Agrupaciones e Individualidades Firmantes
* Feministas y organizaciones defensoras de los derechos humanos de las mujeres y de la salud sexual y reproductiva NOS PRONUNCIAMOS
Las organizaciones, grupos e individualidades abajo firmantes, comprometidas con la garantía del derecho a la vida digna de las mujeres, el derecho a la salud y la atención médica, el respeto a la toma de decisiones sobre sus cuerpos y su maternidad, el ejercicio de la autonomía sexual, y su autonomía reproductiva entendida como el derecho a escoger cuantas hijas/os tener y su intervalo, así como con la garantía de una maternidad protegida y planificada, y el derecho a no morir por abortos inseguros, nos pronunciamos frente al comunicado de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en el que hacen una petición al Estado venezolano para frenar la discusión pública y asamblearia sobre la despenalización del aborto en Venezuela:
domingo, 28 de marzo de 2021
Sobre el aborto en Venezuela: Feministas y Defensores de DD. HH. responden a pronunciamiento de obispos
viernes, 5 de febrero de 2021
Las leyes del aborto en América Latina y el Caribe, entre el yugo moral eclesiástico y el patriarcado criminal
Periódico Todo por Hacer (Madrid)
El pasado 30 de diciembre de 2020 amanecíamos con una noticia de relevancia internacional para todas las mujeres del mundo; y es que el Senado argentino aprobó con 38 votos a favor, y 29 votos en contra, la Ley de Despenalización del Aborto. El estallido de júbilo de las mujeres en todas las ciudades argentinas enfundadas en sus pañoletas verdes y la noche de sororidad común que vivieron resonó a lo largo y ancho del mundo. Fue un grito de liberación profundo, un clamor de justicia social y de género, un grito de amor a sus hermanas, compañeras, sobrinas; un grito de rabia cargado de las lágrimas de las muchas mujeres que han muerto y siguen muriendo como consecuencia de abortos clandestinos.
Lo conseguido no es una casualidad, no es una concesión y ya está, es historia. Una vez más se demuestra que la historia se hace desde abajo y a la izquierda, que es nuestra y que la construimos en las calles, en los espacios donde nos reencontramos y reconocemos. Y sin embargo, es un paso adelante único para continuar la lucha de las mujeres, puesto que las instituciones sanitarias siguen siendo patriarcales en sus entrañas.
sábado, 21 de septiembre de 2019
Aborto en Venezuela: La ardua lucha por la legalización del derecho a decidir
* En Venezuela el aborto es ilegal. De hecho, nuestro código penal que data desde 1897, tipifica el aborto como un delito; es permitido sólo cuando la gestante corre riesgo de muerte y tal restricción en lugar de disminuir el número de abortos, los incrementa.
El aborto inducido, o como también se conoce, la interrupción voluntaria del embarazo no planificado, no deseado, no esperado es un tema polémico, que genera grandes diferencias de opiniones y confrontaciones que involucran lo moral, lo religioso y lo personal. Mientras que, por otro lado, el aborto espontáneo no refleja mayores cuestionamientos sociales ni juicios morales.
sábado, 13 de abril de 2019
Crisis en Venezuela dispara mortalidad materna e infantil y abortos clandestinos
Venezuela vive su peor coyuntura, una situación sin precedentes que está afectando duramente a sus ciudadanos. Esa misma crisis también ha incrementado el número de abortos clandestinos en el país suramericano.
La escasez de anticonceptivos orales es una de las causas. Son difíciles de conseguir, y no hay una gama variada según las necesidades de los clientes. La falta de productos anticonceptivos se suma al fenómeno del alto número de embarazos en chicas adolescentes, un problema que el país arrastra desde hace tiempo.
viernes, 6 de julio de 2018
Hacia el aborto libre, un camino por recorrer
Hace ya más de un mes recibimos con alegría la noticia de la victoria del sí en el referéndum llevado a cabo en Irlanda por la derogación de la Octava enmienda a su Constitución, la cual implica la prohibición total del aborto en cualquier supuesto salvo (y sólo desde 2014) el riesgo de muerte de la mujer. Esta derogación dará paso a un proyecto de ley que permitiría el aborto libre en las 12 primeras semanas y bajo el supuesto de riesgo para la salud de la madre o del feto en las 24.
