Pelao Equis Ese
Hace 100 años nuestr@s compañer@s tenían muy clara la necesidad de declararse enemigos del Estado y por consecuencia del militarismo. sin embargo hoy existe cierta sensación de idea "superada" en torno al antimilitarismo, por eso nosotr@s queremos tensionar la fragmentación de la sociedad y apuntar directamente hacia el militarismo.
Los conflictos armados de antaño implicaban una RESISTENCIA poe parte de quienes se quería someter. Loa ejércitos irregulares, mercenarios y guerreros sin pelos en la lengua protegían a señoríos o imperios. Con el surgimiento de los estados, se asume la guerra como principal actividad lucrativa, por lo tanto se hace regular el ejército. Por primera vez, se crea la fantasía retórica de ser "protegid@" por el Estado, que ejercerá el monopolio de la fuerza y despoja a los seres humanos de su sentido de lucha, su animalidad.
viernes, 8 de enero de 2021
Disquisiciones antimilitaristas anarquistas
sábado, 17 de octubre de 2020
¡Guerra a la guerra! Lo esencial del antimilitarismo anarquista
Federación de Anarquistas de Lengua Alemana (FdA-IFA)
* Introducción y Conclusiones del folleto _Krieg dem Krieg! Für die soziale Revolution!_, que en su versión completa original en alemán es accesible en https://fda-ifa.org/wp-content/uploads/2014/07/brosch%C3%BCre1.pdf, material publicado con motivo del Centenario de la 1ra. Guerra Mundial. Textos traducidos al castellano por la Redacción de El Libertario.
"¡Matamos como se nos ordenó, con plomo y dinamita, por la patria y el capital, por el Kaiser y las ganancias!"
(Erich Mühsam, Canción de los soldados, 1916)
Es obvio que un ideal anarquista de libertad e igualdad social, por el que luchamos, difícilmente puede conciliarse con la cultura militar. Conceptualmente, el ejército siempre ha sido un aparato de represión al servicio de los gobernantes, cuya mera existencia todavía se utiliza fundamentalmente para mantener los gobiernos actuales. La injustificada pretensión de gobernar y sus privilegios solo pueden defenderse internaternamente a través de la violencia y la lealtad de los militares, y pueden mantenerse en el tiempo. Además de su evidente impacto externo, la voraz adquisición/ consumo de recursos y la inclusión de la jerarquía militar en las estructuras de poder geopolítico,la maquinaria de guerra también tiene un importante significado político interno para el Estado: estabiliza las estructuras jerárquicas dentro de nuestra sociedad y siempre impone a la población sumisión hacia el orden prevaleciente.
miércoles, 27 de mayo de 2020
2do. Informe de la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe (Ramalc) en tiempos de pandemia, mayo-2020
En este segundo boletín de la Ramalc sobre el aprovechamiento de la pandemia Covid19 por parte de los militarismos de América Latina y el Caribe estamos poniendo énfasis en la resistencia a esos militarismos y a todo aquello que los sostienen, justifican, alientan y usufructan en una alianza permanentemente actualizada contra los pueblos y las personas que los conforman. Hoy es la pandemia, mañana será la crisis, como antes fueron otras justificaciones mediáticas e ideológicas para seguir militarizándonos para hacernos obedientes hasta la muerte. A ese destino, nuestros pueblos resisten.
Este boletín surge en el marco del 15 de mayo Día Internacional de la Objeción de Conciencia y dan cuenta de lo sucedido en los meses de abril y mayo de 2020, complementando así al boletín anterior (http://ramalc.org/2020/04/01/boletin_covid_marzo_2020/) que daba cuenta de los sucesos de la pandemia en la región hasta el mes de marzo.
sábado, 28 de diciembre de 2019
Guía de consulta básica sobre teoría y práctica antimilitarista
Entre los tantos temas que la izquierda autoritaria prefiere vergonzantemente silenciar o acaso referir de modo oportunista está la denuncia y oposición sin concesiones a la institución militar, aspecto básico de cualquier estructura de dominación y opresión que se considere. Ello ha sido tristemente notorio en Latinoamérica, continente donde esa izquierda ha sido particularmente reverente en su prédica y práctica de glorificación a la mitología del militarismo, lo que ha tenido desventuradas expresiones en esos reiterados intentos de crear "ejércitos del pueblo" o "fuerzas armadas revolucionarias", así como en el apoyo sumiso a regímenes de claro tinte militarista pero de hipócrita verborrea "progresista".
Siendo así, entendemos necesario ahora y siempre insistir en el pregón antimilitarista que ha sido irrenunciable signo de identidad del anarquismo, especialmente dirigiéndonos a quienes habitan entre el Rio Grande y la Tierra del Fuego, pues es nuestro convencimiento que el consecuente esfuerzo por construir un futuro libre de opresión y explotación en estas tierras sin duda pasa por repudiar visiones y usos que el militarismo pretende imponer como obligatorio absolutos, aún entre quienes se proponen enfrentar al injusto "orden" hoy vigente. Por ello presentamos esta compilación con las señas de 28 posts que hemos difundido en el blog de El Libertario, proponiendo que a través de su lectura y discusión se fortalezcan tanto la claridad teórica como la acción frente al militarismo, enconado adversario de toda iniciativa firme por la libertad, la igualdad y la solidaridad.
martes, 20 de agosto de 2019
100 razones por las que me opongo al militarismo
En 1982, me declaré Objetor de Conciencia, y en agosto de 1983, escribí dos cartas a la capitanía militar exponiendo 100 razones por las que me oponía al militarismo, los ejércitos y la defensa armada. Como consecuencia de esas cartas, el 22 de mayo de 1984 fui inculpado por injurias al ejército.
Desgraciadamente no tuve la previsión histórica de hacer copia de esas cartas, y en el auto de procesamiento solo se menciona mi deseo de desprenderme de la cartilla militar. Pero, ahora, 36 años después de aquel acto juvenil de consciente rebeldía, quiero recuperar de la memoria, algunas de aquellas razones. Por supuesto la siguiente lista va a estar mucho más actualizada, con un lenguaje más político y basada en conocimientos y experiencias actuales que hace 36 años no tenía.



