Vasilij Kuksov
* Palabras pronunciadas por V. K. antes de ser condenado por participar en una supuesta "organización terrorista anarquista" (Caso Rede). Torturado, golpeado, su encarcelamiento de tres años en un centro de detención también resultó en tuberculosis hoy en un estado activo. Sus palabras profundas y sinceras, pero a veces abatidas y vacilantes, dan testimonio de la terrible incomprensión hacia la revuelta de un individuo por parte de la máquina del Estado lista para aplastar la vida.
Quisiera comenzar agradeciendo a todos los actores en este juicio, a todos los presentes en las audiencias: los oyentes, los abogados, los acusados y el juez honorable. Debo agradecer particularmente al juez por hacer público nuestro juicio, lo que ha permitido que muchas personas sensibles a nuestra suerte se enteren del caso. Este pensamiento caldea mi corazón, así como la idea de no haber sido olvidado. Y espero que nunca sea olvidado por mis parientes, mi pareja, mis amigos. También quiero agradecer especialmente a mi mamá y mi papá. Mi madre siempre es tierna y discreta, mi padre es alguien que nunca ofende la verdad: es indudablemente de ellos que heredé estas cualidades. También estoy agradecido a la prensa, que arrojó luz sobre nuestro caso. Reconozco tal publicidad, pero no puedo evitar hablar sobre la cantidad de personas, cientos o miles, que fueron condenadas en el pasado sin que nadie en nuestros días las recordara.
* Palabras pronunciadas por V. K. antes de ser condenado por participar en una supuesta "organización terrorista anarquista" (Caso Rede). Torturado, golpeado, su encarcelamiento de tres años en un centro de detención también resultó en tuberculosis hoy en un estado activo. Sus palabras profundas y sinceras, pero a veces abatidas y vacilantes, dan testimonio de la terrible incomprensión hacia la revuelta de un individuo por parte de la máquina del Estado lista para aplastar la vida.
Quisiera comenzar agradeciendo a todos los actores en este juicio, a todos los presentes en las audiencias: los oyentes, los abogados, los acusados y el juez honorable. Debo agradecer particularmente al juez por hacer público nuestro juicio, lo que ha permitido que muchas personas sensibles a nuestra suerte se enteren del caso. Este pensamiento caldea mi corazón, así como la idea de no haber sido olvidado. Y espero que nunca sea olvidado por mis parientes, mi pareja, mis amigos. También quiero agradecer especialmente a mi mamá y mi papá. Mi madre siempre es tierna y discreta, mi padre es alguien que nunca ofende la verdad: es indudablemente de ellos que heredé estas cualidades. También estoy agradecido a la prensa, que arrojó luz sobre nuestro caso. Reconozco tal publicidad, pero no puedo evitar hablar sobre la cantidad de personas, cientos o miles, que fueron condenadas en el pasado sin que nadie en nuestros días las recordara.


