Un par de semanas después, el Congreso argentino nos sorprendió aprobando un proyecto de ley que permitirá la interrupción del embarazo hasta la semana 14, siempre que sea ratificado por el Senado, lo cual está aún pendiente.
martes, 3 de julio de 2018
¿Cómo luchar por el derecho al aborto en Venezuela?
* El ”tsunami verde” de Argentina cruzó a toda América Latina y reanimó el debate sobre el aborto, uno de los derechos más elementales de las mujeres para poder decidir sobre nuestro propio cuerpo. ¿Es posible lograr este derecho en Venezuela? ¿Cuáles son los métodos de lucha? ¿Por qué luego de 20 años de un gobierno supuestamente “socialista” no se ha legalizado? Con estas interrogantes queremos abrir este debate.
Venezuela hoy atraviesa una catastrófica crisis y esta ha repercutido brutalmente en la vida de las mujeres, en los últimos 5 años las cifras son escandalosas: el ministerio de Salud señala que del 2015 al 2016 las cifras de mortalidad materna aumento 65,79% en donde fallecieron 756 mujeres. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidad, las jóvenes entre 15 a 19 años en el 2014 la tasa de fecundidad de 93 por cada 1.000 mujeres, el 2016 pasado llegó a 95 por cada 1.000. Ya en 2013, según cifras del mismo Instituto Nacional de Estadísticas, por cada 100 hombres viviendo en pobreza, había 107 mujeres; y 112 por cada 100 varones en pobreza extrema. No existen cifras oficiales de las muertes por abortos, existe un “subregistro” en el país que limita la obtención de datos y reconocer el asunto como un problema de salud pública. Según el estudio "Diagnóstico de los factores del embarazo a edad temprana" con cifras del 2014, un 11,4% de los embarazos adolescentes terminan en abortos, durante el año 2014, nada más en la Maternidad Concepción Palacios de Caracas se atendieron 2.336 complicaciones por abortos, es decir, poco más de 6 por día. Durante la 69° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este organismo solicitó a Venezuela la revisión y modificación de la ley del aborto vigente en el país, permitiendo la interrupción del embarazo.
jueves, 21 de junio de 2018
Venezuela: Manifiesto de mujeres por el derecho a decidir
Los movimientos de mujeres hemos logrado colocar la lucha por el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo, en el centro de la dinámica política regional. El reciente logro de las compañeras argentinas al impulsar la aprobación en el congreso de una ley para la despenalización del aborto ha re-impulsado nuestra lucha, por lo que creemos necesario pronunciarnos al respecto.
Nosotras, Las Comadres Púrpuras, acompañamos toda iniciativa favorable a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, independientemente de la afinidad político-partidista de quienes impulsen dichas iniciativas, pues es una demanda que nos une como mujeres. A su vez, declaramos que nuestra lucha es contra un sistema patriarcal de apropiación y de explotación de los cuerpos, enemigos radicados en los cimientos estatales. La polarización ha mellado en los grupos políticos, incluso, las causas que deberían activar la solidaridad espontánea, ha construido sujetos que sentencian el pensamiento crítico por el juego sucio bien promovido por las élites políticas, ese juego propio del patriarcado, no es parte de nuestra práctica ni pensamiento como mujeres y hombres que buscamos consolidar otras formas de relacionamiento entorno a lo político.
jueves, 10 de mayo de 2018
Ni una sola mujer muerta por aborto clandestino
sábado, 1 de octubre de 2016
Estado e iglesia "Pro Vida": De cómo la hipocresía moral provoca una terrible clandestinidad mortal
domingo, 10 de abril de 2016
Yo aborto tu herencia: Mi cuerpo, mi decisión
La dictadura militar nos ha dejado muchos recuerdos de ella, como las privatizaciones de sectores públicos, detenidos desaparecidos, de quienes aún no se sabe su paradero, además de quitarles a las mujeres su derecho a decidir sobre su cuerpo.
