La Izquierda Diario Venezuela
Como si no bastaran las calamidades de las familias de la clase obrera por el inalcanzable costo de la vida, el salario pulverizado, la aguda escasez y alto costo de los medicamentos, entre tantas otras situaciones, en esta recta final del año se han sumado centenares de despidos tanto en el Estado como en la empresa privada. Sin contemplación ninguna, cientos de padres y madres de familia han sido arrojados a la desesperación y a mayores niveles de depauperación.
La nefasta racha la inició el propio gobierno, que con su acostumbrada desfachatez se hace llamar “obrerista” y “socialista” mientras no cesa de tomar medidas antiobreras, tanto en el terreno económico como en el de las represalias y persecuciones por luchar. Fue así que cerrando la primera semana del mes, de un plumazo, en la Cancillería echaron a la calle a 100 trabajadores y trabajadoras contratados, con la excusa del vencimiento del contrato, sin embargo, como denunciaron los dirigentes del sindicato, se trata de una retaliación por la participación en asambleas y acciones de protesta por los derechos laborales.
Como si no bastaran las calamidades de las familias de la clase obrera por el inalcanzable costo de la vida, el salario pulverizado, la aguda escasez y alto costo de los medicamentos, entre tantas otras situaciones, en esta recta final del año se han sumado centenares de despidos tanto en el Estado como en la empresa privada. Sin contemplación ninguna, cientos de padres y madres de familia han sido arrojados a la desesperación y a mayores niveles de depauperación.
La nefasta racha la inició el propio gobierno, que con su acostumbrada desfachatez se hace llamar “obrerista” y “socialista” mientras no cesa de tomar medidas antiobreras, tanto en el terreno económico como en el de las represalias y persecuciones por luchar. Fue así que cerrando la primera semana del mes, de un plumazo, en la Cancillería echaron a la calle a 100 trabajadores y trabajadoras contratados, con la excusa del vencimiento del contrato, sin embargo, como denunciaron los dirigentes del sindicato, se trata de una retaliación por la participación en asambleas y acciones de protesta por los derechos laborales.










