Andreina Itriago (Armando.info)
[Nota previa de El Libertario: Ya en este blog hemos reseñado los turbios negociados que marcan la historia de CVG-Alunasa, empresa estatal venezolana ubicada en Costa Rica. Véase al respecto http://periodicoellibertario.blogspot.com/search?q=Alunasa&max-results=11.]
Durante dos años el aluminio solo brillaba por su ausencia en la planta de Alunasa, una empresa estatal venezolana con sede en Costa Rica. Razones había para la escasez: los proveedores de materia prima desde Guayana no podían cumplir con el suministro por su propia parálisis y práctica extinción. Pero de pronto en 2019 un misterioso cargamento de lingotes del metal llegó a la empresa, aunque a nombre de un privado, y los rollos de papel de aluminio con su marca volvieron a estar en los supermercados. Hay indicios para suponer que la privatización encubierta es el destino que se prepara para una operación ya lastrada por problemas laborales, la mala gestión y hasta la acusación de servir de conducto para el lavado de dinero.
[Nota previa de El Libertario: Ya en este blog hemos reseñado los turbios negociados que marcan la historia de CVG-Alunasa, empresa estatal venezolana ubicada en Costa Rica. Véase al respecto http://periodicoellibertario.blogspot.com/search?q=Alunasa&max-results=11.]
Durante dos años el aluminio solo brillaba por su ausencia en la planta de Alunasa, una empresa estatal venezolana con sede en Costa Rica. Razones había para la escasez: los proveedores de materia prima desde Guayana no podían cumplir con el suministro por su propia parálisis y práctica extinción. Pero de pronto en 2019 un misterioso cargamento de lingotes del metal llegó a la empresa, aunque a nombre de un privado, y los rollos de papel de aluminio con su marca volvieron a estar en los supermercados. Hay indicios para suponer que la privatización encubierta es el destino que se prepara para una operación ya lastrada por problemas laborales, la mala gestión y hasta la acusación de servir de conducto para el lavado de dinero.