Hoy nos vemos en una acalorada discusión sobre el aborto, pero ojo, es solo por tres causales; peligro para la vida de la mujer, inviabilidad del feto y embarazo por violación. Tras esta propuesta de ley hemos escuchado cómo los militantes de la UDI y RN sacan a relucir lo más nefasto de la derecha chilena con frases que quedarán en el inconsciente colectivo, ya que dentro del feto hay vida, porque la dictadura militar por último mataba gente adulta, entre otros.
martes, 15 de septiembre de 2015
28-S: Día de Acción Global por un Aborto Legal, Seguro y Gratuito
Salió de la consulta consternada. Pero ¿cómo había podido suceder? Ella, que había sido siempre tan cuidadosa... aunque quizás no lo suficiente al poner en práctica ese nuevo método natural. Sí, eso era, había confiado demasiado, y ahora estaba embarazada. Al malestar propio de su nuevo estado, se unió un sentimiento de profundo terror al pensar en el alcance de la situación. No era una adolescente, pero no tenía un “novio” como mandan los cánones, y además estaba la Universidad, por no hablar de su padre y su madre, que quedarían destrozados por la fatal imprudencia de la que creían una hija modélica.
No lo pensó mucho: el miedo le dio el impulso necesario para decidir rápidamente que no podía tenerlo. Buscó información y llamó a una clínica de Madrid. Había entonces una cierta libertad para abortar dentro de los tres supuestos de la ley, y allá se fue, sola, con sus contradicciones: tan valiente para emprender ese viaje sin ninguna compañía, tan cobarde para enfrentar las consecuencias de un arrebato pasional. Ése sería el pensamiento que la torturaría durante muchos años.
jueves, 23 de octubre de 2014
Cuando a la Iglesia el aborto no le parecía tan mal
La doctrina de la Iglesia católica hacia el aborto no ha sido siempre la actual, que considera a cualquier embrión como un “ser humano en potencia”. No fue hastaPío IX (1869) cuando Roma dejó de distinguir entre faetus animatus e inanimatus, la cesura que dividía lo moral de lo inmoral y, siendo la Ley Divina la ley de los hombres, lo legal de lo ilegal.
Sin embargo, entre el siglo XII y el XIX la idea predominante entre los teólogos era que “el alma humana entraba en el feto masculino alrededor del día número 40, y en el feto femenino en torno al día 80”. Esto es, unas seis semanas para los varones y nada menos que 12 semanas para las hembras aunque, como no era posible conocer el sexo del feto hasta el parto (o hasta el aborto) “tan sólo se excomulgaba por abortos posteriores al día 80”, según cuenta Laura Bossi en su imprescindible Historia natural del alma.
Curiosamente la doctrina actual, consagrada en el derecho canónico en 1917 y de nuevo en 1983, siendo papa Juan Pablo II, es la misma que imperó en el seno de la Iglesia desde el siglo IV, cuando Basilio el Grande y Gregorio de Nicea “defendieron la tesis de origen estoico de la animación en el momento de la concepción (el alma se “inyecta” en el útero con el esperma)”, según recoge la neuróloga italiana. El naturalista Alberto el Grande (fallecido en 1280 y maestro de Tomás de Aquino) también era partidario de la “animación simultánea”, aunque su propio discípulo Tomás y san Agustín se subieron al carro de la animación progresiva del embrión, defendida por Aristóteles.
¿Y cómo es que los embriones masculinos se animaban antes que los femeninos? Una vez más es una idea aristotélica. En su Historia de los animales el filósofo griego “afirma que los fetos masculinos se 'articulan' con mayor precocidad, de acuerdo con su idea de la superioridad masculina en la scala naturae; y según la tradición del Antiguo Testamento (Levítico, 12, 1-5) la mujer es impura hasta 40 días después del nacimiento de un hijo y 80 días después del nacimiento de una hija”. Lo que quiere decir que, pasada la cuarentena de rigor, las mujeres se van equiparando en lo que al alma se refiere a los hombres. Menos mal.
