Anónim@
Para nosotras el feminismo es una
idea ajena, no somos feministas ni falta
que nos hace, nos parece una idea ciudadana que pide derechos, garantías, igualdad salarial, seguridad,
leyes, todo esto lo pide al Estado. Lo hemos visto (para poner un
ejemplo) en la pacífica y masiva “huelga”
feminista del último ocho de marzo, (por cierto ultra promocionada por
los medios que comen el tarro cada día a los buenos ciudadanos)
reclamarle al Estado, a los políticos, empresarios, y un larguísimo
etcétera de interlocutores que toma el feminismo para pretender que éstos les concedan algo. Es bastante
paradójico estar exigiéndoles algo
a unas estructuras que al menos desde el punto de vista anarquista,
queremos destruir y pretendemos luchar contra ellas. No tener una postura frontalmente crítica con esto queda
en un mar ambiguo que sitúa el
anarcofeminismo en un limbo en el que no se entiende cuál es su lucha, para qué y contra quién están
luchando.



















