional en la ciudad de Bogotá, Colombia, haciendo un llamado a la comunidad estudiantil a retomar los procesos de autonomía y rebeldía en las discusiones y prácticas estudiantiles dentro y fuera del plantel. Los militantes encapuchados pintaron algunas consignas en las paredes del edificio y rechazaron tajantemente los más de 120 asesinatos de líderes comunitarios y defensores de Derechos Humanos en tan solo 14 meses en todo el territorio nacional, específicamente en un contexto político que mediatiza la paz, haciendo de lado los graves -y cobardes- atentados paramilitares contra luchadores sociales.
Por la tarde del 1 de marzo, la agrupación clandestina “Anarquistas al Combate” tomó el Edificio P de la Unversidad Pedagógica Nacional en la ciudad de Bogotá, Colombia, haciendo un llamado a la comunidad estudiantil a retomar los procesos de autonomía y rebeldía en las discusiones y prácticas estudiantiles dentro y fuera del plantel. Los militantes encapuchados pintaron algunas consignas en las paredes del edificio y rechazaron tajantemente los más de 120 asesinatos de líderes comunitarios y defensores de Derechos Humanos en tan solo 14 meses en todo el territorio nacional, específicamente en un contexto político que mediatiza la paz, haciendo de lado los graves -y cobardes- atentados paramilitares contra luchadores sociales.