[Tomado de http://blogs.publico.es/strambotic/2014/10/concebido-non-nato/.]
martes, 9 de septiembre de 2014
El aborto y los hombres: Una opinión desde la Península Ibérica
Los motivos para abortar se pueden resumir en dos: hay mujeres que no quieren culminar su embarazo y mujeres que no pueden hacerlo. Las primeras necesitan una ley que les permita interrumpirlo sin riesgo para su salud, su dignidad o su libertad; las segundas —salvo cuando su imposibilidad se deba a problemas de salud— una política de apoyo a la natalidad que elimine los obstáculos materiales que les impiden satisfacer sus deseos de maternidad.
La ley [en el Estado español] reconoce el derecho de la mujer a interrumpir su embarazo en las primeras catorce semanas de gestación; una parte del movimiento feminista consideró insuficiente este plazo, al tiempo que denunciaba la desaparición del derecho a abortar sin plazo en caso de grave peligro para la vida o la salud de la embarazada, reconocido en la ley de 1985.
Que el Estado nunca haya garantizado el aborto en los centros del Sistema Público de Salud ha provocado diferencias importantes en las condiciones de acceso y cobertura a este servicio entre Comunidades Autónomas. Mientras que en algunas, como Andalucía, los conciertos con algunas clínicas privadas casi permiten hablar de aborto libre y gratuito, en otras abundan las mujeres que han de pagarse la intervención en las clínicas privadas acreditadas.
Hoy los planes del Gobierno del Partido Popular convierten las limitaciones de la ley de 2010 en algo secundario, porque amenazan el derecho mismo al aborto. Los hombres por la igualdad debemos apoyar cuantas iniciativas impulse el movimiento de mujeres para defender la legalidad vigente, sin dejar por ello de discutir el lugar que ocupamos y podemos ocupar en esta batalla.
El derecho al aborto nos concierne a los hombres porque nos plantea algunos problemas:
De libertades: Se trata de defender una conquista democrática que garantiza la libertad de las mujeres al tiempo que la nuestra, porque la pérdida de este derecho puede forzar a muchos hombres a asumir paternidades que ni sus parejas desean, incluso cuando la causa del embarazo sea un fallo anticonceptivo.
De responsabilidades: Los hombres no parimos pero si embarazamos; de hecho somos responsables o corresponsables de todos los embarazos no artificiales. Siempre que eyaculamos en la vagina de una mujer fértil sin usar preservativo o sin tener hecha la vasectomía, asumimos la posibilidad de provocar un embarazo. Podríamos decir que lo estamos buscando —aunque no lo deseemos— al delegar en ellas el control de nuestro futuro.
De relaciones sexuales: El ámbito de las relaciones entre los sexos es el más resistente a la igualdad. Apenas si se ha cuestionado el modelo masculino heterosexual que se identifica con el coito vaginal, y la mayoría de los embarazos no deseados tienen su origen en la resistencia masculina al uso del condón, porque la educación sexual es una de las grandes asignaturas pendientes.
De equidad de género y respeto a su autonomía: Las mujeres no necesitan el consentimiento de su pareja para abortar, pero cuando la gestante requiere la opinión del fecundador, esta suele ser determinante en la toma de decisión. Anteponer el criterio del fecundador cuando no existe acuerdo equivaldría a imponérselo a la embarazada.
Resumiendo: ir algo más allá de la defensa de los derechos de las mujeres pasa por usar y promover el uso del condón, cuestionar el predominio de la penetración, reivindicar una educación sexual igualitaria y recordar que todo recorte al derecho de las mujeres sobre su capacidad reproductiva es violencia machista.
[Tomado de http://rojoynegro.info/articulo/ideas/el-aborto-los-hombres.]
