Tras la enésima masacre en una cárcel venezolana, esta
vez en la Cárcel Nacional de Maracaibo, conocida como cárcel de Sabaneta,
Amnistía Internacional urge a las autoridades venezolanas a priorizar la
resolución del problema del hacinamiento y de la violencia en las cárceles del
país.
Según informes de prensa, luego confirmados por las
autoridades, el 16 y 17 de septiembre internos de la cárcel de Maracaibo en el
estado Zulia se enfrentaron usando armas de fuego y explosivos causando la
muerte de 16 detenidos y 5 heridos. Según información proporcionada por una
organización local de derechos humanos, el Observatorio Venezolano de
Prisiones, la cárcel tiene capacidad para 700 personas, pero alberga a casi
3,700. La misma organización ha contabilizado que en lo que va del año 69
detenidos han fallecido en la sola cárcel de Sabaneta a causa de la violencia
que allí se vive, y 289 personas a nivel nacional en los primeros seis meses de
2013.
Estas cifras dejan una vez más de manifiesto la crisis
penitenciaria en Venezuela y las condiciones de hacinamiento y de violencia
vividas por muchas personas privadas de libertad. Es inaceptable que en los
centros penitenciarios de Venezuela algunos detenidos tengan acceso tan fácil a
armas de fuego y constituyan un peligro tan grave para los demás presos.



