Alvine Andersson
1. El militarismo no es sólo una guerra, un ejército o un
avión de combate. El militarismo es un sistema, una lógica y un conjunto de
normas que perpetúa y recrea nuestras sociedades y nuestras vidas diarias. El
análisis queer del poder es una herramienta política que nos puede ayudar a
desafiar estas normas. La liberación queer no trata de la igualdad dentro de un
sistema patriarcal y militarista, sino que trata de ir más allá de la política
de inclusión y crear unas sociedades futuras justas que no se dediquen
simplemente a recrear sistemas de poder con distintos nombres.
2. El militarismo perpetúa las rígidas normas de género y
está basado en ideas hetero-sexistas de género que definen la masculinidad como
físicamente poderosa y agresiva, mientras que la femineidad es sumisa y dócil.
La gente queer y transgénica, así como el análisis y el activismo queer,
desafían la legitimidad de dichas normas y, por lo tanto, retan las bases y las
ideas del militarismo.