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Ginecología principesca: El derecho al aborto de Letizia
En estos últimos tiempos se ha ido desmontando el tabú que existía en torno a los miembros de la monarquía, y estamos leyendo casi todo sobre ellos y ellas. De sus amantes, de su riqueza en Suiza, de sus limitaciones intelectuales… Hace un par de meses salió un libro sobre Letizia Ortiz [esposa del heredero al trono real español] e, inmediatamente, se hizo un pesado silencio propio de otras épocas. Una periodista del corazón, Paloma Barrientos, fue despedida de su programa por hacer alusión a él y ningún periódico de izquierdas hizo la más mínima referencia al libro, ni a favor ni en contra, nada, como si no existiera. Yo escribí un artículo –que es más o menos este- y ningún diario me lo quiso publicar. ¿Por qué? Porque yo comentaba algo que se dice en ese libro: que Letizia se sometió a un aborto legal en la clínica Dator.
Después debatí con amigas feministas sobre si estaban de acuerdo o no con que se hiciera público este asunto. Lo primero es que yo no hago público el asunto, sino que éste ya está publicado y que es así como yo me entero. Lo segundo es preguntarse si es lícito insistir en este dato y colaborar así a esa violación de la intimidad. En realidad, la intimidad de los personajes públicos se viola todo el tiempo. Algunas cosas de la intimidad son profundamente políticas, ¿no es así? Y más si eres princesa de Asturias. Mi impresión, mi convicción más bien, es que el aborto es, incluso para nosotras las mujeres, incluso para las feministas, un tabú moral. Por eso hemos aceptado con tanta facilidad eso de que el aborto es casi lo peor que le puede pasar a una mujer (aunque deba ser legal) y por eso hemos aceptado con tantísima facilidad lo del inexistente trauma post-aborto.
Según la doctrina de la Iglesia, si la princesa Letizia ha abortado, significa que está excomulgada, lo que supondría una ruptura en la confesionalidad de la monarquía. Como es improbable que ocurra, se visualizará la doble vara de medir de la Iglesia
Vaya por delante que varias mujeres de mi familia más cercana y más querida han abortado. Una de ellas, en pleno franquismo, lo tuvo que hacer sobre la mesa de una cocina y con una especie de curandera terrible como oficiante. Unos años después otras dos familiares muy cercanas se fueron a Londres. Para la primera la experiencia fue terrorífica, jamás lo olvidó y tampoco lo ocultó, nunca se sintió culpable de nada y, al contrario, se hizo activista a favor del aborto, para que nadie más tuviera que pasar por una experiencia semejante. Allí la única culpa era la de un régimen que limitaba gravemente los derechos de todos, pero también -más aún- de todas. Para mis otras dos familiares la experiencia no fue tan terrible, pero fue humillante. ¿Por qué las mujeres europeas tenían derechos básicos de los que ellas no podían disfrutar? Ellas dos también son firmes partidarias del aborto y defienden que todas las mujeres puedan acceder a un derecho al que ellas tuvieron acceso gracias a que se lo pudieron pagar.
El aborto, como la homosexualidad, no es una cuestión exclusivamente privada en tanto no sean derechos plenamente garantizados. Cuando el aborto o la homosexualidad sean derechos no discutidos, entonces no es que dichas cuestiones vayan a ser sólo privadas, es que entonces a nadie le importará nada saber quién hace qué porque no tendrá importancia. En este momento, el Partido Popular quiere imponer, espoleado por el sostén ideológico de la Iglesia católica, una ley de aborto que nos arrebata a las mujeres derechos fundamentales. Esto no es un escarceo privado, es una batalla pública. Así que de la misma manera que descubrir que un político partidario de reprimir a los gays es gay él mismo no es una cuestión privada, tampoco lo es leer en un libro que existen pruebas de que Letizia ha abortado. Y no lo es porque ella hacía uso de una ley que ahora nos quieren arrebatar a todas las mujeres y porque ella es parte de una institución que se encuentra en connivencia absoluta con la Iglesia católica, principal impulsora de este retroceso legal.
Si la monarquía de este país no fuese confesional, si las creencias de sus miembros fuesen particulares, entonces el hecho de que Letizia se hubiese practicado un aborto sería una cuestión absolutamente privada, así como el hecho de que asistiera o no a misa. Pero esta monarquía nuestra es confesional y la Iglesia es enemiga de los derechos fundamentales de las mujeres.
