Raisa Urribarrí
Universidad de Los Andes
Algún día, los
alternativos serán ellos.
Hugo Chávez Frías, 2003
Internacionalmente existe consenso
en torno al sector al que corresponde crear y gestionar los medios de comunicación
comunitaria: al tercer sector de la sociedad, vale decir, a las organizaciones sociales,
debido a que estos se caracterizan, entre otros aspectos, por ser independientes
de los intereses estatales, porque operan en función del beneficio social y porque
no persiguen fines de lucro (UNESCO, 2011). En Venezuela, aunque algunos medios reciben esos
calificativos, no pueden considerarse como tales.
Durante el transcurso del Siglo XXI
recorrido bajo el gobierno del Teniente Coronel Hugo Chávez, los medios
comunitarios sufrieron una metamorfosis a contravía de su larga tradición y en
correspondencia con las transformaciones políticas y sociales ocurridas en el
país. Aunque el proceso es complejo, en
las siguientes líneas intentaremos dar cuenta de qué pasó, y cómo. Veamos.
De
comunitarios a gobunitarios
Si un período de nuestra historia
contemporánea ha visto emerger organizaciones sociales es esta que transcurre. Desde
mediados del siglo XX este tipo de entidades dirigidas al bien público habían
venido ocupando importantes espacios de intermediación entre los ciudadanos y
el Estado, pero en lo que va de siglo XXI se les han sumado muchas más.
En
Venezuela, los movimientos y colectivos
sociales, así como las organizaciones civiles
conocidas como Organizaciones No Gubernamentales (ONG), tienen una muy larga y noble
tradición. No se dispone de una cifra exacta de las existentes, pero podemos hacernos una idea de su vitalidad
mediante la consulta al sitio Web de Entrelaces1, una
iniciativa que agrupa a unas 700 en once categorías: ambiente, cultura, DD.
HH., desarrollo comunitario, economía social, educación, hábitat y vivienda;
investigación, ciencia y tecnología; participación social, protección social,
religiosas, responsabilidad empresarial y salud.