La Iglesia mantiene una batalla terrible en todo el mundo por impedir que el aborto se convierta en un derecho legal para las mujeres. Y lo que ocurre cuando el aborto es ilegal es que pasa de ser un derecho garantizado a todas las mujeres, a ser un derecho del que sólo disfrutan las ricas. Las ricas abortan en todo el mundo en buenas condiciones, mientras que las pobres mueren; las mujeres ricas se hacen dueñas de sus vidas y de sus cuerpos, mientras que las pobres se juegan sus vidas para abortar, y se la juegan no sólo materialmente, sino también social y familiarmente, puesto que además de la salud se juegan la condena social y el estigma, que pueden llegar a ser tan graves como la muerte según en qué sociedad.
La Iglesia es una institución fundamental en el mantenimiento de esta grave violación de los derechos de las mujeres. Utiliza todos los medios políticos a su alcance para que el aborto no se legalice y se pueda hacer en condiciones de seguridad; y utiliza también todos los medios que puede para que la condena social y el estigma sigan cayendo sobre quienes desafían sus prohibiciones. Y veo que a veces nosotras mismas colaboramos en el mantenimiento de ese estigma. ¿Y si ha abortado qué?
Restringir el derecho al aborto sólo convierte a este en otro privilegio más del que disfrutan las mujeres y las familias poderosas. ¿Alguien piensa que si Letizia, o una mujer de su clase, dejaría de hacerlo sólo porque esté prohibido?
¿Qué importancia tiene que Letizia haya abortado? En primer lugar nosotras consideramos que no ha hecho nada ilegal ni inmoral; sino que ha hecho uso de una ley que vienen usando miles de mujeres con naturalidad hasta ahora. Sin embargo, según la doctrina que viene dictando y aplicando la Iglesia, si la princesa Letizia ha abortado, eso significa que está excomulgada, es decir, que no puede asistir a ritos católicos. Eso, de llevarse a cabo, podría suponer, de facto, una ruptura en la confesionalidad de la institución monárquica. A lo mejor por esta vía se abre paso la posibilidad de que la monarquía sea una institución laica y que no sea obligatorio que todos sus miembros tengan que fingirse católicos practicantes. La monarquía, mientras exista, es una institución del Estado y, como tal, debería de ser laica, independientemente de lo que hagan en su tiempo libre las personas concretas que la ocupan (ir a misa o jugar al pádel).
Como no es probable que esto ocurra, sino que lo más probable es que la Iglesia eche mano de su tradicional hipocresía y alta tolerancia para los pecados de los poderosos, por lo menos esto nos permitirá visualizar ante la gente, que no es tonta, algo que de sobra sabemos pero que de esta manera queda como ejemplo palmario: que la Iglesia tiene una vara de medir para las mujeres pobres que abortan y otra muy distinta para las mujeres poderosas.
Nos permite también mostrar que muchas mujeres abortan, y que cuando se aborta en buenas condiciones no es ningún drama como nos quieren hacer creer; que muchas mujeres, de todas las clases sociales, recurren a él cuando lo necesitan y después siguen con sus vidas tranquilamente. Contribuye también a evidenciar lo que significan las restricciones a este derecho. En este momento una mujer en El Salvador lucha por conseguir abortar a un feto sin cerebro y que está poniendo en riesgo su propia vida. Incluso la ONU ha intervenido en el asunto pidiendo que se le permita someterse a ese aborto, la Iglesia se niega. ¿Alguien piensa que si Letizia, o una mujer de su clase, quisiera o necesitara abortar hubiera dejado de hacerlo sólo porque esté prohibido? No, las mejores clínicas están siempre abiertas para ellas. Restringir el derecho al aborto sólo convierte a este en un privilegio, otro más, del que disfrutan las mujeres y las familias poderosas; y en un derecho, otro más, que nos arrebatan a la inmensa mayoría de las mujeres, a todas las demás.
Que Letizia haya abortado no debe callarse ni ocultarse, ella ocupa una importantísima posición pública y ella es cómplice de la Iglesia católica. Todo esto tiene que ser denunciado porque esta batalla es demasiado importante para todas nosotras. El derecho al aborto, incluso el derecho al aborto de Letizia, es uno de los principales derechos de las mujeres, y destruir el tabú moral y de silencio que lo rodea es también uno de nuestros principales objetivos. Así que defendamos con fervor el derecho al aborto de Letizia y el de todas las mujeres.
[Tomado de http://www.pikaramagazine.com/2013/05/el-derecho-al-aborto-de-letizia]
martes, 20 de septiembre de 2011
Chile: Semana de Agitación en Apoyo a la Despenalización del Aborto
Compañeras, compañeros y amig@s: Sociedad de Resistencia Santiago, l@s invita a participar de esta instancia de agitación social y aprendizaje que realizará el colectivo de mujeres Huelga de Vientres. Como Organización tenemos el gusto de invitarl@s especialmente a la exposición: "La Maternidad como Institución de Poder" y al taller "Experiencias de Interrupción del Embarazo", que se llevarán a cabo en nuestro espacio, casa Volnitza.(dirección más abajo) ¡asiste y difunde!
Más información en http://huelgadevientres.
martes, 19 de julio de 2011
"Respuesta de La línea Aborto Información segura a los ataques mediáticos"
Desde el colectivo Línea Aborto Información segura, nos dirigimos a la opinión pública nacional en respuesta al artículo publicado por el diario Últimas Noticias en su edición del jueves 14 de julio de 2011 (pág. 17). Iniciativas como esta han demostrado su eficacia y necesidad en las experiencias de las compañeras de Argentina, Ecuador, Perú y Chile. El objetivo de la línea no es aconsejar a ninguna mujer sobre sus decisiones , sino compartir herramientas informativas que en nuestra labor diaria, hemos confirmado salvan la vida de mujeres que decididas a interrumpir voluntariamente sus embarazos, hubieran recurrido a métodos de alto riesgo. En Venezuela, cada semana, mueren una o dos mujeres por no conocer los protocolos del uso correcto del mencionado medicamento. Además, entre diez o veinte mujeres más sufren complicaciones graves que tendrán repercusiones sobre su fertilidad y su salud por el resto de sus vidas.
El acceso a la información científica sobre Misoprostol sigue siendo un secreto en Venezuela: las comunidades médicas corporativas guardan el suficiente silencio como para convertir una información pública y segura en el secreto que sostiene el mercado del aborto y los cuerpos de las mujeres bajo su poder. Esta actitud permite que sigan muriendo mujeres de sectores populares que abortan usando mal el Misoprostol.
Democratizar el acceso a información pública y redistribuir el conocimiento científico entre aquellos sectores que son históricamente excluidos, son dos objetivos claros de las democracias populares.
El acceso a la información es fundamental para decidir responsablemente sobre nuestras vidas, y lo estamos ejerciendo a través de la activación de una línea telefónica de acceso libre y gratuito para difundir información pública y necesaria. No comercializamos con pastillas, no tenemos acceso al Misoprostol, no tenemos sede, no realizamos abortos. No realizamos ninguna actividad clandestina o ilegal, difundimos información.
Colectivo Línea Aborto Información Segura 04261169496
Si quieres apoyar este comunicado acá va el link con la petición para agregar firmas:
http://www.petitiononline.com/1aborto2/petition.html
domingo, 10 de octubre de 2010
La despenalización del aborto: Una deuda, entre tantas, con las mujeres
Atender la despenalización del Aborto en Venezuela es atender un problema de Salud Pública y una de las deudas que se tiene con las Mujeres Pobres que mueren o quedan mutiladas en prácticas clandestinas de Abortos realizados sin ninguna seguridad y al margen de todas las condiciones de Salud, que por Derecho se merecen. No es del Aborto de lo que mueren o por lo que quedan mutiladas, es por la insalubridad de su ilegalidad. La ilegalidad y la penalización son prácticas que castigan a las Mujeres y atentan contra sus Derechos Humanos.














